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LA PROLIFICIDAD DE LOS OVINOS


DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

En un rebaño ovino productor de carne, el factor que más incide en los resultados económicos, es el número de corderos producidos por oveja, pues el costo de producir mellizos es aproximadamente sólo un 10% superior al costo de producir un solo cordero.-

A semejanza de otros rubros ganaderos ya industrializados y de alta eficiencia, como la producción porcina, es fundamental manejar una línea madre de alta prolificidad para aprovechar la ventaja del ovino que puede producir y criar mellizos e incluso trillizos.
Las razas locales producen generalmente muy pocos mellizos. No existe en el mercado el vientre perfecto o multipropósito, pues las razas disponibles, además de ser poco prolíficas, tienen otros defectos: baja producción de leche, mala calidad del cordero por engrasamiento a muy bajo peso, poco desarrollo de las masas musculares y otros.

3corderos

La oveja GOLDENSHEEP cría normalmente mellizos y también puede criar trillizos, gracias a su excelente producción de leche.

Mediante herramientas genéticas se puede mejorar la productividad y en el caso de los ovinos se han utilizado:

  • SELECCIÓN: Eligiendo los animales sobresalientes para la característica deseada y destinando sólo dichos animales a la reproducción.- Es un proceso seguro pero muy lento.
  • COMPLEMENTARIEDAD: Cada raza tiene alguna característica destacada y sobresaliente, por la cual ha sido seleccionada durante muchos años.- Sin embargo, no hay ninguna raza que posea las características de excelencia en todos los factores productivos.- Por ello se utiliza la cruza de razas, cuyos caracteres sobresalientes sean complementarios, para así reunir en un solo animal un mayor número de factores productivos destacables.
  • HETEROSIS: Es seguramente la herramienta que ha producido resultados más rápidos, aunque su manejo es complejo.- La heterosis se define como el resultado promedio en animales mestizos para alguna característica, ej. prolificidad, frente al promedio de las razas puras que intervienen en el cruzamiento.

Cada raza pura posee un paquete genético especifico, cuyo resultado son las características que distinguen a dicha raza.- Las ovejas que tienen dos copias iguales de un determinado gen son homozigotas para dicho gen, mientras si dichos pares de genes son distintos, son heterozigotas.

Durante la evolución y desarrollo, cada raza resulta homozigota para algunos genes y heterozigota para otros, creando así un juego o paquete único de información genética.- Para cada raza, el grado de heterosis, considerando todos los genes (aproximadamente 30.000), es un reflejo de la historia genética de dicha raza.-

Cuando se cruzan distintas razas, se forman nuevas combinaciones de genes en la oveja mestiza. Por lo tanto, las ovejas mestizas han aumentado su nivel de heterosis respecto a las razas puras que la componen.- Este aumento de la heterosis es la base del vigor híbrido.-

Existen tres grandes líneas de trabajo para mejorar la productividad de los ovinos:

  • SELECCIÓN: mediante un riguroso proceso de selección, donde es indispensable tener registros del rebaño completo y cada individuo es identificado al nacer. Así es posible destinar a la reproducción las hijas de hembras de parto múltiple y seleccionar para carnerillos exclusivamente corderos nacidos mellizos.- Lamentablemente el resultado de esta alternativa es a muy largo plazo, dado que por la baja heredabilidad de los partos múltiples, sólo es factible alcanzar un progreso del orden de 1% anual, siempre que el cambio generacional sea muy frecuente.- El mayor impacto se logra por la vía de los carneros por su efecto en un elevado número de vientres.

Si además de seleccionar por prolificidad se incluyen otros factores como calidad del cordero, el progreso es aún mucho más lento. La gran ventaja de un proceso de selección es que las ganancias son permanentes en el tiempo, en la medida que se haga una buena selección por parámetros objetivos.-

  • CRUZAMIENTO ABSORBENTE: Inseminar o cruzar las ovejas locales con carneros de razas prolíficas; Border Leicester o Milchschaf, a manera de ejemplo, para formar un híbrido simple que se puede estabilizar. Esta opción obtiene resultados visibles en el corto plazo.

 

  • FORMACION DE UN VIENTRE COMPUESTO: Es una nueva raza, donde se han combinado factores aportados por varias razas, que se van complementando entre sí, para lograr un nuevo genotipo, muy superior al promedio de sus componentes. Esta es la herramienta preferida en los países desarrollados, pues permite “fabricar” el vientre más adecuado a las características locales.

La formación de una raza compuesta, se basa en varios principios genéticos de importancia: el mecanismo de herencia aditiva, la complementariedad de las razas elegidas, el efecto del hibridismo o heterosis y la selección, todas las cuales se utilizan simultáneamente para lograr el objetivo deseado: un animal muy eficiente en los factores elegidos.

Afortunadamente, en el ovino los principales caracteres productivos (prolificidad, ganancia de peso, producción de leche), tienen herencia aditiva, por depender de una gran cantidad de genes, de modo que los C1 o híbridos de primera cruza, están estabilizados y al cruzarse entre sí no disgregan, manteniendo una gran uniformidad. De hecho, la variabilidad entre individuos de una raza pura para estos caracteres es igual o superior a la observada en los híbridos de dos o más razas complementarias.

La complementariedad de razas es fundamental al efectuar la elección para formar un compuesto. Para ello, es necesario elegir razas que sean destacadas en alguna característica importante. Por ejemplo para prolificidad resaltan Finnish Landrace; Milchschaf; Border Leicester. Para ciclo sexual amplio, sobresalen Merino Precoz y Dorset Down. En producción de leche, Milchschaf supera a todas las razas, mientras que en sobrevivencia de los recién nacidos, a pesar de su tamaño pequeño, Finnish Landrace es sobresaliente. En el carácter magro, se destacan Finnish Landrace;Texel y Milchschaf. En las características carniceras sobresalen: Texel y Suffolk Down.

Los factores no deseados en algunas razas pueden ser compensados en gran medida al manejar la complementariedad y a largo plazo por selección. Por ejemplo, Finnish Landrace produce corderos muy pequeños y de mala conformación, lo que se corrige con la incorporación de Dorset Down. El ciclo sexual restringido y tardío de Border Leicester, es compensado con Dorset Down.

Es muy importante tener claro el objetivo de la producción de cada predio en particular, a fin de formar o utilizar el compuesto más apropiado.

La COMPLEMENTARIEDAD es responsable en gran medida del éxito de las razas compuestas, debido a que en un solo cruzamiento se aumenta la prolificidad en 30 a 40 puntos, lo cual en un proceso de selección riguroso, demoraría más de 50 años. La prolificidad o capacidad de producir mellizos en la hembra híbrida resultante, es el valor promedio de los padres componentes.

La HETEROSIS también influye en aumentar la prolificidad, aunque en menor medida que la complementariedad, pero en forma ADICIONAL, acorde al número de razas participantes, que es el efecto propio de la heterosis que se logra con la hibridación.

Con el empleo de dos razas, la prolificidad es igual al promedio de las razas componentes (factor complementariedad) multiplicado por 1,03 (factor heterosis).

Al incorporar tres razas, el resultado es el promedio multiplicado por 1,13. El máximo de heterosis se logra con cuatro componentes, donde el promedio se multiplica por 1,27. Al incorporar más componentes no se aumenta la heterosis, pero sí se avanza en la complementariedad de razas.

La selección es poco efectiva como herramienta aislada de mejoramiento, por la lentitud de sus resultados. Pero adquiere gran valor para evitar perder buena parte del efecto logrado por la heterosis, al ir aumentando la consanguinidad del ganado compuesto formado. Por ello, al tener ya formado el rebaño compuesto hay que seleccionar, particularmente los carneros, por su gran impacto, de forma de elegir sólo mellizos. Una mejor selección se logra al utilizar REGISTROS PRODUCTIVOS del rebaño, donde es importante conocer la información tanto de la madre como del padre.

También es importante utilizar un número adecuado de carneros, superior a 8 ejemplares, para evitar un grado muy próximo de parentesco entre los componentes del rebaño.

En un rebaño ovino productor de carne, el factor que más incide en los resultados económicos, es el número de corderos producidos por oveja, pues el costo de producir mellizos es aproximadamente sólo un 10% superior al costo de producir un solo cordero.-
A semejanza de otros rubros ganaderos ya industrializados y de alta eficiencia, como la producción porcina, es fundamental manejar una línea madre de alta prolificidad para aprovechar la ventaja del ovino que puede producir y criar mellizos e incluso trillizos.
Las razas locales producen generalmente muy pocos mellizos. No existe en el mercado el vientre perfecto o multipropósito, pues las razas disponibles, además de ser poco prolíficas, tienen otros defectos: baja producción de leche, problemas de cojeras al ser muy sensibles al foot-rot o pudrición de la pezuña en terrenos húmedos, mala calidad del cordero por engrasamiento a muy bajo peso, poco desarrollo de las masas musculares y otros.

La oveja GOLDENSHEEP cría normalmente mellizos y también puede criar trillizos, gracias a su exelente producción de leche.

Mediante herramientas genéticas se puede mejorar la productividad y en el caso de los ovinos se han utilizado:

° Selección: Eligiendo los animales sobresalientes para la característica deseada y destinando sólo dichos animales a la reproducción.- Es un proceso seguro pero muy lento.

° Complementariedad: Cada raza tiene alguna característica destacada y sobresaliente, por la cual ha sido seleccionada durante muchos años.- Sin embargo, no hay ninguna raza que posea las características de excelencia en todos los factores productivos.- Por ello se utiliza la cruza de razas, cuyos caracteres sobresalientes sean complementarios, para así reunir en un solo animal un mayor número de factores productivos destacables.

° Heterosis: Es seguramente la herramienta que ha producido resultados más rápidos, aunque su manejo es complejo.- La heterosis se define como el resultado promedio en animales mestizos para alguna característica, ej. prolificidad, frente al promedio de las razas puras que intervienen en el cruzamiento. Cada raza pura posee un paquete genético especifico cuyo resultado son las características que distinguen a dicha raza.- Las ovejas que tienen dos copias iguales de un determinado gen son homozigotas para dicho gen, mientras si dichos pares de genes son distintos, son heterozigotas.

Durante la evolución y desarrollo, cada raza resulta homozigota para algunos genes y heterozigota para otros, creando así un juego o paquete único de información genética.- Para cada raza, el grado de heterosis, considerando todos los genes ( aproximadamente 30.000), es un reflejo de la historia genética de dicha raza.- Cuando se cruzan distintas razas, se forman nuevas combinaciones de genes en la oveja mestiza. Por lo tanto, las ovejas mestizas han aumentado su nivel de heterosis respecto a las razas puras que la componen.- Este aumento de la heterosis es la base del vigor híbrido.-

Existen tres grandes líneas de trabajo para mejorar la productividad de los ovinos:

° SELECCIÓN: mediante un riguroso proceso de selección, donde es indispensable tener registros del rebaño completo y cada individuo es identificado al nacer. Así es posible destinar a la reproducción las hijas de hembras de parto múltiple y seleccionar para carnerillos exclusivamente corderos nacidos mellizos.- Lamentablemente el resultado de esta alternativa es a muy largo plazo, dado que por la baja heredabilidad de los partos múltiples, sólo es factible alcanzar un progreso del orden de 1% anual, siempre que el cambio generacional sea muy frecuente.- El mayor impacto se logra por la vía de los carneros por su efecto en un elevado número de vientres. Si además de seleccionar por prolificidad se incluyen otros factores como calidad del cordero, el progreso es aún mucho más lento.-
La gran ventaja de un proceso de selección es que las ganancias son permanentes en el tiempo, en la medida que se haga una buena selección por parámetros objetivos.-

° CRUZAMIENTO ABSORVENTE: Inseminar o cruzar las ovejas locales con carneros de razas prolíficas; Border Leicester o Milchschaf, a manera de ejemplo, para formar un híbrido simple que se puede estabilizar. Esta opción obtiene resultados visibles en el corto plazo.

° FORMACION DE UN VIENTRE COMPUESTO. Es una nueva raza, donde se han combinado factores aportados por varias razas, que se van complementando entre sí, para lograr un nuevo genotipo muy superior al promedio de sus componentes. Esta es la herramienta preferida en los países desarrollados, pues permite “fabricar” el vientre más adecuado a las características locales.
La formación de una raza compuesta, se basa en varios principios genéticos de importancia: el mecanismo de herencia aditiva, la complementariedad de las razas elegidas, el efecto del hibridismo o heterosis y la selección, todas las cuales se utilizan simultáneamente para lograr el objetivo deseado: un animal muy eficiente en los factores elegidos.

Afortunadamente, en el ovino los principales caracteres productivos (prolificidad, ganancia de peso, producción de leche) tienen herencia aditiva, por depender de una gran cantidad de genes, de modo que los C1 o híbridos de primera cruza, están estabilizados y al cruzarse entre sí no disgregan, manteniendo una gran uniformidad. De hecho, la variabilidad entre individuos de una raza pura para estos caracteres es igual o superior a la observada en los híbridos de dos o más razas complementarias.

La complementariedad de razas es fundamental al efectuar la elección para formar un compuesto. Para ello, es necesario elegir razas que sean destacadas en alguna característica importante. Por ejemplo para prolificidad resaltan Finnish Landrace; Milchschaf; Border Leicester. Para ciclo sexual amplio, sobresalen Merino Precoz y Dorset Down. En producción de leche, Milchschaf supera a todas las razas, mientras que en sobrevivencia de los recién nacidos, a pesar de su tamaño pequeño, Finnish Landrace es sobresaliente. En el carácter magro, se destacan Finnish Landrace;Texel y Milchschaf. En las características carniceras sobresalen: Texel y Suffolk Down.

Los factores no deseados en algunas razas pueden ser compensados en gran medida al manejar la complementariedad y a largo plazo por selección. Por ejemplo, Finnish Landrace produce corderos muy pequeños y de mala conformación, lo que se corrige con la incorporación de Dorset Down. El ciclo sexual restringido y tardío de Border Leicester, es compensado con Merino Precoz y Dorset Down.

Es muy importante tener claro el objetivo de la producción de cada predio en particular, a fin de formar el compuesto más apropiado.

La heterosis es responsable en gran medida del éxito de las razas compuestas, debido a que en un solo cruzamiento se aumenta la prolificidad en 30 a 40 puntos, lo cual en un proceso de selección riguroso, demoraría más de 50 años. La prolificidad o capacidad de producir mellizos en la hembra híbrida resultante, es el valor promedio de los padres componentes, multiplicado por un factor especial, acorde al número de razas participantes, que es el efecto propio de la heterosis que se logra con la hibridación.

Con el empleo de dos razas, la prolificidad es igual al promedio de las razas componentes multiplicado por 1,03. Al incorporar tres razas, el resultado es el promedio multiplicado por 1,13. El máximo de heterosis se logra con cuatro componentes, donde el promedio se multiplica por 1,27. Al incorporar más componentes no se aumenta la heterosis, pero sí se avanza en la complementariedad de razas.

La selección es poco efectiva como herramienta aislada de mejoramiento, por la lentitud de sus resultados. Pero adquiere gran valor para evitar perder buena parte del efecto logrado por la heterosis, al ir aumentando la consanguinidad del ganado compuesto formado. Por ello, al tener ya formado el rebaño compuesto hay que seleccionar, particularmente los carneros, por su gran impacto, de forma de elegir sólo mellizos. También es importante utilizar un número adecuado de carneros, superior a 8 ejemplares, para evitar un grado muy próximo de parentesco entre los componentes del rebaño.

Mejoramiento de la calidad del cordero

Las características de calidad son las que impone el mercado de destino, donde el consumidor final es el que determina que es lo que él quiere. Por este motivo, hay muchos nichos de mercado, con características muy específicas para el tipo de cordero requerido.

Tipo de Cordero: Es determinado por la Edad  y Peso del cordero al faenamiento; la Genética y la Nutrición.

Los principales tipos de corderos son:
– Ultraliviano
– Liviano
– Mediano
– Pesado

Lechal o ultraliviano, con 15 a 20 kilos de peso vivo (pv), 7 a 10 kg de canal y una edad de 30 a 45 días. Tiene un nicho de mercado local en restoranes especializados de comida mediterránea y en España, Italia, Grecia. Su valor es similar al de un cordero de 30 kilos. Tiene una carne muy blanca, sin grasa y con el característico sabor a leche. En los países mediterráneos de Europa, es el subproducto de las lecherías ovinas, donde generalmente el destete se hace a la semana de edad y luego el cordero es criado en forma artificial.-

° Liviano, con 25 a 28 kg de peso vivo, carne magra, 12 a 13 kg. de canal y una edad de 90 días. Por muchos años ha sido el tradicional “cordero magallánico” o chiporro, cuyo mercado principal ha sido históricamente Europa. Sin embargo, el mercado europeo, particularmente Francia y Gran Bretaña, en años recientes están exigiendo corderos de mayor tamaño y peso. España es hoy día el principal mercado mundial de este tipo de cordero.

° Mediano, con 30 a 35 kg. de peso vivo y 14 a 17 kg. de canal, ha sido el cordero tradicional de la zona central del país, aunque en años recientes ha existido la tendencia a faenarlos en el rango mayor de peso, con bastante exceso de grasa. Su demanda en Europa ha tenido un gran incremento y se está empezando a producir en Magallanes, mediante el uso de mejores praderas y carneros de razas de carne sobre el tradicional rebaño Corriedale. Es muy importante evitar el exceso de grasa en este tipo de cordero, pues dicho factor es rechazado por los consumidores, tanto en los mercados de exportación como también en el mercado local.

Por ello este tipo de cordero requiere con urgencia un mejoramiento de la calidad, en parte respetando el peso de faenamiento de las razas utilizadas y principalmente mediante un mejoramiento genético, que aumente la masa muscular y disminuya la cobertura excesiva de grasa.

° Cordero pesado, con 40 a 45 kg. de pv., 20 a 23 kg. de canal, gran masa muscular; magro y una edad de 90-130 días. Este cordero, casi desconocido en el país, dispone de un gran mercado local en los restoranes  ,gracias a  su mayor rendimiento al desposte y cortes de mejor presentación. Es el tipo de cordero cuya demanda ha tenido el mayor aumento en el mercado mundial. Es el futuro cordero de exportación de las regiones 5ª a 10ª.
Es el peso mínimo requerido por el atractivo mercado norteamericano, que demanda corderos de 6 a 9 meses de edad; con canales sobre 23 kilos, generalmente de 30 a 35 kg. Muchos de estos corderos ultrapesados son terminados en feedlot, a pesar de lo cual mantienen una baja cobertura de grasa, sólo gracias a su genética magra.

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CHULETA GOLDENSHEEP                                            CORTE “SILLA” GOLDENSHEEP

Estos cortes corresponden a canales de 23 kilos (sobre 45 kilos de peso vivo)


El productor que use la nueva genética GOLDENSHEEP, puede producir estos 4 tipos de corderos para distintos mercados, dependiendo principalmente de la edad de faenamiento, dado que en producciones intensivas, tanto la nutrición como la genética permiten esta gran flexibilidad en la producción, gracias a su desarrollo muy rápido y a que siempre tiene la cobertura de grasa requerida, menor a 1 cm.

Para mejorar la calidad del cordero producido, una de las mejores herramientas es la genética. Una alternativa es emplear el manejo denominado Cruzamiento Terminal. No produce más corderos, sino mejores corderos. Una parte del rebaño se cruza con carneros de carne, especializados para lograr mejor conformación, menos grasa, mayor peso y más músculo. Todas las crías van a faenamiento, pues no es conveniente dejar las hembras por la fuerte disminución que experimenta su prolificidad.

Inconvenientes del Cruzamiento Terminal:

Hay que manejar dos rebaños:
a) Reproductor, que no se cruza con carnero terminal y produce las hembras de reemplazo, manteniendo la genética
de la línea madre.
b) Comercial: Todas las crías van a faenamiento.

El principal inconveniente es que restringe fuertemente el número de hembras para la reproducción, factor clave en los primeros años de un proceso de aumento de masa. También hay que tener mucho cuidado para que no se mezclen las líneas genéticas en los reemplazos. Hay que comprar frecuentemente carneros terminales, ya que es engorroso tener otro rebaño adicional para autoabastecerse.

La principal ventaja es que constituye herramienta que mejora la calidad de los corderos en forma inmediata, ya que todas las crías de un cruzamiento terminal se caracterizan por ser muy uniformes y de excelente calidad carnicera.

La otra alternativa es la utilización de una raza compuesta, que tenga incorporados en su composición genotipos de excelencia para la producción de corderos magros y de grandes masas musculares. Con esta alternativ, no es necesario hacer cruzamientos terminales y todas las hembras se pueden destinar a la reproducción si fuera necesario, porque no presentan una disminución en su producción de corderos.

Esta opción está en sus primeros pasos a nivel mundial, puesto que la formación de razas compuestas concentró sus esfuerzos hasta hace poco tiempo  sólo en producir líneas madres de muy alta prolificidad; producción de leche y ganancia diaria de peso.

El concepto de incorporar además genotipos de carne para aumentar la masa muscular y características carniceras de los corderos producidos es bastante reciente.  Las razas de carne más características como Texel, Dorset y el Suffolk tradicional, tienen muy baja prolificidad frente a las líneas netamente maternas.  La dificultad ha sido lograr un equilibrio entre el aporte favorable para la calidad del cordero y el aporte negativo de la menor producción de corderos, tema que ha sido resuelto recientemente en compuestos como el TEFROM y Greeline en Nueva Zelandia y el GOLDENSHEEP en Chile.

El cruzamiento terminal en la producción de carne ovina

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

Este manejo genético de amplia difusión en los países líderes en producción de carne ovina es una herramienta destinada a aumentar la producción de carne o a mejorar la calidad de ella en sus características carniceras, tales como conformación de la canal; área muscular; contenido graso.

La técnica consiste en utilizar carneros de razas especiales, con sobresalientes condiciones para producir un alto potencial de crecimiento y excelente calidad del producto, los que se cruzan con vientres de otra raza, que es la que se utiliza normalmente en le predio. Toda la descendencia, tanto machos como hembras, se destina al faenamiento para el consumo, de allí el nombre de terminal.- Las crías hembras producidas no se destinan a la reproducción, ya sea porque la cruza produce lana de mala calidad o por tener índices reproductivos inferiores a la raza madre del predio. Como no se pueden cruzar con carneros terminales todas las hembras del predio, pues se generaría la interrupción de la producción de borregas de reemplazo, generalmente se destinan a este tipo de cruzamiento los vientres viejos, que cumplen sus dos últimos partos, ocurridos los cuales, las madres también se venden.

El desarrollo del cordero: Para entender mejor como opera esta herramienta de manejo es útil recordar las bases del crecimiento del cordero. El peso y estado de gordura o “condición corporal” a una edad determinada depende fundamentalmente de la ganancia diaria de peso y en menor medida del peso de nacimiento. A su vez la ganancia diaria es función de una interacción entre la nutrición del cordero y su potencial genético para crecer y engordar.

Durante los primeros 60 días de vida, el cordero se comporta primordialmente como un animal monogástrico, con una alta eficiencia de conversión de alimento en peso vivo, principalmente tejido muscular y óseo para su crecimiento; con una muy baja acumulación de tejido graso. En esta etapa la dieta en más de un 80% está constituida por el aporte de la leche materna. Entre los 60 y 90 días de edad aumenta aceleradamente el consumo de alimento; el cordero se transforma en rumiante y baja la eficiencia de conversión. Este incremento del consumo es exclusivamente en base a pasto, dado que la producción láctea ya alcanzó su máxima producción y comienza su curva descendente.

Efectos del cruzamiento terminal: En los primeros 60 días, cuando el cordero es monogástrico y se alimenta casi exclusivamente con leche materna, es evidente que la capacidad de producción láctea de la madre es el factor más importante en el potencial de ganancia diaria del cordero.

La producción de leche depende de las características genéticas de la oveja y muy fundamentalmente de la nutrición, tanto en calidad y cantidad que ha tenido la oveja el último mes antes del parto y durante su lactancia. La oveja moviliza sus reservas corporales para

producir leche, dado el alto requerimiento nutricional que exige la lactancia, el que no puede ser satisfecho en un 100% con la alimentación diaria, incluso en praderas de muy buena disponibilidad y calidad de forraje; de allí la importancia de que el vientre llegue al parto en una muy buena condición corporal, con abundantes reservas de energía almacenada como tejido graso.

Además del efecto materno por la vía del abastecimiento de leche, la madre aporta el 50% de la composición genética del cordero. Este aporte materno para el potencial de crecimiento en algunas razas tiene una alta expresión, tales como en el Merino Precoz, que aunque se utilizó como raza doble propósito es una raza de carne, o en algunas líneas maternas “compuestas o sintéticas” (formadas por varias razas complementarias en un híbrido estabilizado).

Zonas de bajo potencial forrajero y producción extensiva: Hemos podido comprobar que el efecto de la hibridación para producción de carne con un cruzamiento terminal, tiene distintos resultados, en cuanto a la ganancia diaria de peso del cordero, cuando se realiza en un ambiente con altas restricciones nutricionales o en un a pradera de abundante disponibilidad y calidad de forraje.

En estos ambientes difíciles, donde el sistema productivo es extensivo, basado exclusivamente en la pradera natural, durante la lactancia el crecimiento del cordero ve limitado  su potencial por la fuerte restricción nutricional tanto en calidad como en cantidad a que está sometido el vientre, afectando su producción láctea en forma muy significativa. Bajo estas condiciones la tasa diaria de ganancia de peso del cordero fluctúa entre 0.15 y 0.2 kilos. Esto implica que en 30 días se producen entre 4,5 y 6 kilos de ganancia de peso, que sumados a los 4 kilos iniciales del nacimiento resultan en un cordero de 13 a 16 kilos de peso a los 60 días de edad. Con esta velocidad de crecimiento el peso de beneficio, 28-30 kilos se alcanza entre los 4 y 6 meses de edad.

El cruzamiento terminal produce corderos más pesados que los corderos puros, con una ventaja de 0.5 a 1 kg. al nacimiento. En los primeros 2 meses de vida el factor más importante para el crecimiento es la madre, mientras que la genética paterna está en un segundo plano. Una vez que el consumo de pasto aumenta significativamente, la influencia de la genética paterna comienza a expresarse en mayor grado, particularmente en los ambientes de pastos pobres donde los vientres son generalmente de razas productoras de lana o doble propósito, cuyo potencial de ganancia de peso como raza pura es inferior a las razas especializadas en carne. Este efecto de hibridismo y aporte paterno se refleja en mayores ganancias diarias, que al término de la vida productiva del cordero, al momento de su beneficio permiten una ventaja del orden del 15% o unos 3-4 kilos de peso vivo para el cordero híbrido, hijo de un carnero de raza de carne, sobre el cordero de raza pura doble propósito o de lana.

Adicionalmente la calidad de la canal de estos corderos híbridos es superior, debido a su mejor conformación, menor contenido de grasa y mayor tamaño de los cortes nobles tales como chuleta y pierna. Muchas de las razas utilizadas como carneros en cruzamientos terminales aportan su carácter magro, con bajo contenido o acumulación muy tardía de grasa.

Esta característica permitiría prolongar la engorda del cordero en algunas semanas, sin que aumente la cobertura grasa, de modo que a los 4 kg. adicionales obtenidos a la edad tradicional de faenamiento se podrían agregar otros 4 -6 kilos en 3 a 4 semanas, obteniendo por esta vía corderos cercanos a los 40 kilos, con igual o menor cobertura de grasa que los corderos tradicionales pero con una mayor cantidad de carne comestible en los cortes de alto valor.

El cruzamiento terminal de los vientres en zonas con sistemas extensivos de producción, tales como las estepas de la patagonia, o el secano central tradicional, donde la alimentación es exclusivamente en base a pasto natural, es la mejor y casi única herramienta para aumentar la producción de carne y además mejorar la calidad de la carne ovina. Afortunadamente el costo de implementar esta estrategia de producción es muy bajo y sus efectos son inmediatos.

Zonas de alto potencial forrajero y producción intensiva: Bajo estas condiciones el peso de nacimiento supera los 5 kilos y la producción de leche de la oveja se puede expresar en plenitud, de tal forma que los corderos logran ganancias diarias entre 0,3 y 0,4 kilos promedio incluyendo los numerosos mellizos. Así en la primera fase de su desarrollo cuando dependen de la leche materna se obtienen pesos vivos a los 60 días en un rango de 23-29 kilos. También el potencial del crecimiento aportado por la genética de la línea materna es superior a sistemas laneros o mixtos y se ha podido expresar sin restricciones por la abundancia de leche. Los corderos generalmente se destetan al término de esta primera fase, pero continúan su desarrollo con altas tasas de ganancia diaria a razón de 10-12 kilos mensuales.

Generalmente las razas utilizadas como carneros terminales; Suffolk, Border, Texel,  son menos precoces que la línea materna, de modo que a pesar del mayor potencial de crecimiento que aportan, en el tramo hasta los 40 kilos de peso, las velocidades de crecimiento son muy similares entre la línea paterna y materna, de modo que con pesos de beneficio inferiores a 40 kilos no se aprecia un aporte del cruzamiento terminal en la ganancia diaria de peso.

Sobre los 40 kilos la línea paterna expresa su mayor potencial de crecimiento porque debido a su menor velocidad y a sus genes con carácter magro, depositan grasa de cobertura a edades y pesos muy superiores, característica que les permite seguir creciendo a altas tasas diarias por un periodo de tiempo más prolongado, puesto que el costo energético de acumular músculo y hueso es 3 veces menor que para acumular tejido graso. El resultado de la comparación de la línea materna pura con un cruzamiento terminal también depende mucho de la composición genética de la línea materna, dado que bajo estas favorables condiciones de alimentación existen muchas opciones para utilizar líneas maternas no solo prolíficas sino que también magras y con altas ganancias diarias. Tal es el caso de vientres sintéticos o compuestos con genes Finn y Milchshaff.

Lo que no está en discusión es el importante efecto que tiene la cruza terminal en la calidad de las canales producidas en los factores conformación, carácter magro y mayores masas musculares.

En estos aspectos se destaca el carnero Texel, cuyas características son de muy alta heredabilidad, imprimiendo su sello en forma muy marcada de tal forma que a simple vista es posible identificar sus crías, incluso cuando sólo tienen un 25% de genética Texel. Actualmente sobre el 50% de los corderos producidos en Inglaterra utilizan como padre la raza Texel. La ventaja adicional de esta notable característica es que otorga una gran uniformidad a su descendencia, factor importante para la fase de industrialización y comercialización de la carne, donde se deben obtener corderos de muchos orígenes en cuanto a predios y líneas maternas que de otra forma presentarían importantes grados de desuniformidad.

Resultados de cruzamientos terminales en el secano central: Sobre la raza Merino Precoz Alemán, raza con muy buenas características para la producción de corderos de 30 kilos, se probaron como carneros terminales las razas Dorset, Border y Suffolk. El rebaño se manejó en un piño común desde el parto sobre una pradera de falaris-trébol subterráneo, con baja carga para no restringir el potencial de crecimiento al no tener ninguna restricción nutricional. Se compararon 30 corderos machos únicos de cada uno de los 4  genenotipos resultantes, incluyendo el Merino puro. Fueron destetados a los 60 días de edad y continujaron su engorda a pradera en un potrero común con excelente pradera y baja carga animal.

En el Cuadro 1 se aprecian los resultados de esta comparación, apreciándose que el Merino Precoz tiene un excelente potencial para ganancia de peso hasta el peso normal de su faenamiento que es aproximadamente de 30 kilos de peso vivo destarado.

CUADRO 1: COMPARACION DE CRUZAMIENTOS TERMINALES SOBRE VIENTRES MERINO PRECOZ ALEMAN

FECHA

11-Jun

23-Ago

07-Sep

28-Sep

26-Oct

12-Nov

EDAD (días)

1

74

89

110

138

155

kg.

kg.

kg.

kg.

kg.

kg.

DOME

4,77

27,13

31,93

38,2

47,6

51,27

SUME

4,59

26,2

31,21

37,76

46,75

50,63

BOME

4,95

26,54

31,36

37,67

47,43

51,21

ME

4,67

28,17

32,1

38,48

44,5

47,72

DOME Padre Dorset  y  Madre Merino Precoz Alemán
SUME Padre Suffolk y Madre Merino Precoz Alemán
BOME Border y  Madre Merino Precoz Alemán
ME Padre y Madre Merino Precoz Alemán

Se observa que hasta la edad de 110 días el Merino Precoz Alemán puro supera la velocidad de crecimiento de los cruzamientos terminales, tanto en la primera fase de alimentación láctea hasta los 60 días, como en la fase siguiente con los corderos destetados y alimentación en base a pasto. Hasta el peso normal de faenamiento de los corderos Merino Precoz, no hay efecto del cruzamiento terminal en el peso vivo del cordero, aunque se apreció una mejor conformación en la cruza con Dorset. Si se quisiera producir corderos pesados con ovejas Merino Precoz es necesario utilizar el cruzamiento terminal, seguramente empleando carneros Texel por su carácter magro y excelente conformación. Al momento de realizar esta experiencia no se contaba con otras opciones de carneros salvo las utilizadas.

En otro experimento se midió el efecto del cruzamiento terminal utilizando una línea de vientres  ”compuestos o sintéticos” formada por Finnish- Border- Dorset- Merino, siendo el carnero terminal de la raza Texel. Se emplearon 50 corderos por sexo y tipo de nacimiento, utilizándose solamente machos por disponibilidad del material. Todos los animales se mantuvieron en un solo rebaño en una pradera de falaris, ballica anual y trébol subterráneo, con una carga de 12 ovejas  con 1,6 corderos/oveja por hectárea. Los corderos  se destetaron a los 72 días y los resultados hasta el momento del destete se indican en el Cuadro 2.

CUADRO 2: CRUZAMIENTO TERMINAL SOBRE VIENTRES COMPUESTOS EN SISTEMA INTENSIVO Y ALTA CARGA

GENOTIPO

peso nac. peso día 52 peso día 72 GD 1-52 GD 53-72 GD 1-72

kg.

kg.

kg.

kg. /día

kg. /día

kg./día

machos únicos

5,23

24,14

30,05

0,344

0,282

0,326

Texel x 635

machos mellizos

4,34

19,64

26,67

0,288

0,353

0,306

machos únicos

5,23

22,65

30,50

0,328

0,393

0,346

635 x 635

machos mellizos

4,24

19,59

26,03

0,278

0,272

0,275

635= compuesto experimental: Finnish-Border-Dorset-Merino

GD = Ganancia diaria en kg. en el período indicado

Las tasas diarias de ganancia de peso son bastante buenas considerando la alta carga animal empleada. Los mellizos ganaron cerca de 0,3 kg. diarios, desde el nacimiento hasta los 72 días de edad, mientras que los únicos lo hicieron a una tasa cercana a 0,33 kilos/día.

Hasta la edad y peso de destete evaluados no se produjo un efecto de la cruza terminal ni en la ganancia diaria ni en el peso alcanzado. Creemos que bajo condiciones intensivas de producción de carne ovina en praderas sembradas sólo se produciría una diferencia en la ganancia diaria a pesos superiores a los 40 kilos, aunque en forma muy dependiente del genotipo de la madre utilizada. Con esta genética y manejo es posible producir corderos ultra pesados con pesos de faenamiento cercano a 50 kilos  a edades tempranas y sin producir un problema de engrasamiento en las canales. Este tipo de cordero es ideal para la demanda de los restoranes, donde requieren cortes con poca grasa y grandes áreas musculares.

Lo que no está en discusión es el gran efecto de algunas razas terminales en la calidad de la canal. Nuestra experiencia indica que en las condiciones de producción intensiva del secano central, Texel es la mejor raza terminal de las disponibles actualmente en el país, pemitiendo llevar los corderos a una mayor edad y peso de faenamiento, en un rango de 40-50 kilos de peso vivo destarado, sin problemas de sobre engrasamiento, obteniendo un producto de excelente conformación y cortes finos con gran área muscular.

Las razas tradicionales del secano, Merino y Suffolk, no deberían faenarse sobre los 30 kilos de peso vivo por el rápido engrasamiento que presentan sobre dicho peso

Concluimos indicando que el uso de Texel como raza en un cruzamiento terminal bajo las condiciones evaluadas permitiría obtener corderos con 10 a 15 kilos más de peso vivo, aunque con algunas semanas más de edad que los corderos tradicionales actualmente producidos en el secano central y además con una superior calidad de canal.

Es de interés comparar otras opciones de carneros terminales cuyas razas se encuentran actualmente disponibles en el país tales como Dorper y Milchshaff y a futuro otras que se podrían importar como por ejemplo Charolais.

Porqué una raza compuesta

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

Las razas compuestas, son la tendencia mundial en los países más avanzados en la tecnología de la producción ovina, para mejorar rápidamente el número de corderos producidos por oveja, que es el factor que más incide en el éxito económico de la producción de carne ovina.

La obtención de híbridos múltiples estabilizados ha permitido aprovechar un aumento adicional de 27% en la producción de corderos cuando se han incorporado 4 razas. Además al incluir razas de muy alta prolificidad (número de corderos nacidos/oveja parida), tales como Finnish Landrace y Milchschaf se mejora notoriamente la producción de corderos, llegando a casi 2 corderos nacidos por oveja adulta.

Hasta hace pocos años sólo se buscaba mejorar el número de corderos nacidos, creando razas compuestas de línea MATERNA que privilegiaban este factor. Sin embargo, dichas razas compuestas presentaban una alta producción de corderos, pero la conformación; ganancia diaria de peso y desarrollo muscular, eran inadecuados para alcanzar la excelencia como productoras de carne ovina.  Por ello, estas líneas maternas, necesariamente deben cruzarse con carneros terminales de excelencia carnicera, tales como Texel; Suffolk o Charolais, para mejorar la calidad de los corderos.  Esta técnica del cruzamiento terminal mejora la calidad de los corderos, pero complica el manejo del rebaño reproductor, al no poder dejar las hembras para la reproducción por su baja prolificidad.

Este inconveniente de tener que manejar líneas maternas y paternas en un mismo predio, ha sido superado con el concepto de integrar ambas líneas, en forma balanceada en un solo animal. Así, se incorpora a una línea materna “compuesta” de excelencia, la genética de razas de carne sobresalientes. Aquí es fundamental definir, qué porcentaje de la genética de la línea paterna, es el máximo que  logre mejorar  la calidad de los corderos, sin afectar  la cantidad de corderos producidos. Esa respuesta sólo se logra con varios años de experimentación.

A partir del año 2000 nacieron nuevas razas compuestas utilizando el concepto antes mencionado.- En Nueva Zelandia se generó la raza TEFROM, que incorpora Texel, Milchschaf y Romney de alta prolificidad y en Chile la GOLDENSHEEP que incluye Texel; Suffolk Down; Dorset Down; Milchschaf; Finish Landrace; Border Leicester y Merino Precoz Alemán.-

Nueva genética ovina

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

La diversidad de razas ovinas en Chile es muy reducida, teniendo a escala comercial sólo seis razas: Corriedale; Romney; Suffolk; Merino Precoz; Hampshire y Merino Australiano. Inglaterra tiene más de cien razas ovinas de características muy variadas.

Ninguna de las razas antes mencionadas es apta para la producción intensiva de carne ovina por tener dos defectos principales. En primer lugar, sus índices de reproducción son muy bajos; principalmente por su baja prolificidad (número de corderos nacidos por oveja parida), donde la producción de corderos por oveja fluctúa a nivel comercial entre 0,7 y 1,3 con muy pocos mellizos.

Adicionalmente los corderos no son magros y se engrasan a muy bajo peso, con menos de 30 kg. de peso vivo, que por dicho motivo pasa a ser su peso máximo de faenamiento para evitar el exceso de grasa. Este beneficio a bajo peso evita el engrasamiento, pero restringe gravemente el desarrollo de la masa muscular de los cortes nobles: chuleta, pierna y lomo; afectando así la calidad del producto final. Los consumidores exigen cada vez más que las chuletas y piernas tengan mucha carne y poca grasa.

El problema de la baja producción de corderos es de la máxima importancia. El aumento en el costo anual adicional de una oveja mellicera es sólo de un 10%, frente a otra que solo produce un cordero.

En Estados Unidos de Norteamérica durante la década del 60 se aplicó la tecnología desarrollada primero en el US Experimental Station, en Dubois, Idahao, con la formación la raza Polypay; uno de los primeros genotipos ovinos “compuestos” y luego continuado en los 80 en el Meat Animal Research Center, en Clay Center, Nebrasca, para potenciar la heterosis o vigor híbrido, utilizando cruzamientos múltiples en combinación con la complementariedad para factores productivos específicos de diversas razas. Es el mismo enfoque adoptado por otras especies de producción eficiente e industrializada de carne, como pavo, broiler y cerdo.

Se basa en que la mayor parte de las características productivas dependen de muchos miles de genes y responden a la genética aditiva y no a la Mendeliana, como lo es en el caso de factores con pocos pares de genes (presencia de cuernos, color del pelaje).

Estos factores productivos en los genotipos híbridos, al depender de un número tan alto de genes, no disgregan sus características en las sucesivas generaciones, debido a que el cambio al introducir nuevos genes es un porcentaje muy bajo del total de genes, manteniendo así muy estable el “compuesto” obtenido. De hecho, la variabilidad es similar a la de una “raza pura” con más de 50 años de selección.

El aumento de la prolificidad en ovinos al usar la técnica de genotipos compuestos de razas complementarias, es rápido y notable. Por ejemplo, en las hembras de la primera cruza entre 4 razas: Finish Landrace; Milchschaf; Border Leicester; Merino Precoz, la prolificidad equivale al promedio de los 4 componentes (250%+220%+160%+130%/4) y multiplicados por 1.27 (heterosis). De esta forma, esta primera generación tiene un potencial de prolificidad de 241%, frente a sólo 130% del Merino Precoz original. El potencial indica el máximo posible, pero en el proceso se producen muchas pérdidas desde la ovulación hasta el nacimiento del cordero.

En Chile hace más de 20 años que se utiliza esta estrategia de formar híbridos “compuestos” para el mejoramiento genético de los ovinos de carne. Otros países como Nueva Zelandia, Australia e Inglaterra siguieron hasta hace sólo 10 años atrás la estrategia de mejorar sólo por selección las características de prolificidad en razas puras. Sin embargo, el progreso genético por selección en líneas puras para esta característica es muy lento, sólo 0,5 a 1% anual, de modo que para lograr un aumento de 30-50% se requiere al menos 50 años de rigurosa selección. Este mismo resultado se logra ya en la primera generación de un “compuesto” prolífico.

Actualmente la formación de “compuestos” genéticos  se utiliza masivamente en todos los países líderes en producción ovina del mundo, debido al rápido mejoramiento que se logra.

Es así que en Canadá se ha desarrollado la raza Rideau Arcott, de sobresalientes características. En su composición posee: 40% Finnish Landrace, 20% Suffolk Down,14% Milchschaf, 9% Shropshire, 8% Dorset Horn. El restante 9 % tiene Border Leicester, North Country Cheviot, Romnelet y Corriedale.- Esta raza fue estabilizada como tal en 1986. Es de ciclo abierto y es capaz de producir 2.5 corderos por oveja cada 8 meses.- Se utiliza comercialmente como línea materna para cruzamientos terminales con Texel.

En Estados Unidos de Norteamérica el Polypay es sin duda la raza compuesta más exitosa. Fue formada con la combinación de Finnish Landrace, Dorset Down, Targhee y Rambouillet. Es una línea materna, de ciclo abierto que produce mas de 2 corderos por oveja y se utiliza en cruzamientos terminales con Suffolk Down.

A comienzo de los 2000 en Nueva Zelandia se desarrolló el concepto de integrar en un solo compuesto las bondades de la línea materna; a saber, principalmente prolificidad, producción de leche y hábito materno, con las bondades de las líneas paternas especializadas en producción de carne: conformación, magritud, ganancia diaria de peso y gran desarrollo de las masas musculares.- Se buscó el equilibrio entre las dos líneas, paterna y materna, de tal forma de evitar el efecto negativo en la prolificidad asociada a las líneas paternas.- El objetivo fue simplificar el manejo de los rebaños a los productores y con una sola raza obtener a la vez alta prolificidad y excelencia en la calidad carnicera de los corderos.

Así el Dr J.Allison formó el TEFROM, que tiene Texel como componente paterno y como componentes maternos Milchschaf y Romney de alta prolificidad; creando una raza muy balanceada, de gran prolificidad y excelente comportamiento para la producción de carne de alta calidad.

En Chile también en esa misma época se gestó el desarrollo de una raza compuesta balanceada con la combinación de Border,Finnish Landrace, Dorset Down, Merino Precoz y Milchschaf como línea materna; integrada con Suffolk y Texel como línea paterna, estabilizándose para dar origen a la raza Goldensheep.

Este trabajo tomó como base el desarrollo de la línea materna de híbridos dobles desarrollada en INIA-Hidango, FIBODOME, la que se perfeccionó, modificando su composición y agregando Milchschaf a la línea materna. Posteriormente se integró con un porcentaje de Texel y Suffolk.- El trabajo se realizó paralelamente en Malvilla, secano costero de la V Región y en San Rafael, Talca VII Región, bajo condiciones de riego.

Esta nueva raza se ha comportado en forma excelente bajo condiciones de manejo intensivo tanto en secano, con 10 ovejas/ha., como en riego con 20 ovejas/ha, teniendo resultados por oveja muy similares en ambos ambientes, ha superado la cifra de 1,7 corderos destetados por oveja adulta con ganancias de peso sobre los 0,3 kg/día en corderos mellizos.- Se han faenado corderos de sobre 50 kg de peso vivo magros y de excelente conformación y desarrollo muscular.

La alta prolificidad de estos vientres “compuestos” se complementa con la incorporación de genotipos sobresalientes en características de calidad de la canal, como el carácter magro (Finn-Milchschaf); conformación (Dorset-Suffolk).

Producción de corderos en el sur de Chile

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

La zona Sur de Chile, comprendida entre Cautín y Chiloé, está empezando a mostrar los primeros síntomas del enorme potencial biológico y económico que tiene para la producción de carne de cordero.

En efecto, el interés de los agricultores, ya sea en agrandar sus  actuales explotaciones y muchos otros, en comenzar sus actividades en el rubro ovino, se comienza a reflejar en el inventario de los rebaños de esta macrozona.

Las únicas regiones a nivel nacional que muestran un incremento en su dotación de ovinos, entre los censos de 1997 y 2007, son: Magallanes con 15,8% de incremento; Araucanía con 13% y las de Los Lagos y de los Ríos, que en conjunto aumentan 9%.

A las bondades que le otorgó la naturaleza, para tener praderas de un potencial de gran nivel, que nada tiene que envidiarle a los mejores del mundo, como Nueva Zelandia o Inglaterra, recientemente se agregó una gran ventaja estratégica, por la construcción de dos modernas plantas de faenamiento, con capacidad de exportar a los mercados más exigentes. Una de ellas, Carnes Ñuble, ubicada en el norte de esta macrozona y la otra Mafrisur, en las cercanías de Osorno.

El negocio de carne ovina a nivel internacional muestra una gran fortaleza y estabilidad, a pesar de la actual crisis económica mundial. La explicación es muy simple, los principales importadores de la carne de cordero que se transa en los mercados internacionales, se encuentran en Europa, donde este tipo de carne es parte tradicional de la dieta. La producción local, en la zona europea, ha disminuido muy considerablemente en los últimos 8 años, a raíz de la disminución de los subsidios de producción a sus agricultores. Esto ha significado un aumento importante en las importaciones de sus tradicionales proveedores. Sin embargo, los principales exportadores mundiales de carne ovina: Nueva Zelandia y Australia, tienen su capacidad productiva copada, con lo que la reacción natural y lógica, ha sido una importante alza en los precios internacionales, que se han más que duplicado.

Otros rubros como los granos,  subieron sus precios en forma explosiva, debido al alza del petróleo, para su  sustitución, con la producción de los biocombustibles, destinando granos a esta nueva actividad económica y reduciendo, en forma muy importante, la disponibilidad de ellos para el consumo tradicional de humanos y animales.

La leche subió su precio internacional por una gran sequía que tuvo Australia, la que ya fue superada. El aumento del consumo lácteo en China es hoy día una de las principales razones de la fortaleza del precio.

Estas alzas obedecieron a situaciones muy puntuales de corto plazo, de modo que una vez que la causa original dejó de existir, el alza del precio del petróleo, los precios bajaron.

El precio internacional de la carne de cordero sigue y seguirá firme, pues la demanda de parte de los consumidores tradicionales, sigue creciendo a mayor velocidad que la oferta mundial de los productores. Afortunadamente, los consumidores  tradicionaels de cordero, son de países de alto nivel económico y para ellos la carne ovina es un artículo de primera necesidad, por lo que han seguido consumiéndola en forma normal, a pesar de los altos precios.

Ahora los productores sureños tienen la gran oportunidad de aprovechar esta bonanza económica del rubro, produciendo más corderos, que si no encontraran mercado  localmente, se pueden exportar.

Una tecnología  para aumentar el número de corderos; de muy fácil aplicación y que es GRATIS, consiste en adecuar la fecha de parto de las ovejas con la curva de disponibilidad de forraje de las praderas.

En el Sur se ha utilizado tradicionalmente como fecha de parto el mes de Agosto, teniendo como justificación el lograr altos precios para los corderos en las festividades de fin de año.  Esa meta comercial se justificaba en el pasado, pero hoy día no.

Hay muchas razones para el cambio de fecha. En primer lugar, hoy día la mayor parte de la producción de corderos se consume para satisfacer la demanda de los turistas que llegan al sur, durante los meses de enero y febrero.

Además, las Plantas faenadoras tienen un precio fijo durante toda la temporada. Ambos factores se traducen en que no hay grandes cambios de precio de los corderos durante toda la temporada de oferta.

También hay factores técnicos que indican que con la nueva genética ovina, que está empezando a introducirse en la zona, los corderos crecen a mucho mayor velocidad que los tradicionales de la raza Romney y caras negras. Sólo a manera de ejemplo, los corderos de la raza Goldensheep de parto único ganan sobre 0,4 kilos al día por lo que considerando su peso de nacimiento de 5 kilos, a la edad de 60 días ya tienen un peso mínimo de faenamiento con 30 kilos y antes de los 90 días pesan sobre 40 kilos.  Los mellizos tienen una ganancia un poco menor, del orden de 0,33 kilos diarios.  En ambos casos, se alcanzan pesos de mercado para las fiestas de fin de año, con pariciones de mediados de Septiembre.

Las ventajas de atrasar los partos para mediados de septiembre son muchas: En primer lugar la mayor demanda alimenticia, por parte de las ovejas al término de su preñez, ocurre cuando ya empiezan a crecer las praderas. Así se ahorra una gran cantidad de forraje en la suplementación de las ovejas y éstas son mucho mejor alimentadas, con una gran economía en los costos.

Adicionalmente los encastes más tardíos, a mediados de Abril, favorecen un mayor número de nacimiento de corderos, por la mayor tasa de ovulación de las ovejas en dicha época, teniéndose un aumento en el número de corderos nacidos de al menos 10-15%, respecto a encaste realizados en el mes de marzo.

No sólo nacen más corderos, sino que por varios factores, hay una mortalidad mucho menor. No sólo el clima, a mediados de Septiembre, es más benigno que un mes antes, al momento del parto. También los corderos nacen con al menos 0,5 kilos más de peso, con lo que resisten mucho mejor las inclemencias del tiempo.

También las ovejas llegan en mejores condiciones corporales al parto, disminuyendo la mortalidad  de ovejas desnutridas. Su instinto maternal es muy superior y adicionalmente su producción de leche es mayor.

En resumen: Al no haber diferencia en el precio del cordero en la temporada de venta, no hay ninguna justificación para realizar pariciones tempranas, por todas las desventajas que esta tradicional práctica de manejo significa. Esta tecnología es de las pocas que son gratuitas y de fácil y rápida aplicación.

La zona Sur de Chile, comprendida entre Cautín y Chiloé, está empezando a mostrar los primeros síntomas del enorme potencial biológico y económico que tiene para la producción de carne de cordero.-

En efecto, el interés de los agricultores, ya sea en agrandar sus actuales explotaciones y muchos otros, en comenzar sus actividades en el rubro ovino, se comienza a reflejar en el inventario de los rebaños de esta macrozona.-

Las únicas regiones a nivel nacional que muestran un incremento en su dotación de ovinos, entre los censos de 1997 y 2007, son: Magallanes con 15,8% de incremento; Araucanía con 13% y las de Los Lagos y de los Ríos, que en conjunto aumentan 9%.-

A las bondades que le otorgó la naturaleza, para tener praderas de un potencial de gran nivel, que nada tiene que envidiarle a los mejores del mundo, como Nueva Zelandia o Inglaterra, recientemente se agregó una gran ventaja estratégica, por la construcción de dos modernas plantas de faenamiento, con capacidad de exportar a los mercados más exigentes.- Una de ellas, Carnes Ñuble, ubicada en el norte de esta macrozona y la otra Mafrisur, en las cercanías de Osorno.-

El negocio de carne ovina a nivel internacional muestra una gran fortaleza y estabilidad, a pesar de la actual crisis económica mundial. La explicación es muy simple, el principal consumidor de la carne de cordero que se transa en los mercados internacionales, se encuentra en Europa, donde este tipo de carne es parte tradicional de la dieta.- La producción local, en la zona europea, ha disminuido muy considerablemente en los últimos 8 años a raíz de la disminución de los subsidios de producción a sus agricultores. Esto ha significado un aumento importante en las importaciones de sus tradicionales proveedores. Sin embargo, los principales exportadores mundiales de carne ovina: Nueva Zelandia y Australia, tienen su capacidad productiva copada, con lo que la reacción natural y lógica, ha sido una importante alza en los precios internacionales, que se han más que duplicado.-

Otros rubros como los granos, subieron sus precios en forma explosiva, debido al alza del petróleo, para su sustitución con la producción de los biocombustibles, destinando granos a esta nueva actividad económica y reduciendo en forma muy importante la disponibilidad de ellos para el consumo tradicional de humanos y animales.

La leche subió su precio internacional por una gran sequía que tuvo Australia, la que ya fue superada.-

Estas alzas obedecieron a situaciones muy puntuales de corto plazo, de modo que una vez que la causa original dejó de existir, el alza del precio del petróleo, los precios bajaron.-

El precio internacional de la carne de cordero sigue y seguirá firme, pues la demanda de parte de los consumidores tradicionales, sigue creciendo a mayor velocidad que la oferta mundial de los productores. Afortunadamente, los consumidores son de países de alto nivel económico y para ellos la carne ovina es un artículo de primera necesidad, por lo que han seguido consumiéndola en forma normal.-

Ahora los productores sureños tienen la gran oportunidad de aprovechar esta bonanza económica del rubro, produciendo más corderos, que si no fueran consumidos localmente, se pueden exportar.-

Una tecnología para aumentar el número de corderos; de muy fácil aplicación y que es GRATIS, consiste en adecuar la fecha de parto de las ovejas con la curva de disponibilidad de forraje de las praderas.

En el Sur se ha utilizado tradicionalmente como fecha de parto el mes de Agosto, teniendo como justificación el lograr altos precios para los corderos en las festividades de fin de año.- Esa meta se justificaba en el pasado, pero hoy día no.-

Hay muchas razones para el cambio de fecha.- En primer lugar, hoy día la mayor parte de la producción de corderos se consume para satisfacer la demanda de los turistas que llegan al sur, durante los meses de enero y febrero.-

Además las Plantas faenadoras tienen un precio fijo durante toda la temporada. Ambos factores se traducen en que no hay grandes cambios de precio de los corderos durante toda la temporada de oferta.-

También hay factores técnicos que indican que con la nueva genética ovina, que está empezando a introducirse en la zona, los corderos crecen a mucho mayor velocidad que los tradicionales de la raza Romney y caras negras.- Sólo a manera de ejemplo, los corderos de la raza Goldensheep de parto único ganan sobre 0,4 kilos al día por lo que considerando su peso de nacimiento de 5 kilos, a la edad de 60 días ya tienen un peso mínimo de faenamiento con 30 kilos y antes de los 90 días pesan sobre 40 kilos.- Los mellizos tienen una ganancia un poco menor, del orden de 0,33 kilos diarios.- En ambos casos, se alcanzan pesos de mercado para las fiestas de fin de año, con pariciones de mediados de Septiembre.-

Las ventajas de atrasar los partos para mediados de septiembre son muchas: En primer lugar la mayor demanda alimenticia por parte de las ovejas al término de su preñez ocurre cuando ya empiezan a crecer las praderas. Así se ahorra una gran cantidad de forraje en la suplementación de las ovejas y éstas son mucho mejor alimentadas, con una gran economía en los costos.-

Adicionalmente los encastes más tardíos, a mediados de Abril, favorecen un mayor número de nacimiento de corderos, por la mayor tasa de ovulación de las ovejas en dicha época, teniéndose un aumento en el número de corderos nacidos de al menos 10-15%.

No sólo nacen más corderos, sino que por varios factores, hay una mortalidad mucho menor. No sólo el clima a mediados de Septiembre es más benigno que un mes antes, al momento del parto.- También los corderos nacen con al menos 0,5 kilos más de peso con lo que resisten mucho mejor las inclemencias del tiempo.-

También las ovejas llegan en mejores condiciones corporales al parto, disminuyendo la mortalidad de ovejas desnutridas. Su instinto maternal es muy superior y adicionalmente su producción de leche es mayor.-

En resumen. Al no haber diferencia en el precio del cordero en la temporada de venta, no hay ninguna justificación de pariciones tempranas, por todas las desventajas que esta tradicional práctica de manejo significa.- Esta tecnología es de las pocas que son gratuitas y de fácil y rápida aplicación.-

La seguridad del rebaño ovino

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

Una de las causas más importantes de la desaparición de las explotaciones ovinas, en muchos predios de la zona central y centro sur de Chile, ha sido el daño económico provocado por las perdidas de ovejas.

Estas pérdidas generalmente son de 2 tipos:

  1. mortandad causada predatores silvestres y perros
  2. robo de ganado

En zonas precordilleranas , el puma puede ser un problema complicado, pues aunque ataca en forma poco frecuente, cuando lo hace, el número de ovejas muertas es muy alto. Su control es difícil por tratarse de fauna protegida por ley.
También el zorro culpeo o colorado, en ciertas zonas puede ser un enemigo importante de los rebaños. También es fauna protegida, estando prohibida su caza.
En ciertas épocas específicas, como durante la parición, aparece otro tipo de depredadores, como aves de rapiña y carroñeras. Conocido es el daño causado por caranchos y gaviotas en Magallanes o jotes y tiuques en la zona central.
Sin embargo, el enemigo principal de los rebaños ovinos son los perros, que generalmente no son perros vagos, sino con dueño y que salen literalmente “a cazar ovejas”.
El daño por perros puede ser de gran magnitud  y generalmente mucho mayor que el ocasionado por el robo de ganado. El ataque de perros, es quizá el principal problema de seguridad de los rebaños, en la mayor parte de las explotaciones ovinas, particularmente en la zona Centro Sur y Sur del país.

¿PORQUÉ ATACAN LOS PERROS?

Los perros atacan, no para alimentarse, sino para satisfacer su instinto de cazador. Actúan generalmente en grupos, aunque el ataque de un perro solitario también suele ocurrir. Una vez que aprenden a cazar ovejas no hay forma de reeducarlos.
Los perros suelen juntarse y actúan en equipo. Mientras algunos rodean el ganado, haciéndolo correr en círculos, en forma similar a la labor de los perros ovejeros; otros atacan, mordiéndolo, generalmente en el tren posterior, para luego morder el cuello, degollando a la oveja.
Ocasionalmente alguna oveja logra soltarse y arrancar, quedando muy malherida. La mayor parte de estas sobrevivientes muere a los pocos días.

ataque perro 2

Oveja mordida por perro. Si no se la trata con medicamentos morirá

La mayor parte de los ataques de perros son de noche, o preferentemente de madrugada. Sin embargo, pueden actuar a cualquier hora, incluso a pleno día y con cualquier frecuencia, lo cual dificulta mucho el poder cazarlos.
Este daño por perros es enorme, pues en un par de horas, una jauría puede matar 50 ovejas y dejar muchas heridas, con mordeduras, que son difíciles de curar, por lo cual muchas deben ser sacrificadas. De esta forma, no hay explotación que resista un par de estos ataques al año.
Para la cura de las ovejas heridas, las de menor gravedad, lo mejor es hacer una limpieza del sector dañado, cortando la lana; luego se aplica agua oxigenada y un repelente para moscas. También es necesario inyectar un antibiótico de acción inmediata y otro de larga acción para prevenir las infecciones. Es conveniente dejar a las ovejas heridas en observación en un potrerillo de “enfermería”.

¿CÓMO NOS PODEMOS DEFENDER?

Por muy rentable que sea el rubro ovino, con pérdidas anuales que pueden llegar hasta el 30 y aún al 50% del inventario, entre el robo y ataque de perros, el negocio no resiste mucho tiempo. Ese ha sido el caso de muchos cientos de productores que han abandonado la actividad ganadera ovina.
ENCIERRA A CORRAL :
En muchos predios han elegido la encierra del ganado, en las tardes, en corrales, a fin de evitar, tanto el robo como el daño de perros. Esta medida, es posible que sea efectiva en pequeños rebaños, pero no se puede utilizar en explotaciones de mayor tamaño.
Sólo es factible para rebaños pequeños, menores a 100 ovejas. Su efectividad es altamente dudosa
Muchos productores creen que encerrando en las tardes a sus ovejas en un corral ya están defendidos del ataque de perros y de robos.
Lamentablemente no siempre es así, particularmente si los corrales no están al lado de la casa del cuidador y además protegidos por una malla de 1,6 a 1,8 mts de altura. Incluso así hay algunos perros capaces de trepar por dicha malla.
Al producirse un ataque de perros en los corrales, la mortalidad es altísima, pues los atacantes no necesitan correr para pillar a las ovejas. Además muchas veces éstas se amontonan tratando de escapar y mueren asfixiadas.
La experiencia indica que esta es una mala medida. Otorga una falsa seguridad, pues a los ladrones, les es mucho más fácil, pillar ovejas o corderos en el corral que en el potrero. Estos corrales, generalmente están cerca de la casa del cuidador, pero no contiguos, de modo que durante la noche le es muy difícil al cuidador percatarse de lo que ocurre en el corral, mientras el duerme.
Además, causa un gran perjuicio a los animales, reduciendo considerablemente el tiempo de pastoreo, con lo cual el rebaño se adelgaza y baja su productividad. Hay que considerar además otras dificultades ,como el barro en días de lluvia intensa o los problemas que la aglomeración de ovejas causa en pleno periodo de parición, donde la encierra puede producir el deshijamiento y muerte de muchos corderos, salvo en rebaños muy pequeños.
Es necesario tener presente que el ovino consume la mayor parte de su dieta de madrugada, hasta las 10 de la mañana y desde las seis de la tarde, particularmente en primavera y verano. Ese horario de mayor consumo, es precisamente donde el rebaño está encerrado.
Es necesario tener presente que el ovino consume la mayor parte de su dieta de madrugada, hasta las 10 de la mañana y desde las seis de la tarde, particularmente en primavera y verano. Ese horario de mayor consumo, es precisamente donde el rebaño está encerrado.
Tampoco son completamente seguros los corrales. Es el lugar ideal para que un ladrón vaya a elegir el ganado a robar, pues los corrales están a una cierta distancia de la casa del cuidador, quien una vez dormido no escucha los pasos del ladrón.
Los perros también entran a los corrales. Para tener una mejor protección, éstos deben estar cerrados con malla bizcocho, hasta unos dos metros de altura, incluso de esta forma existen perros capaces de trepar por la malla. Una vez dentro del corral,el perro mata 20 o 30 ovejas, sin ruido y sin correr.

Ataque de perros a ovejas “protegidas” en un corral. Hay algunas muertas y otras heridas Sin embargo, en este caso el mayor daño se produjo por la asfixia de las ovejas al tratar de arrancar de los perros.

Ataque de perros a ovejas “protegidas” en un corral. Hay algunas muertas y otras heridas Sin embargo, en este caso el mayor daño se produjo por la asfixia de las ovejas al tratar de arrancar de los perros.

Ovejas muertas principalmente por asfixia en ataque de perros a corral

Ovejas muertas principalmente por asfixia en ataque de perros a corral

las explotaciones extensivas, que son de gran tamaño, es mucho más difícil defenderse de los problemas mencionados.
La mejor defensa es un cerco perimetral electrificado y el uso de perros guardianes en explotaciones intensivas y solamente perros guardianes en explotaciones extensivas, donde el cerco electrificado es de muy alto costo, por las grandes superficies de terreno que es necesario proteger.

El cerco perimetral electrificado:

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Cerco perimetral electrificado en explotación ovina intensiva

El cerco eléctrico de 6 a 7 hebras, con una altura total de 1,35 metros, impide en gran medida el ingreso de perros. Es importante electrificar también las puertas o en su defecto colocarle malla de gallinero, pues es el lugar preferido de entrada de los perros.

La distancia entre las hebras es muy importante. En un cerco de seis hebras, las distancias recomendadas de separación entre hebras son: primera hebra desde el suelo, 15 cm; segunda, desde la primera, 15 cm; tercera, desde la segunda, 20 cm; cuarta, desde la tercera, 25 cm; quinta, desde la cuarta, 30 cm. y sexta, desde la quinta, 30 cm.
En localidades donde existen períodos largos con pradera y suelo seco, la conductividad eléctrica es mala y se debe mejorar la instalación para que el cerco funcione todo el año, con al menos 3000 volts y ojalá 5000 volts en la línea. Para ello, es fundamental la instalación de una línea de retorno neutra hasta la caja reguladora, la cual corre paralela a la línea matriz, que lleva los impulsos eléctricos al inicio del cerco en el potrero. En el cerco mismo se realiza conexiones a tierra cada 500 m., para lo cual se conecta una hebra neutra a una estaca de fierro que está enterrada en el suelo.
Otra forma de asegurarse un buen contacto con tierra, es dejar electrificadas las hebras 2, 4 y 6, quedando neutras la 1, 3 y 5. De esta forma, los animales siempre hacen contacto con una línea electrificada y otra neutra, sintiendo el efecto de la descarga al rozarla.
El cerco se construye con postes cada 10 o 20 metros de distancia y piquetes o tutores separadores de líneas, cada 2 metros. Es importante mantener tensas las líneas, para lo cual lo mejor es el empleo de gripples, los que se instalan con una herramienta especial, que es la que hace la tensión.
Esta “muralla” externa, nos defiende bastante bien contra la entrada de perros y zorros, pero no sirve mucho contra los ladrones.
Este cerco perimetral es de alto costo. Sólo se justifica en explotaciones intensivas, con más de 8 ovejas/ha.  El valor fluctúa entre $1.500.000 y $2.000.000 por kilómetro lineal. Esta cifra generalmente espanta a los productores por su alto valor. Sin embargo, hay que hacer el cálculo como una inversión o seguro por oveja. Dicha cifra no sobrepasa generalmente los $4.000 por oveja, de modo que invertir, por una vez, esa cantidad para proteger a una oveja en forma permanente por muchos años, es muy razonable, en particular si el negocio ovino es rentable.

Perros guardianes:

Un excelente complemento para evitar totalmente el daño de perros, zorros y otros animales dañinos además de los ladrones, es el uso de perros guardianes. De hecho es mucho más efectiva que el cerco. Esta práctica es originaria del país vasco, en Los Pirineos, donde los perros resguardan a los rebaños de los lobos desde ya hace mucho tiempo.
Existen varias razas de perros especializados en el cuidado de rebaños, pero la más eficiente y utilizada es la GRAN PIRINEO. Su uso es muy frecuente en Canadá y en Estados Unidos, donde protegen a los rebaños de los coyotes, e incluso del oso pardo.
También esta raza se acostumbra a cuidar vacunos. En Chile, existen muy pocos ejemplares de perros de esta raza, la mayoría utilizados como mascotas por su gran docilidad y hermosura.

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Perro de la raza Gran Pirineo cuidando un rebaño de ovinos.

En la actualidad en Chile sólo unos pocos productores que los están utilizando, con mucho éxito, en el resguardo de sus rebaños y en explotaciones de características muy distintas.

En Cocharne XI Región, bajo condiciones de manejo extensivo, el resultado ha sido espectacular, pues las muertes de ovejas por ataque de zorro colorado, especie protegida, se ha reducido a cero en un predio que cuenta con esta raza de perros, mientras que los vecinos tienen mortandades muy altas, a causa de los zorros, que no tienen otra forma de control.
INIA TAMELAIKE, en un Proyecto Regional Piloto introdujo, desde nuestro criadero Goldensheep, una docena de cachorros Gran Pirineo entrenados en el cuidado de ovejas, poniendo fin al problema del zorro para  los productores favorecidos con este Proyecto

Los Gran Pirineo llegan a colonizar AYSEN

Los Gran Pirineo llegan a colonizar AYSEN

También muy exitoso ha sido el empleo de estos animales contra los perros y ladrones en Talca, VII Región, en un campo ovejero de riego. Igualmente, para estos mismos fines ha resultado una gran solución en un predio del secano costero de la zona central.  En ambos casos, ha sido en potreros pequeños de explotaciones intensivas. En los últimos dos años, en cada rebaño que posee un perro guardián Gran Pirineo, no se ha registrado ningún daño por perros ni tampoco robo, pérdidas que anteriormente alcanzaban  anualmente al 15% del rebaño.
El Gran Pirineo, es una raza que desde temprana edad se acostumbra a vivir con un rebaño de ovejas, y que se convierte en adelante en su rebaño y su familia. El perro convive con sus ovejas y las defiende de todo lo que él considera un peligro. Es así que el perro va donde están sus ovejas y las sigue al cambiarlas de potrero. Por ello es recomendable mantener un perro por rebaño o piño y siempre con el mismo grupo.
Durante la época de parición, el perro cuida a la oveja recién parida, instalándose cerca de ella por algunos minutos, ingiere la placenta y si aparecen jotes, tiuques u otros pájaros dañinos, los espanta para proteger al cordero recién nacido.

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Perro de raza Gran Pirineo cuidando una oveja recién parida que limpia a su cría.

En primer lugar, esta raza de perros no acepta perros extraños en su rebaño,  por lo cual no deja entrar a perros desconocidos al rebaño que cuida. Los persigue y si los alcanza, los mata. Más aún,  incluso es capaz de enfrentar a varios perros sin temor.

Tampoco acepta gente extraña en el potrero. Los mantiene a distancia, situándose siempre delante de su rebaño para impedir la entrada. No ataca, solo defiende. En caso  que el intruso insista y trate de pillar una oveja, sólo entonces ataca. Por ser un perro de gran envergadura, con 50 kg. de peso, impone mucho respeto y es muy difícil entonces que se produzca un robo.
El uso de perros guardianes para proteger a los rebaños es una necesidad cada vez mayor. Lamentablemente, la gran mayoría de los productores ovinos que tienen problemas de seguridad en sus rebaños y que han sufrido enormes pérdidas económicas, desconocen esta indispensable herramienta tecnológica, cuyo uso debiera implementarse en casi todas las explotaciones ovinas del país.
Estos perros viven permanentemente con su rebaño de ovejas y las defienden de los predatores y ladrones.  En el caso de las aves que atacan a las ovejas en parición, los perros las ahuyentan. Cuando se trata de perros o zorros, los persiguen llegando incluso a darles muerte. Cuando se trata de ladrones, en primera instancia les impiden acercarse a las ovejas amedrentándolos. Sólo en caso de que traten de tomar una oveja o cordero,  atacan, pues por naturaleza no son perros agresivos, salvo que invadan su territorio o traten  de perjudicar al ganado a su cargo.
El robo de ganado es difícil de detectar, pues generalmente corresponde a un robo a pequeña escala, donde con frecuencia roban 1 o 2 ovejas a la vez.   El problema es que si no se detecta oportunamente, mediante un control de inventario periódico, suele acumularse una pérdida de importancia al cabo de algunos meses.
La manera de operar es, que el o los ladrones entran al predio a pie y toman una oveja o cordero.  Entonces se lo llevan al hombro hasta un camino cercano, donde lo cargan en un vehículo. Este robo cuesta detectarlo,  y sólo se nota al realizar un recuento del ganado, donde ya faltan 30 o más animales, producto de muchas visitas de los ladrones.
Es un problema de muy difícil control, siendo lo más efectivo utilizar perros guardianes, los que impiden el ingreso de los ladrones.
La seguridad del rebaño es fundamental. No importa cuan rentable pueda ser el negocio ovino, si no hay seguridad, no hay negocio. Las pérdidas eventuales por robo y daño de perros pueden variar entre 10% a 30% o más del inventario y no hay rentabilidad que soporte ese tipo de pérdidas. Adicionalmente, este tipo de pérdidas pueden ocurrir en cualquier momento, las 24 horas del día y cualquier día del año. Es imposible y antieconómico tener vigilantes humanos en forma permanente, de modo que las medidas preventivas indicadas son las únicas recomendables.

La reproducción precoz de las borregas

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

En las últimas décadas, la baja generalizada de precios; muchas veces asociada al aumento de algunos costos, ha reducido los márgenes operacionales de las explotaciones ganaderas. Adicionalmente, en muchos países está operando, cada vez con mayor énfasis, la globalización de la economía, de modo que los productores no sólo deben competir entre sí, sino también con los de otros países.

Esta situación hace que la única alternativa de los productores para mantener su negocio, es mejorar su eficiencia. Para ello  deben mejorar su tecnología para así aumentar su productividad; reducir costos y mantener o incrementar sus márgenes. Otras opciones son mejorar la comercialización de sus productos, obtener economías de escala por asociación con otros productores o más difícilmente por aumento del tamaño de la explotación. En otras palabras, utilizar las herramientas propias de una empresa. En la mayoría de los casos se puede utilizar, tanto las opciones tecnológicas, como también las de manejo empresarial, en forma simultánea.

La producción ovina en Chile y en muchos otros países, sigue utilizando tecnología productiva de explotaciones extensivas, que en muchos casos es relativamente fácil cambiar por un manejo intensivo, sólo con los conocimientos  requeridos y una adecuada inversión.

Uno de los cambios de  de mayor impacto económico y de menor costo, es la aceleración de la entrada en producción de las ovejas, para su primer ciclo reproductivo.

Normalmente las ovejas de reemplazo se incorporan  al rebaño reproductivo como borregas, a los 18 meses de edad, teniendo su primera cría a los dos años de edad. De esta forma han pasado este largo periodo de desarrollo, un año y medio, produciendo exclusivamente lana, que actualmente aporta una cantidad muy pequeña de ingresos.

El proceso de comenzar la vida reproductiva, se puede adelantar en un año, sólo en razas de madurez sexual precoz.

Esta etapa de desarrollo corporal para alcanzar la madurez  se puede acelerar en razas alta precocidad sexual, tales como Merino Precoz; Dorset; Goldensheep, que responden muy bien a una crianza acelerada, donde además de la genética. para ovular temprano en su vida, es fundamental una alimentación de excelencia, para evitar un daño en su desarrollo y posterior productividad.

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foto 1: Borrega Goldensheep de 13 meses de edad con su cordero de 6 semanas.

El manejo preferencial comienza al destete a los 3  meses de edad, donde las corderas deberían pesar 30 kg. de peso vivo. Además del manejo sanitario para mantener una baja carga parasitaria, es necesario tener praderas con muy buena disponibilidad de forraje de alto valor proteico. En su defecto, tal como ocurre en el Secano Central, donde hay más de seis meses sin forraje verde, o en el período estival de la zona sur con praderas de baja calidad, se debe recurrir a la suplementación, para corregir la deficiencia de la pradera,tanto  en cantidad como en la calidad del alimento que ofrece.

Hay que tener presente que la meta final es lograr que las borregas tengan su primera cría a los 12-13 meses de edad. Para ello se deben encastar a los 8 meses de edad, momento en que deben estar física y fisiológicamente desarrolladas, para que su sistema reproductivo comience a funcionar, con ovulaciones periódicas.
Estas ovulaciones son normales cuando el desarrollo es adecuado. Una forma práctica de medirlo es que las borregas alcancen a dicha edad el 75% de su peso corporal adulto, es decir, aproximadamente 50 kilogramos de peso vivo.

En otras palabras, las borregas deben aumentar 20 kg. en un período de 150 días, o sea, un promedio de 0,133 kg./diarios, cifra relativamente fácil de alcanzar, dependiendo de la calidad de la pradera. Para asegurarse de cumplir esta primera meta el agricultor debe hacer controles periódicos mensuales y en caso necesario suplementar.

Los resultados obtenidos con ovejas Goldensheep, durante muchas temporadas, superan el 95% de preñez y 1,25 corderos nacidos por oveja parida, de modo que  se obtienen sobre 100 corderos por cada 100 borregas de un año de edad en el rebaño.

Esta cifra es de gran importancia en los resultados económicos, porque generalmente la categoría borregas de reemplazo, representa 25-27% de la totalidad del rebaño. La producción total de corderos del predio aumenta en un porcentaje similar, frente a la alternativa de esperar un año adicional sin reproducir a esta categoría de ovejas. En otras palabras, si incorporamos este adelanto tecnológico aumentaremos en un 25% el número de corderos producidos en el predio. Cabe destacar que esta técnica de manejo, es sólo posible cuando el rebaño es de una raza de adecuada precocidad sexual. No resulta con razas de maduración sexual tardía,como Romney, Texel,Border Leicester,Corriedale etc.

El manejo de las borregas debe hacerse en un rebaño separado de las ovejas adultas para darle así una atención preferencial. Es preferible utilizar en el encaste carnerillos de una edad similar a las borreguitas, 8 meses, para así compatibilizar el tamaño corporal de ambos sexos.

Durante la preñez es necesario preocuparse de la alimentación, a fin de que permanentemente las borregas estén en una buena condición corporal, grado 2,5 a 3,0 a objeto de evitar un atraso en su desarrollo, pues además de la demanda nutricional de la preñez, ellas deben seguir creciendo para alcanzar su tamaño adulto.

La recomendación es que el rebaño de borregas de parto precoz ingrese a un potrero rezagado con buena cantidad y calidad de forraje un par de semanas antes del inicio esperado de los partos. De esta forma, no es necesario forrajearlas evitando problemas de manejo.

El manejo durante el parto debe ser cuidadoso, con una observación del rebaño 2 veces al día, para ayudar en el proceso del parto a un pequeño porcentaje que eventualmente puede tener dificultades. Esta categoría de ganado es mucho más sensible a la nutrición en las últimas semanas previas al parto que las ovejas adultas. Una alimentación insuficiente puede generar una gran cantidad de corderos muy pequeños, muchos de los cuales no sobreviven. Por otra parte un exceso de alimentación genera un 10 a 20% de partos distócicos por exceso de tamaño de los corderos, debiendo asistir a la borrega en su parto.

Sin embargo, el cuidado más importante es vigilar que la nueva madre acepte a su o sus crías, pues el instinto maternal a veces no está suficientemente desarrollado.

Es importante la tranquilidad, para evitar asustarlas, porque dejan abandonada a sus crías con cierta facilidad, particularmente en la primera semana desde el parto. Es recomendable ir separando diariamente las hembras paridas para manejarlas en un corralito de ahijamiento para su mejor observación y ayudarlas a que tengan un fuerte vínculo materno con sus crías, antes de trasladarlas a su potrero de lactancia.

La literatura indica que las borregas que se reproducen en forma precoz, si son alimentadas como corresponde, no tienen ningún perjuicio en su vida productiva y que adicionalmente al parto extra que se logra, también aumentan su prolificidad, produciendo un mayor porcentaje de mellizos que aquellas que no se reproducen en forma precoz. Esta información se ha visto plenamente corroborada en explotaciones a escala comercial.

Situación del rubro ovino en Chile en el territorio comprendido entre las regiones V y XI

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

El rubro ovino, en todo el territorio comprendido entre las regiones V y XI, ha vivido casi 50 años de un constante decaimiento, con fuertes reducciones en el número de productores y de los inventarios de ganado, como consecuencia directa de que el negocio dejó de ser rentable. La población ovina se redujo desde 4 millones de cabezas a 1 millón.

Dos son las causas principales de esta pérdida de rentabilidad. La primera y menor de ellas, fue la pérdida del valor de la lana, que era uno de sus principales ingresos. Hoy día el valor de la producción apenas cubre el costo de la esquila.

Sin embargo, la principal causa es que los productores no se adaptaron a un cambio fundamental, como lo fue la drástica reducción del tamaño de las propiedades y por ende de los rebaños de ovinos.

Hasta antes del proceso de reforma agraria, la mayor parte del inventario de ovinos pertenecía a productores de gran tamaño, cuyas haciendas mantenían entre 5.000 y 15.000 cabezas de ganado.  El sistema productivo estaba basado en la explotación extensiva, cuya principal regla es producir grandes volúmenes a bajo costo, para ganar dinero aún  con precios bajos, gracias a una importante economía de escala en el proceso productivo.

Al reducirse el tamaño de los predios y de los rebaños, los nuevos propietarios mantuvieron fielmente la tecnología productiva conocida, que había sido muy exitosa hasta ese momento. Sin embargo, esa tecnología no puede funcionar a muy pequeña escala, pues los costos generales tienen un peso demasiado alto en el costo de cada unidad producida.

En este nuevo escenario, las propiedades más grandes ahora tenían entre 500 y 1000 ovejas, mientras que aumentó en forma muy importante el número de propietarios con inventarios entre 10 y 50 cabezas. Prácticamente todo el rubro pasó, desde una economía de mercado, a una economía de subsistencia, donde los más afectados fueron los medianos y grandes productores que tenían mano de obra asalariada, cuyo costo no era cubierto con los ingresos. Ese tipo de productores fueron los primeros en abandonar el negocio, de modo que hoy día sobre el 70% del inventario está en rebaños menores a 50 cabezas.

El constante deterioro de la situación económica del rubro no motivó a los profesionales jóvenes para interesarse en una especialización en las tecnologías propias del rubro ovino y menos aún para una especialización formal en países de vanguardia como nueva Zelandia e Inglaterra.

INIA en algunos de sus Centros de Investigación mantuvo trabajos en producción ovina, probando e incluso desarrollando tecnologías modernas, propias de un sistema intensivo de producción. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos realizados y del tiempo transcurrido, estas nuevas tecnologías han tenido muy poca adaptación por parte de los productores, principalmente porque aunque crean en ellas, no las pueden incorporar por falta de financiamiento.

Los únicos productores que tienen algún grado de organización son los pequeños, gracias a la labor de INDAP, que los ha aglutinado para poder otorgar el apoyo y subsidio del Estado.

Al analizar fríamente la foto o situación actual del rubro,  vemos que el precio local que reciben los productores por sus corderos, es como mínimo  el precio  internacional, por lo que no hay ninguna posibilidad que, una mejoría en el precio de la carne ovina, mejore la situación  económica. Este es un problema sin solución con el sistema productivo extensivo empleado por todos los productores.

Si los actores principales, los productores, no cambian en forma radical su sistema productivo, la producción  ovina seguirá como un rubro de subsistencia a nivel de pequeños propietarios, mientras continúe la acción social del Estado para ayudarlos. Aquellos productores que no tienen apoyo estatal, seguirán desapareciendo, tal como lo ha hecho ya la mayoría de los que comenzaron este proceso de decaimiento y depresión del rubro.

La gran paradoja es que este triste escenario de los productores locales, que ahora están en un mundo globalizado, no concuerda en nada con el gran boom de la carne ovina en los mercados internacionales.

La demanda por carne ovina sigue creciendo, a tasas muy superiores a la oferta de los países exportadores, cuya capacidad productiva ya llegó a su techo. Por ello, los precios internacionales de la carne ovina, hace ya unos 6 años, se duplicaron y a pesar de la reciente crisis económica mundial, la baja de precios fue muy moderada y de corta duración, habiendo ya recuperado los precios vigentes antes de la crisis.

Por otra parte, al utilizar la tecnología apropiada, el escenario cambia totalmente. Los predios dedicados al rubro ovino, que por sus limitaciones de suelo y clima, tienen muy pocas otras aptitudes para cambiar de rubro, poseen un potencial insospechado, que podría convertir a Chile en uno de los 3 mayores exportadores mundiales de carne ovina, con ventas que pueden superar largamente los 1.000 millones de dólares anuales.

La clave del cambio radica en utilizar un sistema productivo intensivo, basado en  la utilización de praderas de alta productividad, que reemplacen a las actuales praderas naturales, incrementando la producción de forraje entre 5 y 10 veces.

Este proceso, en cierta medida, aún a muy pequeña escala, ha comenzado con el subsidio estatal para la recuperación de suelos degradados. Es sólo una primera etapa de un proceso, que primero debe mejorar la fertilidad de los suelos y luego introducir las especies forrajeras que lo hagan productivo.

De esa forma se puede incrementar la dotación de ovinos en  forma notable. Los secanos pueden subir desde 0,8 ovejas por hectárea a 6-8. Los suelos de riego con restricciones productivas, como los arroceros de la VII región, donde prácticamente no hay ovinos, pueden sustentar fácilmente 15 ovejas por hectárea, mientras que en la zona sur, se puede aumentar la dotación actual de 3 ovejas por hectárea hasta sobre 20.

Con el aumento de la capacidad talajera de los predios, mediante nuevas praderas, los productores ovinos pueden incrementar el tamaño de sus rebaños en la misma proporción, 5 a 10 veces, pudiendo así salir de una economía de subsistencia a una de mercado.

El otro pilar fundamental es el cambio genético. Todas las razas ovinas utilizadas  en Chile, son  muy ineficientes en la producción de carne, tanto en cantidad como en calidad.

La producción actual  de corderos es bajísima, en promedio fluctúa entre 0,8 y 1 cordero por oveja. Por su genética los corderos se engrasan a los 30 kilos de peso, fijando el límite máximo para su faenamiento, que si es sobrepasado deteriora notablemente la calidad del producto.

Con razas de buena prolificidad, se logra como mínimo 1,4 corderos por oveja al año y además gracias a su componente magro, los corderos se pueden faenar con 40 a 45 kg. de peso vivo.

Adicionalmente, las razas actuales son de madurez sexual tardía, por lo que  su primera cría sólo la producen a los dos años de edad, transcurriendo este periodo de espera sin ninguna producción rentable. Las razas precoces producen un  cordero al año de edad. Como esta categoría representa al menos el 25% del inventario este cambio se refleja en un  aumento mínimo de 25% en la producción de corderos de cada predio, sin aumento de costos.

El cambio genético permite más que duplicar la eficiencia productiva de la oveja, haciendo de esta especie la más productiva del área ganadera.

Este problema de inadecuada elección genética ya se produjo en Nueva Zelandia, que mantuvo sus razas puras tradicionales por más de 100 años. Hace 20 años el problema tocó fondo y el inventario ovino se había reducido desde 66 millones de cabezas en los años 60,  a sólo 33 millones en los años 90, debido a la desaparición de las pequeñas y medianas explotaciones, por malos resultados económicos. El promedio de productividad por oveja era de 1 cordero de 26 kilos de peso vivo por año. A pesar de su reconocida eficiencia  en  el manejo de sus praderas y ganado, el negocio ovino no era rentable, por la genética ineficiente utilizada.

En la década de los 90 comenzó el gran cambio con la introducción de nuevos genotipos para superar las falencias del ganado local.  Para mejorar la cantidad de corderos producidos, se introdujo las razas Finnish Landrace y East Friesian. Lo más importante fué como se utilizó este nuevo material. No se empleó para multiplicar esas razas en su estado puro, pues no se adaptan bien a la producción a gran escala. Se utilizaron, cruzándolas con el material local, para producir nuevas razas, denominadas “razas compuestas”.

Para mejorar la calidad del cordero y adecuarse a la demanda del mercado mundial se introdujo la raza Texel, para hacer cruzamientos terminales, donde los corderos producidos son magros y se pueden faenar con 40-45 kg de peso vivo, con  una excelente calidad de carne, sin grasa. De esa forma en menos de 20 años, a nivel promedio país, Nueva Zelandia duplicó la producción de carne de cordero por oveja. Ahora el rubro volvió a ser rentable.

¿Cómo ha repercutido el boom internacional de la carne ovina en Chile?

LO POSITIVO:

1. La bonanza económica de los productores de la región de Magallanes,  cuya estructura productiva primaria y las plantas procesadoras estaban bien organizadas. Sólo esperaban una oportunidad comercial para recuperar su hasta entonces alicaída economía. Han aprovechado muy bien la oportunidad, pues el precio de la carne ovina se ha más que duplicado y en la actualidad operan casi a plena capacidad.

2. El interés de empresas privadas que apostaron por el futuro del rubro, construyendo y poniendo en marcha dos plantas para el faenamiento y proceso de ovinos, con el objetivo de exportar su carne al gran abanico de potenciales compradores extranjeros.

Carnes Ñuble fue la pionera y está ubicada en Chillán, con una capacidad instalada de sobre 200.000 cabezas por año. Lleva unos 6 años en operación, pero ha tenido problemas de abastecimiento de corderos, pues faena menos del 20% de su capacidad instalada, a pesar de los importantes esfuerzos  realizados para obtener corderos de parte de los productores, incluso de zonas alejadas hasta 500 km de la planta.

FRIMA, del consorcio de empresas Tattersall, ubicada en Osorno, es la más reciente, con un año de operación y una capacidad instalada de 300.000 cabezas. También tiene problemas de abastecimiento de materia prima, con una utilización en su primer año cercana al 5% de su capacidad.

A las plantas les cuesta mucho comprar corderos, no porque no los haya, sino porque actualmente deben competir en condiciones de precio y forma de pago, muy inferiores al mercado detallista tradicional, al que es al que los productores están habituados y venden normalmente.

Ambas plantas están estratégicamente ubicadas en la zona Centro Sur y Sur, donde está más del 85% del potencial de producción de carne ovina en Chile. Si a largo plazo despega el rubro, será necesario construir varias nuevas plantas para el procesamiento y exportación de la producción primaria.

3. El renovado interés de los productores  y profesionales por el rubro que ven una nueva oportunidad para sus actividades.

4. El interés del Estado en invertir en Proyectos relacionados con el rubro ovino, tanto en el sector de pequeños propietarios vía INDAP, como en los medianos productores, por medio de otros mecanismos.

LOS PROBLEMAS:

Con las altas expectativas generadas, principalmente por las Plantas Faenadoras, para motivar a sus potenciales clientes, han aparecido una gran cantidad de problemas, muchos de los cuales no estaban visibles. La principal dificultad radica en que todos ellos están muy vinculados unos con otros, formando una verdadera cadena de problemas, lo que dificulta su solución ante el desafío que significa elegir por donde empezar, pues todos son urgentes e importantes y cualquiera de ellos que subsista en el tiempo, frena la solución y pone en riesgo el éxito.

Problemas Estructurales:

  1. La falta de profesionales especializados en Producción Ovina Intensiva: A pesar de que las tecnologías de la ovejería intensiva son muy conocidas en países avanzados en el rubro, tales como Nueva Zelandia, Inglaterra; Australia e Irlanda, en Chile hay muy pocos profesionales que se han perfeccionado en este tema, con cursos formales en los países lideres. La explicación de esta aparente falta de interés es muy simple. El rubro ovino ha estado en decadencia y en proceso acelerado de desaparición en los últimos 40 años, por lo que no hubo interés en estudiar algo que no se podía aplicar comercialmente.

Además, casi no existen agricultores que hayan utilizado esta modalidad de explotación, por lo que la tan importante y valorada experiencia local, es prácticamente nula.

El problema actual es que hay muchas opiniones profesionales, basadas en sus respectivas experiencias personales en producción ovina extensiva, cuyas tecnologías casi no tienen aplicación en lo que se requiere para la modernización del rubro. Estas opiniones confunden a las autoridades y a los productores, quienes no tienen como saber que consejo seguir.

Muchos productores que han seguido consejos equivocados han tenido fuertes pérdidas y han abandonado el rubro, al que ahora consideran sin futuro. La mala experiencia de los productores que han sucumbido ante problemas de tecnologías mal empleadas, frena el desarrollo, particularmente cuando por este mismo desconocimiento tecnológico no hay ejemplos exitosos a seguir.

2. La falta de organización de los productores: Los que más han avanzado en este importante factor, que es clave para poder implementar una estrategia de fomento y desarrollo del rubro, son los pequeños productores, que gracias a la acción de INDAP tienen estructurada diversas organizaciones, entre las que destaca PRODESAL, a manera de ejemplo.

Hay organizaciones recientes de medianos productores, a nivel de comunas de la zona Sur, tales como Loncoche, con una gran labor del Municipio y Villarrica, con la entusiasta conducción de productores privados. Aquí se requiere apoyar fuertemente a estas organizaciones actualmente en funciones y además implementar muchas otras nuevas.

También comienzan a funcionar, en torno a las Plantas Faenadoras, pequeñas agrupaciones de productores, utilizando el apoyo del Estado,  a través de CORFO, con el PDP o programa de proveedores. Lamentablemente, aún son muy pocas y ha sido muy difícil encantar a los productores para que ingresen a ellas.

Problemas de Comercialización:

1. Carne: Luego de la prolongada crisis económica,  originada por un mal enfoque tecnológico, la mayor parte de las explotaciones ovinas fueron paulatinamente retirándose del ámbito comercial e incorporándose a un esquema de subsistencia, donde se distinguen dos estratos.

El más numeroso es el formado por pequeños productores, cuya masa    fluctúa entre 10 y 50 cabezas, donde naturalmente no hay mano de obra remunerada y opera con el trabajo a tiempo parcial de los propietarios.

El otro grupo es de medianos productores, con dotaciones cercanas a 500 cabezas, que ocupan 1 a 2 personas como mano de obra permanente, pero también funcionan como un negocio de subsistencia.

Ambos grupos comercializan su producción de corderos, principalmente al detalle, en el mismo predio, donde se vende por cabeza a un precio fijo, que supera en casi 30% el precio internacional. El pago es en efectivo y no hay exigencias de calidad.

Con los volúmenes actuales de producción, hay mercado suficiente para este tipo de comercialización, que ya es habitual. Sólo los escasos productores de mayor tamaño no utilizan esta modalidad de comercio, pues no hay mercado local para ventas al detalle a gran escala y deben vender su producción, ya sea en las pocas ferias ganaderas que transan ovinos, o directamente a las plantas faenadoras.

Este escenario es muy complejo de revertir y contra ello deben luchar las plantas faenadoras, pues el precio que pueden ofrecer es inferior. Además deben exigir calidad. Muchas veces requieren que el productor esté incorporado al PABCO Unión Europea. Por esta razón, a pesar de los grandes esfuerzos realizados por ambas empresas, Carnes Ñuble y FRIMA, aún no logran utilizar,en el mejor de los casos, más de un 20% de su capacidad instalada, con el grave riesgo que esta situación sea insostenible en el mediano plazo, ante el alto costo financiero de mantener instalaciones muy subutilizadas.

2. Lana: El problema es aún mayor, aunque su impacto económico es de  menor importancia. Debido a que las producciones de lana son pequeñas a  nivel individual, sólo algunos cientos de kilos, el manejo de ella es muy deficiente, lo que perjudica mucho la calidad del producto.

Los productores venden sus pequeñas partidas, a un precio que fluctúa entre la tercera parte o la mitad del verdadero valor, en parte por la mala presentación y manejo; pero principalmente porque son partidas muy pequeñas que no interesan a los compradores, salvo que su utilidad en la comercialización sea muy alta.

Problemas Básicos:

Hay dos grandes líneas de problemas

1. Praderas: En este tema hay bastante experiencia y cantidad de profesionales, altamente capacitados en la materia. También en años recientes se ha contado con la ayuda del Estado, con el programa de mejoramiento de suelos degradados, que ha sido muy exitoso, pero insuficiente frente a la magnitud del problema de la baja fertilidad de los suelos, factor clave para implantar en forma exitosa nuevas praderas de alta producción.

El establecimiento de nuevas praderas por siembra, o la recuperación de praderas degradadas, más que un problema de tecnología, hoy día, es un problema de financiamiento, el que debe ser con créditos a mediano plazo, acorde con la naturaleza del negocio.

2. Ganado: Hay un consenso generalizado, sobre la urgente necesidad de aumentar, en forma muy importante, la dotación de ovinos en las áreas con alto potencial, principalmente en las zonas Sur y Centro Sur.

Se comenzó trayendo unos 30.000 ovejas desde Magallanes a la X Región, con la idea de satisfacer rápidamente, la alta demanda por vientres ovinos que despertó la instalación de la moderna planta faenadora de FRIMA.

Lamentablemente, la experiencia tuvo varios problemas, principalmente porque los vientres no se adaptaron en buena forma al ambiente de la zona sur. En primer lugar, el ganado magallánico no tiene ninguna resistencia adquirida al parasitismo gastro- intestinal, como tampoco posee inmunidad a las enfermedades clostridiales, por lo que se presentó una importante tasa de mortalidad, por no haber aplicado las medidas preventivas correspondientes.

Otro problema fue la gran susceptibilidad de la raza Corriedale a los problemas de enfermedades de la pezuña, que están presentes en todas las zonas húmedas y que significan un marcado deterioro en la condición del ganado que no tenga un grado importante de resistencia.

El ganado adulto traído, que es el descarte por edad de rebaños magallánicos, tampoco es una buena alternativa en términos comerciales, por la depreciación de su valor, que incluye el alto costo del transporte. Luego de una temporada de uso, donde su productividad es baja, por todos los problemas de adaptación, debe descartarse al haber completado su vida útil. El valor obtenido como carne, está muy lejos de recuperar el costo del animal.

La otra opción empleada fue traer corderas de 6 meses de edad, con el convencimiento que era posible obtener una cría en la primera temporada. Era imposible que se cumpliera esa promesa, porque genéticamente no es factible en la raza Corriedale, que tiene una maduración sexual tardía y sus primeros celos ocurren después de los 15 meses de edad.

Solución:

Ahora  que bajó el entusiasmo por el rubro, debido a la mala experiencia de varios productores, la demanda por vientres será menor y la mejor opción técnica y económica, es comenzar el gradual aumento del inventario ovino, utilizando las hembras locales.

Una buena opción es extender la vida útil de hembras adultas seleccionadas en los rebaños locales. Con un cuidado especial, privilegiando una nutrición excelente, en praderas de buena calidad y con suplementación oportuna, para los momentos críticos, la vida útil se puede prolongar por 2 temporadas adicionales, sin mayores costos de depreciación. La otra opción es recuperar las corderas que en un número importante van a matadero.

Problemas Tecnológicos:

El cambio requerido en la manera de trabajar de los productores, es tan  profundo, que necesariamente será lento y gradual, por mucha que sea la urgencia en realizarlo.

Implica muchas variables de orden tecnológico, sociales, biológicas, económicas y un proceso generalizado de aprendizaje de parte de todos los actores involucrados. Por eso, la velocidad de despegue será lenta, permitiendo el crecimiento y recambio genético de la masa ovina en forma gradual, para tomar velocidad luego de algunos años.  También esta menor velocidad permite la adaptación paulatina de los productores al nuevo sistema productivo y el establecimiento de nuevas praderas.

Lo más importante es tener un periodo con menos presión, que se pueda aprovechar en el perfeccionamiento de los profesionales de terreno, quienes serán los verdaderos ejecutores del cambio tecnológico.

1. Genética: Es el principal problema tecnológico pendiente y sobre el cual, por falta de experiencia local, todavía hay muchas discrepancias entre los profesionales. Ni siquiera hay consenso de que las razas utilizadas actualmente por los productores, no sirven para un sistema de producción intensiva y rentable, por sus dos principales defectos: baja prolificidad y engrasamiento de sus corderos a muy bajo peso. Esos dos defectos descalifican a cualquier oveja para cumplir, en forma eficiente, con su rol de convertir en forma rentable, el pasto en carne de cordero.

Algunos profesionales predican el uso masivo de la raza Texel, por el impactante resultado inmediato que tiene en la calidad de los corderos. Desconocen el efecto negativo que tiene en la cantidad de corderos producidos, que es el primer factor genético, que deben corregir los productores para obtener utilidades en su negocio. De hecho, la genética Texel, en los países avanzados se utiliza sólo como cruzamiento terminal, enviando a matadero todas las crías, incluso las hembras. Esta opción no es recomendable en el mediano plazo en un escenario donde se requiere aumentar los inventarios de hembras.

Otros son partidarios de la raza Dorset,  por la mayor amplitud de su ciclo sexual anual, factor que tiene muy poca aplicación en la zona sur, dada la latitud geográfica. Muchos la promueven, indicando que permite obtener 3 partos en dos años.  Desconocen las enormes dificultades de manejo y nutrición que dicho sistema productivo, tan intensivo conlleva. En  el sur, sólo se lograría con el empleo de hormonas para inducir celos, independiente de la raza empleada.

Antes de llegar al extremo de la intensificación productiva, es necesario dominar las etapas básicas, producir y criar muchos buenos mellizos, una vez al año. Tampoco tienen en cuenta el temprano engrasamiento de los corderos con genética Dorset.

Finalmente, también hay muchos partidarios de utilizar la popular raza Suffolk, cuyos ejemplares presentes en el país, lamentablemente son de muy baja prolificidad y también se engrasan al llegar a los 30 kilos de peso vivo.

La idea mayoritaria entre los profesionales es utilizar alguna raza de las antiguas, como las ya mencionadas y con cruzamientos consecutivos ir absorbiendo la genética de las hembras locales. En otras palabras, cambiar la raza local, por otra raza tradicional con mejor tipo carnicero, sin considerar el punto más importante para el productor, que son los kilos de cordero producidos por oveja al año, que no se puede obtener por esta vía.

Solución:

Es fundamental observar la exitosa experiencia de Nueva Zelandia en  esta materia del cambio racial, donde tras larga lucha de ideas, han logrado desplazar masivamente a la raza tradicional por más de 100 años, el Romney neocelandés.

Finalmente, utilizaron el concepto norteamericano de formar razas compuestas, con varios componentes, que se complementan entre sí y  además potencian el vigor híbrido, para mejorar, por la vía del  cruzamiento, en una generación, lo que con el sistema de selección tradicional demoraba 50 años.

Incorporaron a las nuevas líneas madres formadas en base a las ovejas originales locales, distintas proporciones de otros genotipos como Finnish Landrace, East Friesian etc.

En menos de 20 años, a nivel promedio país, las ovejas en Nueva Zelandia duplicaron la cantidad de kilos de cordero producidos al año.   El proceso comenzó con la apuesta del Dr. Jock Allison, a comienzo de los años 90, al introducir nuevos genotipos desde Europa y utilizarlos en cruzamientos para formar razas compuestas, cambiando los conceptos tradicionales de raza pura de los productores

Hay innumerables compuestos que se pueden formar. Lo más importante, es tener claro el concepto que encierra una raza compuesta y utilizar el material al que se pueda tener acceso. Lamentablemente, en este momento, hay muy poco material de esta naturaleza en el país y su importación es de alto costo, como también es lenta su formación y multiplicación.

Es importante indicar, que al igual que en los países líderes del rubro, pueden haber varias líneas genéticas que cumplen con los objetivos productivos: muchos corderos magros por oveja. Sin embargo, todas estas nuevas razas se basan en prácticamente los mismos fundamentos: Línea madre, donde participa la raza local, mejorada con importantes porcentajes de Finish Landrace; East Friesian y Dorset, mientras  que el Texel es parte obligada de la línea paterna. Estas combinaciones genéticas pueden ser muchas, pero sus resultados productivos son muy similares entre sí.

La vía más recomendable para hacer el cambio genético, es la utilización masiva de carneros, de los genotipos elegidos. El uso de la inseminación artificial es de difícil implementación y alto costo, particularmente en los predios medianos y pequeños. Por ello, la primera prioridad es determinar que características productivas queremos potenciar y que genotipos nos garantizan esas cualidades, para luego producir los carneros requeridos.

Una vez elegidos los genotipos más adecuados, es necesario tener un volumen importante de dicha genética, mediante el uso de Planteles Multiplicadores, asociados al Núcleo Principal.  El objetivo de esta organización es producir volúmenes importantes de carneros con la nueva genética, para su utilización masiva de la industria cárnica.

2. Sanidad: Los problemas sanitarios del rubro ovino, que ya son conocidos y bien manejados, mediante un calendario de tratamientos  preventivos, cambian totalmente, al pasar de un manejo tradicional a uno intensivo.

Esta realidad es  particularmente notoria en el caso del parasitismo gastro intestinal, donde la alta carga animal favorece la rápida reinfestación del ganado.

Lo más importante es proteger a los animales más sensibles, que son los menores de un año, evitando que el ganado adulto, que ya tiene un grado importante de inmunidad, contamine tempranamente a los corderos, a través de huevos depositados en las praderas.

En cada predio es necesario implementar sistemas de manejo animal y de praderas, que disminuyan la reinfestación del rebaño con parásitos.

También es clave evitar la natural tendencia de los productores a utilizar productos antiparasitarios, en forma demasiado frecuente y desordenada.

La rotación de los fármacos, en base a su composición química, es fundamental para disminuir la acelerada resistencia que los parásitos desarrollan frente a las principales familias de productos, situación que ya es un grave problema en otros países.

El  stress que provoca la alta concentración de ganado  en  los sistemas intensivos , hace aparecer muchas enfermedades y problemas nutricionales, que bajo un manejo extensivo, con bajas cargas animales, no se presentan. Aquí es fundamental el entrenamiento, mediante cursos de actualización, de los profesionales médico veterinarios de terreno  para que adquieran los conocimientos y la experiencia en la detección oportuna de los nuevos problemas que aparecerán. También es importante contar con experimentados  laboratorios de diagnóstico.

La estrategia del manejo sanitario en ovinos es prevenir y no curar, aplicando un calendario sanitario adecuado a la realidad del predio y manteniendo una atenta supervisión de síntomas.

3. Manejo del ganado y praderas: Existe una amplia experiencia  internacional en esta materia. También muchos aspectos del manejo intensivo de praderas, mediante el uso del cerco eléctrico y rotaciones del pastoreo, son de conocimiento común de los profesionales de terreno que atienden al sector lechero. Hay poca experiencia local en manejar altas cargas de ovejas en pastoreo rotativo, particularmente en momentos críticos, como lo es durante el periodo de pariciones. Un mal manejo en esa etapa puede causar la muerte de un elevado número de corderos, particularmente de los mellizos, por deshijamiento prematuro y abandono, muriendo de desnutrición y frío.

4. Nutrición y suplementación del ganado ovino: También en este importante aspecto del manejo animal hay poca experiencia a nivel de profesionales de terreno, pues son muy pocas las explotaciones que suplementan las ovejas en los períodos críticos. La tecnología existe, es sólo un problema de difusión.

CONCLUSIONES:

La lista de problemas tecnológicos a solucionar es mucho más larga, pero se han enumerado los principales y de mayor frecuencia.

El gran problema es como abordar en forma eficiente esta gran cadena de desafíos, no sólo de orden tecnológico, sino de todo tipo, pues están todos ligados como eslabones y la ocurrencia de alguno de ellos puede malograr un proyecto de desarrollo.

Para cambiar el futuro del rubro ovino en el territorio de las regiones V a la XI, lo más recomendable es  comenzar, en forma simultánea, con el mejoramiento de las praderas y el cambio genético de las ovejas, que son los pilares fundamentales de toda ovejería moderna y rentable.

Ambos procesos demoran algunos años en concretarse, permitiendo que la natural aparición de problemas de manejo, sea a pequeña escala y se vayan solucionando a su debido tiempo.

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