DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
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SITUACION ACTUAL

El rubro ovino ha sido el “pariente pobre” de la ganadería del sur de Chile, estando asociado a los pequeños productores, que poseen más del 80% del inventario, con dotaciones promedio de 10 ovejas por explotación. La tecnología empleada es de muy bajo nivel, tanto en la base del sistema productivo ganadero, las praderas, como en la producción ovina propiamente tal.

Cuadro 1: INVENTARIO ACTUAL DEL RUBRO OVINO EN
EL SUR DE CHILE, REGIONES IX; X y XIV
       
 

IX

X

XIV

Cabezas

277.000

315.000

116.000

       

Los ovinos prácticamente no tienen acceso a las praderas sembradas y mejoradas. No hay estadísticas disponibles que indiquen la superficie que ocupan realmente, pues comparten el territorio con los bovinos. Utilizan casi exclusivamente praderas naturales degradadas, de muy baja productividad, con una dotación cercana a 3 ovejas por hectárea y con producciones de 0,8 a 1 cordero por oveja, que en el mejor de los casos producen 90 kilos de cordero vivo/ha.

Representa mayoritariamente un rubro de subsistencia, con muy poca participación en el mercado formal. Los corderos se venden principalmente al detalle, en dinero efectivo, en la puerta del predio. La calidad de los corderos es mala, principalmente porque se comercializan con un peso muy superior al recomendable para sus A pesar de ello, el precio es 25 a 30% superior al del mercado formal, representado principalmente por el que ofrece la planta faenadora, que fija el precio en base al mercado internacional.

Los productores pequeños, que poseen sobre el 80% del inventario ovino, ya tienen su propio mercado tradicional, que no exige calidad y paga muy por sobre el precio internacional. La demanda está estabilizada y difícilmente puede aumentar con las características actuales. Se produce entre diciembre y marzo, gracias a la masiva presencia de veraneantes que consumen el total de la producción.

Existen pocos productores medianos con sobre 500 ovinos, donde también, salvo muy pocas excepciones, la tecnología está muy atrasada. Este estrato vende su producción principalmente en el mercado formal. Por la baja eficiencia productiva, causada por el uso de tecnología obsoleta. El negocio es poco atractivo y en los últimos 30 años se ha reducido en más de un 50%, tanto el número de productores de este estrato, como la masa ganadera que ellos poseen.

Cuando la productividad y la eficiencia productiva es baja, la única esperanza de los productores es obtener un mejor precio, el que no siempre es posible de lograr, pues el techo lo impone el mercado internacional, al menos en el mercado formal

Recientemente entró en operación una moderna planta faenadora de ovinos en Osorno, FRIMA, de la empresa MAFRISUR, del consorcio Tattersall, con una capacidad instalada de 300.000 corderos por temporada.

El objetivo principal de la industria procesadora, es captar la producción de los medianos y grandes productores, cuyo acceso al mercado informal es limitado, por los volúmenes que manejan. La principal dificultad está en el precio que puede pagar el mercado formal y en las exigencias de calidad, factores que complican el abastecimiento actual de la industria procesadora.

Es natural que en la medida que el rubro sea atractivo para los productores, aumentará el inventario y la producción. El mercado informal está próximo a su saturación y el futuro del rubro radica en un aumento importante en el número de corderos producidos, de mejor calidad, a precios de mercado formal, pero con costos de producción mucho más bajos. Este incremento en la producción, necesariamente se canalizará en el mercado formal. Por eso es importante visualizar cual es el potencial productivo de los ovinos.

EL POTENCIAL DEL SUR

La base de los sistemas ganaderos eficientes y rentables, es contar con praderas de alta productividad forrajera y calidad nutricional. En el sur de Chile, la principal limitante para tener praderas de alto nivel, es la baja fertilidad de los suelos, asociada a un baja nivel de fósforo, con alta acidez y presencia de concentraciones de aluminio, que reduce la disponibilidad de fósforo para las plantas y en algunos casos problemas de mal drenaje.

Si el suelo no presenta las condiciones adecuadas, no es posible establecer y mantener praderas de calidad. Cuando se corrigen las deficiencias del suelo y se siembran praderas permanentes, de leguminosas y gramíneas, se logran producciones de sobre 15 toneladas de materia seca, similares a las mejores presentes en Nueva Zelandia y muy superiores a las praderas naturales que hoy día aportan entre 2 y 3 toneladas de materia seca al año.

En el cuadro 2 ,se aprecia que la mayor parte de las praderas sembradas y mejoradas, se concentra en las regiones X y XIV, que sustentan la producción de leche y carne bovina, convirtiendo a estas regiones en las principales productoras de carne bovina y leche del país.

Cuadro 2: INVENTARIO DE PRADERAS EN LA ZONA SUR DE CHILE, REGIONES IX; X y XIV
  Superficie en hectáreas

IX

X+XIV

PRADERAS NATURALES

827.000

671.000

PRADERAS MEJORADAS

138.000

525.000

PRADERAS SEMBRADAS

77.000

145.000

El recurso suelo de la zona sur puede ser asignado por los agricultores a diversos rubros, principalmente ganaderos y también cereales. Uno de los factores más determinantes en esta asignación es la rentabilidad que se obtiene en cada alternativa productiva.

Con las tecnologías empleadas hasta ahora, a nivel de campo, el rubro ovino no puede competir con la producción de leche o con las engordas de vacunos.

Sin embargo, las tecnologías disponibles para el rubro ovino, lo transforman en un competidor de primer nivel frente a las mejores explotaciones del rubro bovino, como se aprecia en el cuadro 3.

Las bases de este cambio tecnológico es intensificar la producción con el uso masivo de praderas sembradas de alta productividad, un aumento muy importante en la dotación ganadera y un cambio total de la actual genética ovina utilizada.

Para iniciar un programa de desarrollo, es necesario ir escalando gradualmente el nivel tecnológico y productivo, desde la base actual, con praderas naturales y muy baja productividad.

Aunque se cuente con el capital y los conocimientos tecnológicos, al tratarse de un modelo biológico, las respuestas demoran en expresarse; tanto en praderas, para aumentar su nivel productivo, como en la producción ganadera, donde el proceso es aún más complejo, pues requiere simultáneamente un cambio genético y aumento de dotación. Además, por tratarse de una forma totalmente diferente de trabajo, respecto al manejo tradicional, es necesario que el personal y los productores aprendan muchas tecnologías, totalmente nuevas para ellos, lo que requiere un periodo de tiempo.

El cambio genético se destaca por su alto impacto, al doblar la producción de kilos de cordero producidos por oveja

Utilizando la información disponible para sistemas productivos que emplean distintos grados de intensidad en el uso del recurso suelo, se simuló el resultado económico para un módulo de 33 hectáreas físicas, utilizando la tecnología recomendable para dicho nivel de desarrollo. Los resultados se indican en el cuadro 3.

Cuadro 3: POTENCIAL ECONOMICO PRODUCCIÓN OVINA ZONA SUR DE CHILE REGIONES IX; X y XIV, SEGÚN DESARROLLO TECNOLOGICO

CARGA


3 ovejas/ha

10 ovejas/ha

15 ovejas/ha

20 ovejas/ha

Pradera

natural

mejorada

sembrada

sembrada

M.Seca/ha (ton)

3

7

11

15

Carne/ha (kg)

98

471

705

939

Lana/ha (kg)

8

27

40

54

Ingresos/ha ($)

70.711

397.883

596.659

795181

Costos/ha($)

31.636

196.261

290.453

351.993

margen bruto /ha($)

39.075

201.621

306.205

443.188

margen/cabeza ($)

13.865

22.554

22.810

24.788

costo /kg. carne ($)

322

417

412

375

La situación actual está representada por la primera columna, con una carga de 3 ovejas/ha en praderas naturales. La producción apenas alcanza a 98 kilos de peso vivo por hectárea/año y el margen bruto operacional a sólo $31.000 por hectárea. Es fácil deducir porqué el rubro ovino está en franca declinación y sólo se mantiene a nivel de pequeños productores con rebaños de 10 ovejas, cumpliendo un rol de subsistencia. Los productores de mayor tamaño tienen resultados parecidos pues su mayor dotación de ganado sirve para financiar el costo adicional de la mano de obra contratada, generando excedentes muy bajos.

Al mejorar el nivel de la fertilidad de suelos y productividad de las praderas, se incrementa la carga animal, dotación del predio y también su productividad. Aquí se hace indispensable un cambio genético, para mejorar la cantidad de corderos producidos por oveja y su calidad,

Con praderas de buena calidad, sobre 11 toneladas de materia seca/ha, el margen bruto operacional sobrepasa los $300.000/ha/año, siendo muy competitivo con la ganadería bovina, incluso de leche y también con los cultivos.

Dada la situación actual es natural que los ovinos tengan asignadas las praderas de menor productividad, siendo que es una actividad poco rentable con la tecnología utilizada hoy día.

Existen varias ventajas estratégicas del rubro para fomentar su rápido desarrollo:

  • Los tratados de libre comercio, con importantes cuotas sin arancel que se utilizan sólo parcialmente.
  • La fortaleza del mercado internacional de la carne ovina, con creciente demanda y con oferta estancada.
  • La capacidad productiva de los principales exportadores a nivel mundial, que ha alcanzado un techo.
  • Dos nuevas plantas faenadoras muy sub-utilizadas actualmente. FRIMA y CARNES ÑUBLE.
  • Lo más importante, la disponibilidad de tecnologías de producción no utilizadas, que se reflejan en la simulación económica del cuadro 3, posibilitando que el rubro sea una alternativa productiva de muy alta conveniencia para los productores.

Asumiendo que existe la voluntad de aprovechar estas ventajas, es necesario proyectar el potencial del negocio para el país. Es razonable estimar que en el corto y mediano plazo, el desarrollo del rubro debe provenir del mejoramiento de las praderas naturales.

Si el negocio ovino es bueno para los productores, éstos van a incorporarse a él, en la medida que vean los resultados de sus vecinos. Podemos asumir que en el largo plazo, el 50% de la superficie de praderas naturales se asigna a la producción ovina, invirtiendo en la fertilización de los suelos, para lograr praderas de mediana productividad, con al menos 7 toneladas de materia seca de forraje/ha/año.

En consecuencia, la disponibilidad de praderas para los ovinos con este nivel de productividad, en el largo plazo sería de 750.000 hectáreas en las regiones del sur de Chile.

Cuadro 4: POTENCIAL PRADERAS MEJORADAS Y DOTACION VIENTRES OVINOS
  Regiones

IX

X+XIV

 
  Praderas (has.) mejoradas

413.500

336.000

 
  Vientres (cabezas)

4.135.000

3.336.000

 
  Inventario actual

277.000

431.000

 
  Número potenciaI incremento de vientres

3.860.000

2.905.000

 

Además de las praderas, el otro componente fundamental en un emprendimiento ovino exitoso es la genética. Todas las razas utilizadas comercialmente hoy día en Chile no sirven para una producción intensiva de carne ovina. Sus principales defectos son una muy baja eficiencia en producción de corderos, donde apenas logran 1 cordero por parto; madurez sexual tardía, que sólo les permite producir su primera cría a los dos años de edad y engrasamiento de los corderos a muy temprana edad y bajo peso, con un peso recomendado de faenamiento no mayor a 30 kilos de peso vivo.

Al disponer de la genética ovina moderna se logra producir 1,4 corderos por oveja; la primera cría se obtiene al año de edad y los corderos se pueden faenar con 45 kilos de peso vivo, sin problemas de engrasamiento. La combinación de estos factores hace que las nuevas ovejas produzcan más del doble de carne que las ovejas tradicionales.

Cuadro 5: POTENCIAL PRODUCCION INCREMENTAL CARNE OVINA
ZONA SUR DE CHILE REGIONES IX ;X y XIV  
  REGIONES

IX

X + XIV

 
  Ovejas incrementales

3.858.000

2.905.000

 
  Corderos/oveja

1,35

1,35

 
  Total corderos incrementales

5.208.300

3.921.750

 
  Peso corderos (kg.)

40

40

 
  Toneladas incrementales corderos vivos

208.332

156.870

 
  Toneladas carne cordero

93.749

70.592

 
  N° Ovejas incrementales faenadas

385.800

290.500

 
  Toneladas incrementales ovejas vivas faenadas

27.006

20.335

 
  Toneladas incrementales carne oveja

12.153

9.151

 

El potencial a largo plazo para la producción de carne ovina de la zona sur de Chile, al desarrollar el 50% de sus actuales praderas naturales, a un nivel intermedio de productividad de 7 toneladas de materia seca/ha/año, es enorme. Es sin lugar a dudas la zona geográfica del país que presenta el mayor potencial para esta actividad.

Otra forma de visualizar el impacto potencial de desarrollar este rubro se aprecia en el cuadro 6, con los valores FOB, a precios promedios actuales de la producción incremental exportable.

Cuadro 6: VALOR POTENCIAL PRODUCCION INCREMENTAL CARNE OVINA ZONA SUR DE CHILE REGIONES IX ;X y XIV
REGIONES

IX

X+XIV

TOTAL

 
Ton. carne cordero

93.749

70.592

165.119

 
US tonelada FOB

4.000

4.000

 

 
Ton carne oveja

12.153

9.151

21.404

 
US $ tonelada FOB

1.500

1.500

 

 
Valor FOB Corderos $US

374.997.600

282.366.000

657.363.600

 
valor FOB ovejas $US

18.229.050

13.726.125

31.955.175

 
Valor FOB carne ovina $US

393.226.650

296.092.125

689.318.775

 

El valor del potencial exportable de carne ovina en las regiones del sur de Chile es de gran magnitud, como también el desafío de los productores para lograrlo. Es un proceso de largo plazo pero que bien vale la pena emprender, particularmente cuando las expectativas de mercado pronostican una demanda crecientemente sostenida y una oferta estancada.