Estudios

EL CORDERO PESADO GANA TERRENO

Publicado por aclaro el 27 Abril, 2015

                                                           Daniel Claro Mimica                                                                                                                                    Ing. Agrónomo M.Agr.Sci      GOLDENSHEEP LTDA   La industria ovina en EEUU siempre ha sido el pariente pobre de la ganadería. […]

                                                                                                              […]

La zona sur de Chile, dispone de una gran superficie de praderas naturales, de muy baja productividad (menos de 3 ton. de materia seca/ha) que es posible transformar en praderas de mediana producción (10 ton de M.S./ha) con medidas de manejo y fertilización, para destinarlas a la producción de carne ovina.

Las bases de este proyecto de largo plazo son utilizar el 50% de la superficie de las actuales praderas naturales, transformándolas en praderas de mediana productividad (10 ton.de materia seca/ha) con una capacidad de carga de 10 ovejas/ha. Una etapa de mayor plazo es elevar esta producción de forraje a 12-15 toneladas de materia seca y así acercarse a una dotación de 20 ovejas por hectárea.

El otro elemento fundamental es el cambio de la genética ovina empleada actualmente, por una de alta prolificidad, carne magra y excelencia carnicera.

El valor de este futuro potencial, al alcanzar una dotación de 10 ovejas/ha, es de $US 393 millones anuales F.O.B, para la IX Región y de $US 296 millones anuales, para las regiones X y XIV, cifras que en conjunto se acercan a los 700 millones de dólares anuales para la zona sur Este potencial económico supera largamente al de cualquier otra actividad agropecuaria actual.

El potencial de la producción intensiva de carne ovina en Chile

Publicado por admin el 30 Noviembre, 2009

El Potencial De La Produccion Intensiva De Carne Ovina En Chile

El potencial de la producción ovina en la VII región del Maule

Publicado por admin el 25 Noviembre, 2009

La VII Región del Maule, en la zona centro.-sur de Chile, al utilizar praderas sembradas, en sustitución de las praderas naturales actualmente en uso, puede aumentar su dotación actual de 155.000 ovinos a 1.500.000. Además con la introducción de Nueva Genética Ovina, puede duplicar la producción de cada oveja.
Con estas tecnologías el potencial de producción de carne de cordero es cercana a 40.000 toneladas anuales, con un valor CIF estimado de $ US 160 millones anuales.

Exportación de corderos: oportunidades y desafíos

Publicado por admin el 22 Noviembre, 2009

Magallanes ha sido desde hace muchos años prácticamente la única región de Chile que exporta carne ovina, principalmente a Europa.
Los recientes tratados de libre comercio y la sostenida fortaleza de la demanda mundial por carne ovina, que ha fortalecido en forma importante su precio, marcan un promisorio futuro comercial para la carne ovina.
La puesta en marcha de dos modernas Plantas Faenadoras de Ovinos, Carnes Ñuble, en Chillán y Mafrisur, en Osorno, abren grandes posibilidades para la producción de ovinos en las zonas centro-sur y sur de Chile.

La exportación de carne ovina es un rubro tradicional del comercio internacional chileno, aunque a muy pequeña escala. Gracias a los recientes tratados de libre comercio, ha comenzado un importante desarrollo, sustentado en atractivos precios internacionales.

El mercado internacional será el motor del futuro desarrollo del rubro, pues el mercado local está bastante deprimido, aunque con buenos precios.

Modernización de la producción de carne ovina

Publicado por Daniel el 15 Noviembre, 2009

La clave principal de la modernización del sistema productivo ovino en Chile, radica en cambiar las bases del manejo actual, intensificando el uso del suelo, sustituyendo las praderas naturales por sembradas. Mejorando la eficiencia productiva de las ovejas, utilizando genética de alta prolificidad. Además es fundamental mejorar la calidad del producto, produciendo carne magra y mantener la nutrición del ganado en un nivel óptimo, mediante la suplementación en periodos críticos, donde la pradera tiene una baja disponibilidad de forraje.