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LAS PRADERAS EN LA PRODUCCIÓN OVINA DE LA ZONA SUR


 

                                                                                                                                         Daniel Claro Mimica

                                                                                                                                Ing. Agrónomo M.Agr.Sci.

                                                                                                                                   daniel@goldensheep.cl

 

Es indiscutible la importancia que tiene la pradera en la alimentación del ganado, en particular en regiones que cuentan con condiciones privilegiadas para la producción de forraje.

Tal es el caso de países líderes en la producción animal en base a pradera, como lo es Nueva Zelandia.  Allí se han desarrollado  modelos de producción que maximizan el uso del pasto  como el alimento natural de ovinos y bovinos.

Para ello desde hace más de 50 años se han dedicado al estudio de la relación pradera- ganado, desarrollando nuevas tecnologías para aumentar la producción y utilización de la pradera.  Se destaca la invención del cerco eléctrico, que marcó un hito mundial para la utilización eficiente del forraje producido.

También dedican un enorme esfuerzo al estudio de especies forrajeras y en particular al mejoramiento genético de ellas, donde la aparición constante de nuevas variedades aumenta en forma muy significativa la producción de forraje, la calidad nutricional y las características agronómicas de cada nueva variedad que sale al mercado.}

El avance genético produce un aumento de la productividad del orden de 1,5 a 2% al año. En términos prácticos significa que una variedad que hoy día sale al mercado, supera en hasta un 20% en productividad a otra variedad de la misma especie forrajera que salió al mercado hace solo 10 años atrás.

El manejo del ganado y de las praderas para maximizar la eficiencia productiva es fundamental, donde en el caso de los ovinos, en años recientes, ha cobrado gran importancia la eficiencia productiva de la oveja propiamente tal.

Aquí se han encontrado grandes diferencias de eficiencia en la conversión del pasto a carne, entre diferentes genéticas ovinas. Las razas con mayor prolificidad, magras y con alta producción de leche que conduzcan a obtener corderos pesados, son las más eficientes.

La razón es muy simple, el mayor costo productivo  por cabeza de ganado es la mantención de una oveja madre todo un año. El costo energético de producir un kg de grasa es 3 veces mayor al de producir músculo, de modo que la producción de corderos magros no solo satisface lo que el consumidor pide, sino también hace más eficiente la conversión de pasto en carne.

 Por lo tanto mientras más corderos produzca y mayor sea el peso de estos a su venta, aumenta la eficiencia.  Hoy día se trata que la producción de corderos de una oveja sea similar o mayor al peso vivo de la propia oveja.

 

CLIMA:

Es un factor de mucha importancia para la producción de forraje, donde las regiones del sur, representadas por la IX; X; XIV tienen condiciones privilegiadas para la producción de las praderas bajo condiciones de secano.  Estas regiones se caracterizan por su clima templado con precipitaciones anuales que fluctúan entre 800 y 2000 mm, concentrados en invierno, pero con un déficit periódico en el verano, particularmente en las zonas costeras.

La interacción clima – suelo produce importantes diferencias en la producción de forraje, no solo en la cantidad de forraje producido sino también en su distribución estacional.

En suelos de buena fertilidad y con praderas de Trébol Blanco-Ballicas se han obtenido las siguientes producciones de forraje.

 PRODUCCIÓN ANUAL DE PRADERAS TREBOL BLANCO-BALLICAS SEGÚN CLIMA Y SUELOS
                       X REGION DE LOS LAGOS    
LLANO CENTRAL PRECORDILLERA COSTA ÑADI
% % % %
VERANO 18 22 13 19
OTOÑO 16 19 15 21
INVIERNO 8 6 12 6
PRIMAVERA 58 53 59 54
Materia Seca Ton/Ha 13,98 13,37 12,87 12,20
Fuente: Watts,2008 Manual de especies forrajeras y manejo pastoreo

 

Por supuesto que la curva de distribución del forraje producido presenta una enorme variabilidad entre años, entre zonas productivas y dentro de una misma zona.  También entre predios, en este caso debido al manejo, fertilización y forrajeras presentes.

El clima no se puede manejar a nivel de la producción animal, por ocuparse grandes extensiones de terreno. La excepción es el uso del riego pero en forma muy limitada, pues la ganadería no compite por el uso del agua con otras actividades agrícolas, como la fruticultura o producción de hortalizas.

Sin embargo hay que acomodar el modelo productivo ganadero al clima con las variables que si podemos manejar, como ser la fecha de las pariciones, que es la principal herramienta para ajustar la curva de requerimientos del ganado con la curva de producción de forraje.

El uso de mezclas forrajeras también nos ayuda a una mejor adaptación de nuestro sistema productivo al clima. Es sabido que las gramíneas tienen un moderado crecimiento otoñal, bajo en invierno y muy abundante en primavera, pero con una marcada disminución en verano por entrar en su fase reproductiva y posterior latencia. Por otra parte el trébol blanco tiene un hábito de crecimiento distinto, concentrando su crecimiento en primavera y verano. Esa es la fórmula forrajera clásica de las praderas de Nueva Zelandia para un clima muy similar al de nuestra zona sur.

La conservación de forrajes y el uso de cultivos forrajeros, son otra forma de adaptarnos a las condiciones climáticas limitantes para la producción de forraje. Con estos medios trasladamos parte del excedente de producción primaveral a la época invernal y con los cultivos forrajeros producimos y acumulamos alimento en periodos donde el crecimiento de las praderas es casi nulo.

SUELO:

Es el sustento natural de las praderas, presentando  una muy alta correlación de su fertilidad  y  limitaciones físicas con la productividad de las praderas.

Las principales restricciones para la producción de las praderas en la zona sur corresponden al factor suelo. La baja concentración de fósforo, agravada por una alta acidez y concentración de aluminio, restringe fuertemente el potencial productivo, al impedir la presencia de especies forrajeras nobles de alto rendimiento, siendo la principal limitante para la productividad de las praderas.

El primer factor que hay que corregir es la acidez del suelo, mediante fuertes aplicaciones de cal, para ir subiendo el pH. La cantidad aplicar es muy variable y depende fundamentalmente del nivel de pH actual del suelo. Mientras no se corrija el pH, la aplicación de fósforo tiene una baja respuesta, pues su disponibilidad se bloquea por el alto nivel de aluminio.

El pH óptimo para las praderas de alto rendimiento es 5,8 pero alcanzarlo no es tan fácil debido al elevado costo de la enmienda. En algunos suelos se requeriría unas 8 toneladas de cal, cuando el nivel inicial bordea el pH 5.  Esa enmienda tiene un costo solo en el producto de aproximadamente $65.000 por tonelada.  Cuando el pH es muy bajo, lo ideal es incorporar la cal mediante cultivos, de modo de poder aplicar 3 a 4 toneladas durante las labores de preparación de suelo. Posteriormente al aplicar sobre praderas establecidas la dosis máxima recomendable es de 2 toneladas en cobertera o al voleo. Cantidades mayores producen una costra impermeable que dificulta la infiltración del agua en el suelo.

Cuando se requiere acelerar el proceso de enmienda del pH se puede aplicar cal 2 veces al año sobre la pradera. Estas aplicaciones son bastante engorrosas por los elevados volúmenes y porque el producto viene en la forma de un polvo muy fino, por lo que no se puede aplicar con viento e incluso en días de calma  hay bastante deriva de la nube de polvo.  Recientemente está disponible en el mercado local cal liquida que se aplica con el equipo fumigador de herbicidas. Tiene la gran ventaja de la facilidad de su aplicación; no hay pérdida de producto por arrastre; se puede utilizar la pradera en forma inmediata, mientras que con la cal solida es necesario que el producto se disuelva e infiltre con una lluvia. La concentración del producto es bastante alta pues 20 litros equivalen a 1000 kg de cal solida.

Para la corrección del nivel de fósforo se utiliza frecuentemente la roca fosfórica, que funciona muy bien en suelos ácidos. El fósforo tiene poca movilidad en el suelo, por eso se recomienda aplicar la mayor cantidad posible incorporándolo  con las labores de un cultivo.

La cantidad de fósforo a aplicar depende del nivel inicial del suelo, pero generalmente fluctúa entre 700 y 1000 kg de P2O5 /ha, lo que significa un elevado costo cercano a $ 700.000/ha. De allí la importancia de corregir la acidez del suelo para que el fósforo aplicado esté disponible para las plantas y no sea inmovilizado por el exceso de Al.

cordero empastada

ESPECIES FORRAJERAS:

En el sur la mayor parte de la superficie utilizada en ganadería corresponde a praderas naturales, donde la “chépica” (Agrostis tenuis), acompañada de varias malezas representa el principal componente.

La fertilidad del suelo determina el  techo productivo del sistema de producción, mediante las especies forrajeras que puede  mantener. Esta característica es modificable por el hombre y constituye los cimientos de todo sistema de producción de forraje.

Los  suelos pobres representan la inmensa mayoría de la superficie de la zona sur. La característica más generalizada  es su elevada acidez, con pH cercano a 5 e incluso menor y con niveles de fósforo de 5 ppm de P2O5 o inferiores.

Solo se adapta a estos bajos niveles de fertilidad la chépica, que es una especie rústica que crece en forma natural y que soporta muy bien la acidez, toxicidad por aluminio y los bajos niveles de fósforo.

Sin embargo su productividad es muy baja, con solo 2 a 3 toneladas de materia seca/ha/año. Adicionalmente la calidad del forraje producido es baja. Su crecimiento se concentra en primavera y algo en otoño. En verano crece muy poco y en invierno no tiene crecimiento.

Con estas características productivas la capacidad talajera con ovinos difícilmente alcanza a 3 ovejas/ha/año.

Con el elevado valor actual de la tierra estas  limitantes, dadas por el suelo y pradera, hacen inviable la producción ganadera de mercado, permitiendo solo la producción de subsistencia con un fuerte apoyo y subsidio de INDAP.

Los suelos ñadi sin obras de drenaje solo permiten especies muy rusticas como la chépica, pero impiden la persistencia de especies mas nobles y productivas que son muy sensibles a esta restricción.

Suelos con un nivel mayor de fertilidad tienen un pH entre 5,2 y 5,5 y la concentración de fósforo está cercana a 8 ppm de P2O5.

Estas características permiten la existencia de especies forrajeras más productivas como el “pasto dulce”  (Holcus lanatus) y el “pasto ovillo” (Dactylis glomerata), con algunos tréboles naturalizados. Su productividad está en el rango de 6 a 8 toneladas de materia seca/ha/año.

La calidad de este forraje es superior al de la chépica y la temporada de crecimiento es más amplia. Permite mantener de 8 a 10 ovejas/ha/año.

Para pasar a niveles de productividad  mayor, que son factibles con las condiciones climáticas del sur, los suelos deben tener un pH superior a 5,6 y una concentración de fósforo mínima de 15 ppm de P2O5/ha. Estas características no se dan en forma natural y la fertilidad debe ser construida con la aplicación de fertilizantes.  Aquí juega un rol fundamental el contar con un análisis de suelos, ojalá para cada potrero, a objeto de saber que y cuánto fertilizante aplicar.

Solo en suelos con pH 5,6 o superior y niveles de fósforo de 15 ppm de P2O5 es posible establecer praderas de alto nivel productivo, como la mezcla de ballicas perennes (Lolium perenne) y trébol blanco (Trifolium repens). Estas especies también requieren un buen drenaje, pues de otra forma no persisten y desaparecen rápidamente.

Con suelos de estas características es posible tener praderas de 12 a 15 ton de materia seca/ha/año que permiten una carga de 15  a 20 ovejas/ha/año.  Para llegar a estas praderas de elevados niveles productivos se requiere una importante inversión en la enmienda de suelos para aumentar su fertilidad, elevar el pH y neutralizar el exceso de aluminio. En algunos casos puntuales se requiere aplicar K y Mg.

La inversión en la enmienda de suelos es muy variable, pues depende del estado actual del suelo de cada potrero y puede representar el 80% de la inversión requerida para tener praderas de calidad, mientras que el establecimiento o siembra de la pradera propiamente tal representa el 20% de la inversión total.

Cuando ya se tiene el suelo adecuado, el próximo factor importante es determinar las especies forrajeras  más adecuadas y en forma muy particular, las variedades de la especie. Este factor hoy día es fundamental dado el impresionante avance logrado con el mejoramiento genético de las forrajeras, que siguen perfeccionándose en forma acelerada incorporando resistencia a enfermedades, plagas (factor AR); valor nutritivo (ballicas de alto contenido de azúcar), etapa de floración retrasada (ballicas) etc.

En cuanto a las especies la fórmula de trébol blanco-ballica perenne utilizada en Nueva Zelandia desde hace más de 100 años es en términos generales la más recomendable para suelos mejorados de la zona sur.

Recientemente se han introducido al país dos especies, que debido a su mejoramiento genético realizado en Nueva Zelandia, pasaron desde su condición de malezas a la categoría de forrajeras de primer nivel. Se trata de la “chicoria” (Cichorium intybus) y del “siete venas” (Plantago lanceolata), especies que se caracterizan por su gran masa radicular que les permite utilizar un gran volumen de suelo, tanto para extraer nutrientes desde zonas donde las pequeñas raíces del trébol y ballicas no llegan y principalmente para utilizar en periodos de sequía, la humedad del suelo acumulada en este gran volumen de suelo.

Por estas características tienen una gran productividad durante el verano con una enorme ventaja frente a las forrajeras tradicionales. Normalmente no sufren los efectos de la sequía estival. Adicionalmente otra gran ventaja es su elevada concentración de energía  (3 Mcal de energía metabolizable/kg de materia seca, frente a 2,7 de las ballicas). Esta característica permite que con igual consumo  de forraje se obtenga una mayor productividad de 10% en el ganado que las utiliza.

FERTILIZACIÓN DE MANTENCIÓN: 

Una vez que los suelos alcanzan mediante enmiendas el nivel de fertilidad requerido para el establecimiento y persistencia de praderas de alta productividad, se requiere reponer la fertilidad que se pierde del sistema productivo, ya sea por los productos que se venden: carne y lana, pero también por los que se pierden por lixiviación a capas profundas del suelo al disolverse en el agua de lluvia.

Un sistema ovino intensivo retira menos nutrientes del suelo que una lechería y las cifras aproximadas son hasta  20 kg anuales de P2O5 ( con 20 ovejas/ha), equivalentes a 40 kg anuales de superfosfato triple. También es necesario reponer aproximadamente 30 kg anuales de K.

Cuando la fertilidad del suelo y su pH son adecuados, se logra una alta población de trébol blanco, 30-35%, que no solo contribuye a producir un forraje altamente energético y proteico en primavera-verano, sino también permite suplir la mayor parte de los 250 kg de N requeridos por la pradera.

Una fertilización de mantención debería considerar en promedio

20 kg de P2o5

30 kg de K

250 kg de Cal  (para reponer lo que se lixivia por la lluvia)

100 kg de urea (para suplir lo que no es fijado de la atmósfera por el trébol)

               

RENOVACIÓN DE PRADERAS:

Las praderas perennes, bien manejadas en suelos fértiles, tienen una duración superior a 10 años. Sin embargo algunos componentes de la mezcla tienen una vida mas corta como ser la chicoria, con hasta 3 años; siete venas 4 años, debiendo reponerlas mediante una nueva siembra con cero labranza.

A pesar de que al cabo de este periodo las praderas estuvieran en optimas condiciones, es muy conveniente  renovarlas para incorporar las variedades de última generación, que en un periodo de 10 años incorporan una superioridad de 15 a 20%, gracias al permanente mejoramiento genético que se desarrolla en las principales especies forrajeras.

UTILIZACIÓN:

Tan importante como lograr una alta producción de forraje de calidad es saber utilizarlo en forma eficiente.

Hay dos líneas de trabajo para maximizar la eficiencia de la utilización.

a)      Manejo de Praderas:  La primera de ellas corresponde al manejo de las praderas para promover su máximo crecimiento, mediante la normas básicas de manejo que deben considerar en forma primordial la altura de utilización o entrada al potrero y el residuo que determina la altura de salida de ganado del potrero.

Hay que recordar que:

  • El uso  del forraje producido se mide por el porcentaje de utilización y es de máxima importancia, pues aumentar la eficiencia en la utilización de la pradera mediante medidas de manejo es mucho más barato que producir más forraje.
  • Rezagos que resulten en praderas de sobre 20 cm de altura, si se repiten en el tiempo, tienden a eliminar el trébol blanco que es muy sensible a la falta de luz.
  • El mayor valor nutritivo de la pradera se encuentra entre los 3 y 10 cm de altura.
  • La mezcla trébol blanco – ballicas es bastante resistente al sobre pastoreo, pero cuando el residuo es inferior a 3 cm de altura, el rebrote y crecimiento posterior de la pradera se atrasa considerablemente. El sobre pastoreo  frecuente disminuye la producción total de la pradera.
  • Hay especies forrajeras muy sensibles al sobre pastoreo continuo, como lo son la alfalfa y la chicoria, que pueden desaparecer rápidamente si su manejo de pastoreo no es el adecuado.
  • Tan dañino como el sobre pastoreo lo es la subutilización que no solo perjudica la persistencia del trébol blanco, sino que disminuye considerablemente el valor nutritivo del forraje y además bloquea una gran cantidad de nutrientes del suelo que quedan fuera de uso por estar almacenados en la caña o paja del forraje no consumido.

Dentro de este manejo es fundamental el uso del cerco, eléctrico, la disponibilidad de una red de agua,  con bebederos regulados con flotadores y la observación frecuente del ganado para evaluar su desempeño nutricional.

La oveja siendo muy selectiva en su consumo de forraje, mediante el uso de altas concentraciones instantáneas de ganado (alta presión de pastoreo), puede ser obligada, en periodos de bajos requerimientos nutricionales, a consumir forrajes de menor calidad, como malezas o residuos de pastoreos anteriores.  Esta práctica equivale a dar un corte de limpieza a las praderas. De hecho con un buen manejo del pastoreo ovino, los potreros siempre se ven parejos, sin manchas de residuos no consumidos que son tan habituales en el caso de los bovinos

Por su forma de cortar el pasto con los dientes y con medidas de manejo que obliguen al rebaño a consumir en forma pareja, el porcentaje de utilización del forraje producido es mayor cuando se utilizan  ovinos en comparación con vacunos.

El utilizar el rebaño como segadora de forraje con un altísimo porcentaje de utilización, solo se logra en periodos de bajos requerimientos nutricionales, que en la oveja son de 7 a 8 meses al año, lo que es imposible en lechería, donde la vaca de ordeña debe tener una gran disponibilidad de forraje para seleccionar su consumo y si se le exige una mayor utilización se resiente la producción. Por ello en un sistema lechero es difícil sobrepasar el 65% de utilización del forraje.

Algo similar ocurre en el ganado de engorda, que está permanentemente con altos requerimientos de producción, por lo que no es posible exigirle una utilización muy elevada del forraje producido.

Cuando se tiene una carga adecuada, en relación a la producción de la pradera, es posible cosechar sobre el 80% del forraje producido  en una ovejería de manejo intensivo y cuando el manejo es óptimo, incluso se puede llegar como techo a cerca del 90%.

Estas cifras no se alcanzan con bovinos que dejan un residuo sin consumir de mayor altura que los ovinos y además producen grandes manchas de orina y excrementos que contaminan la pradera por muy largo tiempo. Estas manchas posteriormente tienen una gran producción de forraje, el que no es consumido por los animales

 

CARGA POTENCIAL SEGÚN PRADERA y % DE UTILIZACIÓN 
         
 OVEJAS/HA                         PORCENTAJE  UTILIZACIÓN
65 70 75 80 85 90
 PRADERA DE 13 ton MATERIA SECA/HA  13,61  14,65  15,7  16,75  17,79  18,84
 PRADERA DE 14 ton MATERIA SECA/HA  14,65  15,78  16,91  18,04  19,16  20,29
 PRADERA DE 15 ton MATERIA SECA/HA  15,7  16,91  18,12  19,32  20,53  21,74
 PRADERA DE 16 ton MATERIA SECA/HA  16,75  18,04  19,32  20,61  21,9  23,19
 PRADERA DE 17 ton MATERIA SECA/HA  17,79  19,16  20,53  21,9  23,27  24,64
 PRADERA DE 18 ton MATERIA SECA/HA  18,84  20,29  21,74  23,19  24,64  26,09

b)      Genética utilizada:

Cada genética tiene su  especialidad y propio potencial productivo. En general la producción de lana se adapta mejor que ningún otro producto a zonas con climas áridos o semiáridos, con  praderas pobres y manejo extensivo.

 La producción mixta o doble propósito, lana-carne, tiene su mejor escenario en ambientes intermedios.

Por otra parte la producción de carne requiere praderas muy productivas y suelos de alto valor, donde es indispensable un manejo muy intensivo.

Por supuesto que así como hay grandes diferencias entre individuos de una misma raza, factor indispensable para el proceso de selección, también las hay entre diferentes razas de una misma especialidad.

Un ejemplo extremo en producción de leche es el potencial de la oveja lechera Latxa con  150 lt. por lactancia y la oveja East Friesian o Milchshaf con producciones entre 600 y 900 lt. por lactancia.

Por el diferente potencial y eficiencia productiva entre distintas razas, no da lo mismo con que raza se utiliza una pradera.

Utilizando la información del  cuadro  “ Resultados Económicos según Genética y tipo de Cordero” incluido en el artículo  Prolificidad o Cordero Pesado, de esta misma pagina web, elaboramos el siguiente cuadro, donde se evalúa la utilización de una misma pradera de excelencia, con 15 ton de materia seca y una misma carga animal de 20 ovejas/ha para todas las alternativas.

La diferencia entre el Romney tradicional y el Romney NZ se produce exclusivamente por la mayor prolificidad  de esta última raza, pues el peso de venta de los corderos producidos es el mismo.

Una diferencia de 31% en el costo del kg de cordero producido se eleva a 121% a favor del Romney NZ en el Margen Bruto Operacional, por la gran diferencia en el número de corderos a venta.

Diferencias Económicas de una Misma Pradera con Distinta Genética
Costo Cordero Diferencia Margen Bruto Diferencia
$/kg vivo   $/ha  
ROMNEY INGLES 570 31,30% 159.827
ROMNEY NZ 434 365.997 129%
ROMNEY NZ 434 19,50% 365.997
GOLDENSHEEP 363 498.987 36,30%

En la comparación entre el Romney N Z y Goldensheep la diferencia del menor costo por kilo de cordero producido y en el Margen Bruto Operacional se debe al mayor peso de los corderos Goldenshep, pues el potencial de corderos destetados es muy similar.

La diferencia en el peso de venta se debe a la superioridad en la producción de leche de Goldensheep y a que sus corderos pueden llegar a sobre 50 kg de peso vivo  a la venta sin engrasarse.

 

 

 

 

 

HERRAMIENTAS GENETICAS PARA RENTABILIZAR LA PRODUCCION OVINA EN LA ZONA SUR ¿PROLIFICIDAD O CORDERO PESADO?

                                                                                                                    ARMIN CLARO FOX

                                                                                                     Ing. Comercial  MBA U Adolfo Ibañez

                                                                                                                aclaro@goldensheep.cl

Desde hace al menos 8 años en la zona sur de Chile, particularmente en las regiones IX; X y XIV,  los ovinos tienen pronosticado un gran futuro. Sin embargo, hasta la fecha sólo se ha materializado la construcción de una moderna planta faenadora en Osorno, habilitada para exportar a los principales mercados internacionales: Europa, Japón y por supuesto abastecer al mercado nacional. Los productores estamos en deuda. Hemos tenido 3 años de precios record, 2009 al 2011, pero no ha aumentado significativamente la producción de corderos.

La planta faenadora instalada en Osorno, ha tenido que abastecerse con corderos, desde Los Vilos hasta Aysén para subsistir. La otra moderna planta ubicada en la VIII Región, que también se abastecía en parte desde la zona sur, cerró sus actividades, lo que confirma que el anunciado despegue de los ovinos en el centro sur y sur de Chile, está muy lejos de producirse.

Durante el 2012 el precio del cordero ha disminuido un 30% en el exterior,  lo que disminuirá aún más el entusiasmo de los productores por este rubro. A partir del 2013, con el ingreso a gran escala de China al mercado importador, los precios se vienen recuperando en forma lenta pero sostenida. Con este panorama es importante preguntarse si el diagnóstico optimista de hace 8 años era correcto o porqué no se ha cumplido. La respuesta no es tan simple, por la gran cantidad de factores que influyen en el despegue de un rubro, relativamente nuevo a escala comercial. No es sólo el precio, ni la infraestructura, ni la voluntad de los productores, ni los mercados, ni el apoyo del estado para los pequeños lo que determina el éxito comercial. Todos estos factores, individualmente y en particular en su conjunto, son fundamentales.

Sin embargo, hay  elementos que no se han considerado y que constituyen la base de una explotación ovina exitosa.

El primero de ellos es la PRODUCTIVIDAD DE LAS PRADERAS. Es algo muy fácil de comprender, en particular, con los elevados precios que ha adquirido la tierra en la zona sur en los últimos años. Estos precios hacen cada vez más difícil obtener utilidades con los sistemas productivos ganaderos, cuando se considera el valor de arriendo como uno de los costos importantes de la actividad, pues es difícil imaginar un balance económico sin darle un valor al uso de la tierra, aunque sea propia. Si no se logran praderas de excelencia es imposible obtener utilidades, no sólo con ovinos, sino que con cualquier emprendimiento ganadero.

Asumiendo que tenemos PRADERAS DE EXCELENCIA, esa sola característica tampoco es garantía de tener un éxito económico. Es FUNDAMENTAL el COMO se utiliza dicha pradera. La primera elección, es con que producción animal desarrollamos nuestro negocio y además que actividad específica, que adaptándose al predio, es la que obtiene mejores resultados.

Este tipo de análisis es fundamental realizarlo ANTES de emprender un negocio ganadero, pues posteriormente el costo de cambiar de actividad es enorme. Un análisis macro indica que la actividad lechera, es la que generalmente genera mejores utilidades. Sin embargo, la lechería no garantiza el éxito. El negocio es bastante estrecho y la eficiencia y el tamaño de la explotación, son fundamentales al momento de tener balances positivos. Hay muchas lecherías que por fallas productivas o por su tamaño muy pequeño, no producen utilidades.

Por otra parte, la producción de carne bovina, tiene dos fases bien marcadas: Vaca-Ternero, donde históricamente las utilidades son mínimas y por ello utilizan generalmente los suelos de menor calidad y no compiten con la lechería ni engorda en los mejores suelos. La otra opción, Recría-Engorda, tiene mejores retornos que la crianza, pero dista mucho de los resultados de las buenas lecherías. A pesar de que saber engordar es muy importante, el margen económico es tan estrecho, que la utilidad muchas veces radica en haber hecho una buena compra de terneros. En la práctica, pesa más la habilidad de  comerciante que la de productor. La venta es menos compleja, pues hay mucha competencia entre los distintos compradores de carne, por lo que la compra del ganado para engorda es uno de los factores decisivos para tener utilidades.

La otra alternativa ganadera es la producción ovina, que si bien ha tenido muchos pronósticos optimistas, no ha despegado, a pesar de los favorables escenarios internacionales que tuvo hasta hace un par de años. En la zona sur, dado el alto valor de la tierra y el pequeño tamaño de las propiedades, solo permite tener explotaciones ovinas intensivas, en praderas de alto rendimiento. En los ovinos este sistema productivo tiene bastantes  similitudes con la producción lechera, pues ambas actividades exigen mucha tecnología y son muy sensibles a los errores de manejo.

Una de las grandes diferencias entre la ovejería y la lechería es  la cantidad de mano de obra por predio. Un buen ovejero puede cuidar de 2000 a 2500 ovejas, por lo que en muchos casos constituye el único personal de planta requerido. Sin embargo, la diferencia principal entre ambas actividades es que en la producción ovina intensiva, el periodo crítico de atención del ganado, es durante los 45  días donde se concentran los partos. En esa época la actividad es full time, 10 horas diarias, incluyendo los festivos. En el resto del año la actividad es liviana, cumpliendo el programa de manejo planificado, mediante una supervisión simple, sin mayores problemas sanitarios ni de manejo. La lechería requiere un trabajo intenso durante todo el proceso productivo, tanto en la ordeña propiamente tal, como en la atención sanitaria de las vacas y la crianza de los terneros. En las lecherías estacionales esta actividad dura 10 meses y en las de ordeña permanente, todo el año. En las lecherías la atención veterinaria es principalmente curativa, pues cada vaca enferma es de un alto valor y los problemas de salud en vacas de ordeña son muy frecuentes. Las ovejas sólo tienen un programa sanitario preventivo, pues el valor de cada individuo no compensa el costo de su tratamiento individual. La excepción ocurre en el periodo de parto que es donde se concentran los problemas de salud.

Asumiendo que disponemos de praderas de excelencia, intentaremos analizar que factor productivo, la prolificidad o el peso de venta de los corderos, tiene mayor importancia al planificar una explotación ovina moderna.  Es lógico que el óptimo se obtiene al maximizar ambos factores, pero el manejo de cada uno de ellos sigue un camino diferente, de allí la necesidad de saber el impacto de cada cual en los resultados económicos de la explotación. Para ello utilizaremos la información que hemos adquirido, al comenzar con una moderna explotación ovina intensiva en la provincia de Osorno.

En otras palabras nos creímos el diagnóstico optimista y  ya analizamos nuestros primeros resultados. En praderas top, con sobre 15 toneladas de materia seca por hectárea como producción de forraje, la ovejería intensiva se asemeja mucho a lo que es habitual en Nueva Zelandia.

Se da por sentado la calidad de las praderas, su manejo óptimo, el manejo sanitario y nutricional del ganado. Nuestra apuesta es que, con todas las demás variables optimizadas, EL COMPONENTE GENÉTICO MARCA LA DIFERENCIA.

Analizaremos 4 alternativas para una misma pradera de alta producción, con 20 ovejas/ha. , pero con distinta genética y metas productivas. Como es difícil hacer una comparación física simultánea a escala comercial para las cuatro propuestas analizadas, utilizamos un modelo de simulación, empleando datos reales obtenidos en la zona, donde sólo las opciones 3 y 4 utilizan resultados físicos reales, obtenidos en nuestro rebaño en Osorno. Los parámetros productivos de las dos primeras opciones son supuestos y pueden estar sujetos a errores de menor magnitud. TODAS LAS ALTERNATIVAS ANALIZADAS TIENEN MANEJO INTENSIVO, EN PRADERAS OPTIMAS Y 20 VIENTRES POR HA, que representa el límite superior productivo con los conocimientos actuales.

  1. GENÉTICA TRADICIONAL, no magra y poco prolífica, con 1,1 corderos destetados por oveja adulta encastada. Las borregas de reemplazo de 8 meses de edad no se reproducen por falta de precocidad sexual (componente genético) y los corderos se venden con 37 kg de peso vivo los machos y 35 kg las hembras.(sobre ese peso se engrasan) Un representante de esta genética es el ROMNEY tradicional o Inglés.
  2. GENÉTICA PROLIFICA, pero no magra, con 1,4 corderos destetados por oveja adulta encastada. Las borregas de reemplazo son precoces y se encastan con 8 meses de edad produciendo 1 cordero por borrega encastada. Los corderos se venden al mismo peso que la alternativa anterior, que es el peso actual utilizado en Nueva Zelandia y que se engrasan fuertemente al sobrepasarlo. Esta genética la representa el NZ Romney moderno.
  3. GENÉTICA PROLIFICA Y MAGRA, con los mismos resultados reproductivos que la alternativa 2,  pero producen CORDEROS PESADOS, donde los machos se faenan a los 47 kg de peso vivo y las hembras a los 45 kg. La raza Goldensheep, al igual que varias otras razas compuestas, representan esta genética.
  4. GENÉTICA PROLIFICA y MAGRA, con los mismos resultados reproductivos que las alternativas 2 y 3,  pero produciendo corderos ULTRA PESADOS, con faenamiento de los machos a los 60 kg de peso vivo y las hembras a los 58 kg.  ESTA ES NUESTRA APUESTA para la zona sur de Chile.

Los resultados de las alternativas 3 y 4 han sido obtenidos a nivel comercial en nuestro predio. En el modelo de simulación, para las 4 alternativas, se emplearon los mismos precios de venta de $850/kg vivo de cordero y $ 700/kg lana (2014). Se emplearon los mismos costos unitarios de producción, para aquellas variables generales, como mano obra, fertilización de praderas, manejo sanitario, fletes  etc. No se consideró el precio de arriendo del predio por ser una cifra muy variable y difícil de generalizar.

 

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RESULTADOS COMPARATIVOS:

 

 

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Al analizar los resultados expuestos, la primera conclusión es que la excelencia de las praderas utilizadas, por si sola, no garantiza los resultados económicos. Una parte muy importante del resultado se obtiene con la genética empleada. No da lo mismo utilizar cualquier raza pues la principal diferencias entre ellas son:

Precocidad sexual: Muy pocas razas son capaces de producir un cordero en su primer año de edad

Prolificidad: Se pueden obtener sobre 30 puntos porcentuales en el porcentaje de señalada o corderos destetados por oveja solo por efecto de la genética utilizada

Peso de venta: Los corderos magros, de rápido crecimiento diario obtenidos de ovejas con alta producción láctea alcanzan sobre los 50 kg de peso vivo a los 5 meses de edad y es un factor fundamental para maximizar la rentabilidad del negocio ovino. Un cordero tradicional se engrasa sobre los 35 kg de peso vivo y no es aceptado por el mercado formal.

Si se asigna un valor de arriendo comercial al uso de la tierra, queda en evidencia que a pesar de las excelentes praderas consideradas para la simulación de los resultados, la genética tradicional difícilmente cubre el valor del arriendo. (alternativa 1)

Al mejorar la cantidad de corderos, utilizando una genética de alta prolificidad y  precocidad sexual avanzada, mejoran los resultados económicos, pero si se asigna un valor de arriendo al uso de la tierra, no es una alternativa muy atractiva, por la limitación de producir corderos de peso mediano, con hasta 37 kilos de peso vivo. (alternativa 2)

Para hacer rentable la intensificación de la producción ovina se requiere además de las praderas de excelencia, una genética de alta prolificidad (muchos mellizos) y que al menos produzcan corderos pesados, 45-50 kg de peso vivo, para lo cual además del carácter magro, la oveja debe tener una abundante producción de leche. Las alternativas 3 y 4 utilizan la misma genética, con la sola diferencia del peso de faenamiento de los corderos, que por ser magros y de excelentes características carniceras pueden ser faenados a los 5-6 meses de edad a un peso muy elevado, pero con optima calidad organoléptica; excelente masa muscular; carne jugosa y blanda; características requeridas obligatoriamente por el mercado norteamericano y en forma creciente demandada por los restoranes especializados.

El peso de faenamiento del cordero es fundamental para lograr rentabilidades positivas. A mayor peso, la rentabilidad es mayor, pues los costos adicionales son insignificantes. Esta característica realza la necesidad de producir CORDEROS MAGROS, no sólo porque es lo que el consumidor está exigiendo, sino también por ser la mejor opción de rentabilizar el negocio. Sólo con genética adecuada se puede producir corderos magros y es un factor casi desconocido por los productores. Al comparar el costo energético que debe aportar la nutrición para producir un  cordero se obtienen los siguientes resultados:

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Para un cordero ULTRAPESADO, el  81% del costo de su alimentación está dado por el forraje consumido por su madre durante todo un año hasta entregar un cordero de 35 kg al destete. Ese peso se logra con una lactancia de 93 días en el caso de mellizos y 66 días en los corderos únicos.

Por ello al pasar de un cordero de 35 kg a otro de 60 kg., el costo para aumentar en  un 71% la producción de carne  es muy rentable en términos de consumo de forraje, pues sólo requiere un mayor consumo energético de 19%. En términos de rentabilidad representa casi la totalidad de ella, pues los costos fijos de producción son los mismos para cualquier peso de cordero y los costos variables incrementales para el mayor peso, son insignificantes.

La ovejería no ha despegado en el sur de Chile, fundamentalmente porque no se ha utilizado praderas de alta calidad y productividad. Sin embargo, el factor más determinante es que las razas  tradicionales utilizadas no son compatibles con la obtención de utilidades en el negocio de la carne ovina, aún cuando se utilizaran praderas de excelencia.

En resumen, la ovejería intensiva puede ser muy rentable si se conjugan PRADERAS Y GENETICA DE EXCELENCIA, enfocadas a producir corderos PESADOS y ULTRA PESADOS.

En Chile ese tipo de cordero sólo es posible producirlo en las regiones IX, X y XIV, donde a futuro pueden llegar a ser un producto típico y exclusivo.

El Cordero Pesado

EL CORDERO PESADO

                                                                                                     Daniel Claro Mimica

                                                                                        Ing. Agrónomo M.Agr.Sci. Lincoln University N.Z.

                                                                                                 daniel@goldensheep.cl

 

En EEUU, sin ser un país “ovejero”, gracias a su pragmatismo, sus científicos han sido pioneros en los aspectos más importantes de la producción ovina moderna.

En primer lugar, por los años 60 formaron el POLIPAY, la primera raza compuesta  ovina y visualizaron que la genética de los parámetros productivos, en ovinos, no se rigen por la genética Mendeliana, sino por la genética cuántica.

Con este descubrimiento, se posibilitó realizar cruzamientos entre razas que, en un par de generaciones, lograron un avance mayor que en 50 años de trabajo con el proceso tradicional de selección.

Los científicos norteamericanos de Clay Center, Nebrasca, se adelantaron en 30 años a sus colegas de los países líderes  ovejeros como Nueva Zelandia y Australia.

El otro gran aporte de los norteamericanos ha sido el CORDERO PESADO.

En EEUU se define como cordero, a las crías de las ovejas, cuando son menores de 12 meses de edad. En la práctica, muchos corderos se engordan en feedlot y se faenan con 80 a 90 kg de peso vivo, a una edad de 11 meses. Esto es posible gracias a la genética utilizada,  que se caracteriza por producir carne magra con altos pesos vivos.

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En general, el cordero pesado, proviene de razas con un desarrollo que alcanza elevados pesos como adulto, con ovejas de 80 y más kilos de peso vivo  y carneros de  hasta 120 kg.

El desarrollo corporal tiene 3 fases, que se presentan simultáneamente, pero con diversas velocidades, siendo la primera, la formación de huesos, seguida de cerca por la formación de músculos. El depósito de grasa es la etapa más tardía del desarrollo.

Este depósito graso empieza a formarse, en forma significativa, a distintas edades del cordero, según sea el componente genético de éste. Está muy relacionado con  la madurez fisiológica del animal y  por ende con su peso vivo. Mientras más tardía sea la madurez del animal, esta se alcanza a mayor edad y a mayor peso. Por lo tanto, las razas más pesadas, depositan grasa corporal a una edad más avanzada y con un mayor peso.  En este principio se basa la producción del “cordero pesado”

La otra característica  del cordero pesado es que, su desarrollo corporal presenta elevadas ganancias diarias de peso, hasta una edad bastante avanzada, gracias a que la fase de depositar grasa es muy tardía.

 

Esa característica posibilita una alta eficiencia en la conversión de alimento en carne, pues es sabido el altísimo costo energético de la etapa de depositar grasa, frente a la formación del músculo.

En la siguiente  tabla, se indica el peso óptimo de faenamiento para los corderos provenientes de razas magras, o donde uno  de los padres, genéticamente posee dicho carácter. Por ejemplo, una raza de engrasamiento temprano, como Corriedale, al cruzarla con carneros terminales Texel, poseedores del gen magro, sus crías se guían por la tabla que se indica en este artículo.

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La tabla está construida en base a promediar el peso adulto de la oveja y del carnero de la raza (o razas  progenitoras) y multiplicarlo por 0,7, lo que corresponde al peso óptimo de faenamiento de sus crias, acorde al desarrollo fisiológico antes de que pase a la etapa de engrasamiento.

En el caso de la raza Goldensheep, donde el peso adulto de la oveja es de 80 kg y el carnero 120 kg, el peso óptimo de faenamiento es de  70 kilos de peso vivo.  Como regla general, si se sobrepasa dicho peso, existe una alta posibilidad de producir canales engrasadas. Si no se cumple el peso indicado, es muy probable que los corderos sean demasiado magros.

La gran ventaja del CORDERO PESADO es que cumpliendo con la característica obligatoria de ser magro, tiene un mayor rendimiento a la vara y además  produce un alto rendimiento en carne despostada, con cortes de excelente presentación, que hacen muy atractivo el producto para los consumidores.A menor peso adulto de los padres, el proceso de depósito de grasa, en el desarrollo corporal de las crías, se produce a un peso menor y viceversa.

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Es muy difícil producir cortes de calidad en corderos livianos, principalmente por la baja proporción del área muscular, que es lo comestible del producto.

Además de la ventaja en calidad del cordero pesado, que facilita mucho su venta en forma de cordero trozado, el productor tiene un incentivo muy atractivo, que es aumentar su rentabilidad y utilidades.

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En efecto, el costo total de producir un cordero pesado, con 45-60 kg de peso vivo, es muy similar al de un cordero de 30 kg. La explicación es muy lógica. Para producir un cordero de 30 kg se requiere mantener una oveja durante 4 meses en su fase de “seca”, más 5 meses en su etapa de preñez y 3 meses de lactancia.  Eso significa un gran consumo de forraje y todos los costos sanitarios y de manejo asociados al proceso productivo.

La producción de un cordero pesado se logra con una genética distinta a la anterior, donde el factor magro y la alta producción de leche de las madres, producen a los 3 meses de edad un cordero de 40 kg de peso vivo. Ese cordero sólo necesita 2 meses adicionales, en praderas de buena calidad, para alcanzar un peso de faenamiento superior a los 50 kg de peso vivo y canales de +25 kg de carne.

Es evidente que el costo extra para producir esos 20 kg adicionales es insignificante frente a lo tradicional de llegar a los 30 kg. Esos kilos extra representan generalmente la utilidad del productor ovino moderno.

En Nueva Zelandia, desde hace ya más de 10 años, gracias al cambio genético, han elevado el peso promedio de faenamiento de sus corderos, produciendo ahora canales de 18 kg, mientras el peso anterior era de 12 kg.  Ese sólo cambio mejoró sustancialmente el negocio ovino en dicho país.

En Chile, hasta ahora, no se producen corderos pesados de calidad. Los corderos pesados que se ofrecen en el mercado informal, corresponden a animales de razas tradicionales, que sobre los 35 kg de peso vivo, acumulan una gran cantidad de grasa.

Los corderos del mercado informal de la zona centro-sur y sur, corresponden a animales de 6 meses y más de edad; con 40 a 50 kg de peso vivo, los que no califican para ser comercializados en el mercado formal:  carnicerías; supermercados . Menos aún en el mercado internacional, pues por su elevado contenido graso no tienen compradores.

A pesar de que Chile desde hace más de 10 años tiene un tratado de libre comercio con EEUU, donde nuestra carne de cordero no tiene arancel ni tampoco cuota, hasta ahora no hemos exportado ni un solo kilo, debido a que por no tener la genética adecuada no producimos corderos pesados y magros.

El peso mínimo de las canales para el mercado norteamericano es de 23 kilos. Dicho mercado es muy atractivo, pues los valores de la carne de cordero son superiores al promedio Europeo, sólo comparables al mercado alemán.

Los norteamericanos importan sobre 90.000 toneladas de carne ovina al año, cifra que continúa creciendo, gracias a la demanda de las comunidades latinas y europeas.

Para acceder al mercado norteamericano tenemos un gran potencial en la zona sur, donde con praderas de calidad y genética adecuada, se pueden producir fácilmente corderos de 6 meses de edad, alimentados exclusivamente a pasto y que alcancen sobre 50 kg de peso vivo.

Este tipo de carne puede fácilmente convertirse en una exclusividad de la zona sur, a nivel nacional, dado que dicha producción no tendrá competencia por parte de otras zonas con ovinos, pues para su implementación es fundamental tener praderas de alta producción y óptima calidad nutricional, a fin de que la genética productora de carne se exprese en toda su plenitud.

Entrenamiento de cachorros Gran Pirineo

Daniel Claro Mimica
Ingeniero Agrónomo M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

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En la mayor parte de las explotaciones ovinas, hoy día es indispensable contar con la protección de perros guardianes para la seguridad del rebaño, debido a los frecuentes ataques de perros vagos, depredadores y ladrones; que en muchos casos hacen imposible mantener una explotación ovina, por las enormes pérdidas económicas que ocasionan.

Una de las razas de perros guardianes de ganado más recomendada es la Gran Pirineo. Sin embargo, es muy difícil obtener perros entrenados y casi la única forma de contar con esta valiosa herramienta de trabajo, es mediante la adquisición de cachorros.

EL ENTRENAMIENTO DE LOS CACHORROS GRAN PIRINEO CONSISTE BASICAMENTE EN REFORZAR LO QUE YA TIENEN POR INSTINTO RACIAL, QUE ES SU APEGO A LAS OVEJAS; PARA CONVIVIR CON ELLAS Y PROTEGERLAS DE CUALQUIER PELIGRO: PERROS VAGOS, ZORROS, OTROS  PREDATORES; SERES HUMANOS INTRUSOS, ETC.


EL PERRO CONSIDERA A SUS OVEJAS PARTE DE SU FAMILIA.
 El PRINCIPAL OBJETIVO DE SU  VIDA ES DEFENDERLAS, DE TODO LO QUE ÉL CONSIDERA UN PELIGRO, AÚN ARRIESGANDO SU PROPIA VIDA.

 

 

LO IDEAL ES QUE SEAN  ENTRENADOS POR SU PROPIA MADRE, CUANDO ELLA ES UNA PERRA YA ADIESTRADA EN EL CUIDADO DE GANADO. En ese caso, es preferible que el parto se realice en el mismo potrero, donde la madre está cuidando un rebaño y con la presencia humana reducida a un mínimo.

Cuando los cachorros no tienen la posibilidad de recibir un entrenamiento por su propia madre, en ese caso se recomienda seguir el procedimiento descrito a continuación. También cuando los cachorros son trasladados a otro predio.

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PRIMERA ETAPA:

Al destete, A LOS 2 MESES DE EDAD, se deben encerrar en un corral, desde el que no se puedan salir y juntar con unas pocas ovejas  5 a 7, para que se acostumbren a convivir con ellas. Los primeros días se rechazan mutuamente, pero luego se juntan, juegan y duermen cerca de ellas.  Esta primera etapa se completa aproximadamente en un mes.

NO DESCUIDAR EL MANEJO SANITARIO DEL CACHORRO EN CUANTO A VACUNA OCTUPLE Y ANTIPARASITARIOS

Es importante evitar el exceso de presencia humana, para no distraer al cachorro, que fácilmente se acostumbra al hombre. El contacto con el hombre debe ser mínimo. Lo necesario para darles alimento. Si no se toma esta precaución, el cachorro termina en la casa cuidando al dueño.

Los pellets hay que dárselos en un recipiente, protegido del acceso de las ovejas, pues de otra forma las ovejas se los comen en muy poco tiempo y los perros quedan sin comida. De hecho, se construye una pequeña jaula de madera con una abertura donde cabe el perro, pero no las ovejas. El agua es común para las ovejas y perros.

SEGUNDA ETAPA:

Consiste en colocar al cachorro y ojala el mismo grupo de ovejas iniciales, en un potrerillo pequeño, de no más de una hectárea, con el cerco con varias hebras de alambre electrificado. Los primeros días se pasea al perro, con una cadena, para que recorra el perímetro del potrero y se lo obliga a que toque la cerca electrificada varias veces, para que aprenda que no debe acercarse al cerco y así permanecer dentro del potrerito. Luego se lo suelta con las ovejas con las que ha convivido.

TERCERA ETAPA:

Con las mismas ovejas, que ya son parte de su familia, se saca el cachorro a un potrero  de mayor tamaño, con más ovejas. El perro rápidamente también incorpora a estas nuevas ovejas a su familia.

 También se le da un paseo por el perímetro y se lo aproxima al cerco para recordarle que no debe acercarse  al alambrado. El perro ya con 6  a 8 meses de edad es capaz de defender SU REBAÑO.

 Cuando las ovejas se cambian de potrero, el perro las acompaña, pues lo que el se acostumbró a cuidar es el rebaño de ovejas y no el potrero.

La dificultad más grande es lograr que el perro permanezca en el potrero, pues la etapa de socializar con las ovejas es rápida y simple. Esta dificultad es mínima en potreros grandes, como en Aysén o Magallanes, pero puede ser complicada en propiedades pequeñas, donde el perro no sabe cuales son los límites del predio de su dueño. Én este último caso, es probable que el perro recorra todos los potreros donde hay ovejas, para hacer su trabajo de vigilancia y luego vuelva al potrero donde están “sus ovejas”.

Si el perro ha sido entrenado, al menos en la primera etapa o entrenamiento básico y es trasladado a  otro predio, HAY QUE REFRESCARLE EL ENTRENAMIENTO anterior.

Se repite la PRIMERA ETAPA, con un pequeño grupo de ovejas de su nuevo lugar de trabajo, en un corral. El cachorro adapta esta nueva familia aproximadamente en 2 a 3 semanas.

Luego por espacio de 1 mes se aplica la segunda etapa, al cabo de la cual el perro ya estará completamente ambientado en su nuevo hogar.

 

 

 

El manejo del rebaño ovino durante el periodo de paricion en explotaciones intensivas

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

La parición es el momento cumbre del ciclo productivo de la oveja. En explotaciones de carácter extensivo, es muy poco lo que el productor puede hacer para mejorar los resultados, una vez que se ha iniciado el periodo de pariciones. En dicho caso, sólo cabe preocuparse, previamente, de que el rebaño tenga una adecuada disponibilidad de forraje y que el potrero de parición sea el que tenga los mejores reparos naturales. Debido a la baja carga animal y al gran tamaño de los potreros, es muy difícil poder ayudar a tiempo a las ovejas que presenten algún problema durante el parto.

La gran ventaja de este sistema productivo es que las ovejas tienen su parición, sin que sean perturbadas por el hombre y con ello, el abandono de corderos o deshijamiento prematuro, es mínimo.

La situación en rebaños de manejo intensivo es totalmente diferente, pues la alta concentración del ganado y muchas veces la necesidad de suplementar por la baja disponibilidad de forraje, pueden dar origen a serios problemas de muerte de corderos por mal manejo.

Período pre-parto:
La primera medida preventiva es realizar el tratamiento sanitario correspondiente al pre-parto, un mes antes de la fecha estimada de la parición.  Es necesario vacunar a las ovejas contra enterotoxemia y administrar un antiparasitario gastro intestinal. Otra medida de manejo para esta etapa, es formar los rebaños por categorías, de acuerdo al destino final de los corderos. Por ejemplo, el rebaño comercial de algún cruzamiento terminal, donde todas las crías van a mercado, se separa del resto. Una vez comenzada la parición es casi imposible separar grupos de ovejas.

Es de especial importancia dejar en un rebaño separado a las ovejas primerizas, que son las que requieren de mayor atención durante el parto,pues  se deben supervisar al menos dos veces al día, a fin de detectar aquellas que pudieran tener dificultades en el parto. La otra razón para manejar esta categoría en forma separada, es que generalmente su instinto maternal está menos desarrollado que en las ovejas adultas, por lo que ocasionalmente, dejan abandonadas a sus crías al nacer o como ocurre con mayor frecuencia, ovejas adultas, con un excesivo instinto maternal, les roban los corderos, que mueren al no poder tomar leche.

La alimentación debe ser adecuada a las exigencias nutricionales en constante aumento durante el último mes de gestación.  Estos requerimientos están en función del tamaño de la oveja y de la cantidad de corderos que está gestando.  El período de 30 días antes del parto. marca el inicio de las mayores demandas anuales de alimento de la oveja, tanto en cantidad como en calidad.

Si estos requerimentos no se cumplen, ya sea con el consumo que obtiene la oveja de la pradera, o con el complemento de una suplementación forrajera, las consecuencias son bastante graves.  Pueden ocurrir varios problemas, tales como: toxemia de la preñez; enfermedad metabólica, causada por el rápido metabolismo de las grasas de reserva, cuando el nivel nutricional, previo al parto, es inadecuado, siendo más susceptibles las ovejas melliceras que llegaron al preparto en buen estado. Es generalmente mortal y la mejor solución es evitarla, con una adecuada nutrición, en el último mes de gestación.

Otro problema generado por la mala nutrición preparto, es el bajo peso de los corderos al nacer, que los hace muy susceptibles a condiciones adversas de clima, produciéndose altas tasas de mortalidad neonatal.  También se puede ver afectado el inicio de la lactancia, la cantidad de leche producida y el instinto maternal, factores que disminuyen en forma importante las posibilidades de sobrevivencia del cordero, particularmente de los mellizos que son más delicados.

Los requerimientos nutricionales de la oveja son muy variables durante su ciclo reproductivo, como se aprecia en el siguiente cuadro.

REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES DIARIOS DE OVEJAS DE 70- 80 KG PESO VIVO Y ALTA PROLIFICIDAD
Energia Metabolizable

Proteína Total

M.Cal

Kg.

Encaste

3,5

0,16

Post-encaste

2,84

0,13

30 dias anteparto

4,2

0,17

Parto inicio lactancia

4,7

0,25

Mitad-fin lactancia

6,7

2,65

Seca

2,8

0,13

Pre-encaste

3,5

0,16

El período de 30 días antes del parto marca el inicio de las mayores demandas anuales de alimento de la oveja, tanto en cantidad como en calidad.

En explotaciones intensivas con tecnología de punta se hace un examen con escanner, para separar las ovejas que gestan mellizos. De esa forma, es posible tener una alimentación diferenciada, cuando se está suplementando, lo que redunda en un aumento en la eficiencia del uso del forraje suplementario y evita sobrealimentar a las ovejas con un solo cordero (que pueden producir corderos excesivamente pesados,de 8 y más kg., con serios problemas al parto y alta mortalidad) o subalimentar a las ovejas con mellizos (que en dicho, caso producen corderos muy livianos, con menos de 3 kg., y altas tasas de mortalidad neonatal).

En este periodo es muy importante separar oportunamente aquellas ovejas que están en peor condición corporal (grado 1,5 a 2,0), pues no pueden competir con las ovejas en buen estado, al momento de recibir algún suplemento y cada vez se van adelgazando más. Lo correcto es manejarlas en un potrerillo especial y sobrealimentarlas para que alcancen a recuperar su condición antes de parir. Una vez producida su recuperación se pueden reincorporar a su respectivo rebaño.

Período de parición:

En las explotaciones intensivas, aún si el ganado se mantiene relativamente tranquilo, cuando no es necesario suplementarlo, porque la disponibilidad de forraje del potrero es adecuada; se pueden producir problemas de deshijamiento o abandono de corderos recién nacidos, por la alta concentración de ganado.

Las ovejas recién paridas se desorientan para cuidar a sus propios corderos si hay otros corderos y ovejas recién paridas cercanos. Esta situación es bastante frecuente cuando las ovejas son muy prolíficas y hay abundancia de mellizos. Si no se toman las medidas adecuadas, en esta confusión suelen quedar corderos deshijados, los que inevitablemente mueren por falta de alimento.

También se producen deshijamientos con bastante frecuencia cuando el parto es dificultoso o distócico, el que es muy prolongado. La oveja después de parir suele dejar a su o sus corderos para ir a tomar agua o alimentarse y a veces no vuelve a tiempo para amamantarlos. Otra causa de deshijamiento es cuando hay mellizos y uno de ellos es muy débil, por su bajo peso. No sigue a la madre y a su hermano en su desplazamiento por el potrero en los primeros días, quedando de esta forma abandonado.

Cuando, por falta de forraje, es necesario suplementar el ganado durante el periodo de parición, hay que extremar las medidas de precaución para evitar un deshijamiento masivo de corderos recién nacidos y altísimas mortalidades por mal manejo.

Las ovejas esperan la hora en que son alimentadas y al sentir el ruido del tractor, corren hacia los comederos dejando abandonados a sus corderos. Cuando éstos tienen sólo pocos días de vida, aún no se ha producido el vinculo madre-crías, por lo que les cuesta mucho a las ovejas, identificar a sus propias crías luego de haber saciado su apetito, con la suplementación en comederos. En esos casos la pérdida de un número importante de corderos recién nacidos es inevitable por el mal manejo, aún cuando sean corderos de buen peso y las condiciones climáticas sean excelentes.

Por ello, los neocelandeses diseñaron hace ya muchos años el manejo rotacional del ganado durante el parto o drift lambing, que consiste en retirar del rebaño diariamente y muchas veces dos veces al día a todas las ovejas recién paridas. El objetivo de esta medida es evitar el deshijamiento.

El proceso es bastante sencillo y consiste en caminar por el potrero de parición moviendo el ganado lentamente. Las ovejas preñadas se mueven y las recién paridas se van quedando atrás, al cuidado de sus crías. Las ovejas por parir se trasladan a un potrero contiguo. Al día siguiente se repite el movimiento en sentido inverso.

Las ovejas paridas se retiran son sus crías y se dejan transitoriamente por un periodo de 3-4 días en un potrerillo pequeño, en observación para vigilar que no queden corderos deshijados y que cada oveja amamante a sus crías. Este periodo es fundamental para que se produzca el vínculo oveja-corderos, el que ocurre durante los 3 primeros días de vida. Se reconocen mutuamente por el olor corporal y dura toda la vida útil del cordero. Incluso en este periodo es posible “pegar” un cordero huérfano a una oveja que tenga un solo cordero o que haya perdido sus crías.

Este manejo se puede mejorar aún más con una inversión muy baja, construyendo pequeños corrales semi techados y protegidos del viento dominante con plástico. Son de tamaño reducido para mantener 10-20 ovejas en confinamiento con sus crías por 3-4 días. Se dotan de comederos y agua de bebida. Son los corrales de ahijamiento.

CORRAL AHIJAMIENTO o SALA CUNA

Corral de ahijamiento o “sala cuna”

Es necesario vigilar el comportamiento de las ovejas recién ingresadas al corral para asegurar el ahijamiento de todos los corderos. En caso de ovejas difíciles, éstas se pueden amarrar al cerco, para inmovilizarlas por 1-2 días y facilitar al cordero su acceso a las ubres. Las ovejas que han cumplido su periodo de ahijamiento de dos o tres días, se van retirando y van a su potrero de lactancia. De esta forma se reduce en forma muy considerable la mortalidad por deshijamiento y  también por causa del mal tiempo.

Estos pequeños corrales de ahijamiento o “sala cuna”, por su bajo costo se pueden hacer en los mismos potreros de parición De esa forma no es necesario trasladar a las recién paridas por grandes distancias. Una vez completado el ahijamiento, se sacan las ovejas y sus crías a un potrero de lactancia. No sólo sirven para aumentar significativamente la sobrevivencia de los recién nacidos, sino que también permiten fácilmente la identificación, durante la estadía en el corral, para llevar un buen registro del rebaño.

El periodo de parición es el que demanda mayor supervisión en todo el calendario de manejo del rebaño ovino, pues es importante observar con atención a las ovejas, para detectar alguna que esté con problemas de parto por presentar un cordero demasiado grande o que viene mal colocado. La ayuda oportuna salva a los corderos y a la madre. Por ello este trabajo intensivo se justifique plenamente.

Producción de corderos en el sur de Chile

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

La zona Sur de Chile, comprendida entre Cautín y Chiloé, está empezando a mostrar los primeros síntomas del enorme potencial biológico y económico que tiene para la producción de carne de cordero.

En efecto, el interés de los agricultores, ya sea en agrandar sus  actuales explotaciones y muchos otros, en comenzar sus actividades en el rubro ovino, se comienza a reflejar en el inventario de los rebaños de esta macrozona.

Las únicas regiones a nivel nacional que muestran un incremento en su dotación de ovinos, entre los censos de 1997 y 2007, son: Magallanes con 15,8% de incremento; Araucanía con 13% y las de Los Lagos y de los Ríos, que en conjunto aumentan 9%.

A las bondades que le otorgó la naturaleza, para tener praderas de un potencial de gran nivel, que nada tiene que envidiarle a los mejores del mundo, como Nueva Zelandia o Inglaterra, recientemente se agregó una gran ventaja estratégica, por la construcción de dos modernas plantas de faenamiento, con capacidad de exportar a los mercados más exigentes. Una de ellas, Carnes Ñuble, ubicada en el norte de esta macrozona y la otra Mafrisur, en las cercanías de Osorno.

El negocio de carne ovina a nivel internacional muestra una gran fortaleza y estabilidad, a pesar de la actual crisis económica mundial. La explicación es muy simple, los principales importadores de la carne de cordero que se transa en los mercados internacionales, se encuentran en Europa, donde este tipo de carne es parte tradicional de la dieta. La producción local, en la zona europea, ha disminuido muy considerablemente en los últimos 8 años, a raíz de la disminución de los subsidios de producción a sus agricultores. Esto ha significado un aumento importante en las importaciones de sus tradicionales proveedores. Sin embargo, los principales exportadores mundiales de carne ovina: Nueva Zelandia y Australia, tienen su capacidad productiva copada, con lo que la reacción natural y lógica, ha sido una importante alza en los precios internacionales, que se han más que duplicado.

Otros rubros como los granos,  subieron sus precios en forma explosiva, debido al alza del petróleo, para su  sustitución, con la producción de los biocombustibles, destinando granos a esta nueva actividad económica y reduciendo, en forma muy importante, la disponibilidad de ellos para el consumo tradicional de humanos y animales.

La leche subió su precio internacional por una gran sequía que tuvo Australia, la que ya fue superada. El aumento del consumo lácteo en China es hoy día una de las principales razones de la fortaleza del precio.

Estas alzas obedecieron a situaciones muy puntuales de corto plazo, de modo que una vez que la causa original dejó de existir, el alza del precio del petróleo, los precios bajaron.

El precio internacional de la carne de cordero sigue y seguirá firme, pues la demanda de parte de los consumidores tradicionales, sigue creciendo a mayor velocidad que la oferta mundial de los productores. Afortunadamente, los consumidores  tradicionaels de cordero, son de países de alto nivel económico y para ellos la carne ovina es un artículo de primera necesidad, por lo que han seguido consumiéndola en forma normal, a pesar de los altos precios.

Ahora los productores sureños tienen la gran oportunidad de aprovechar esta bonanza económica del rubro, produciendo más corderos, que si no encontraran mercado  localmente, se pueden exportar.

Una tecnología  para aumentar el número de corderos; de muy fácil aplicación y que es GRATIS, consiste en adecuar la fecha de parto de las ovejas con la curva de disponibilidad de forraje de las praderas.

En el Sur se ha utilizado tradicionalmente como fecha de parto el mes de Agosto, teniendo como justificación el lograr altos precios para los corderos en las festividades de fin de año.  Esa meta comercial se justificaba en el pasado, pero hoy día no.

Hay muchas razones para el cambio de fecha. En primer lugar, hoy día la mayor parte de la producción de corderos se consume para satisfacer la demanda de los turistas que llegan al sur, durante los meses de enero y febrero.

Además, las Plantas faenadoras tienen un precio fijo durante toda la temporada. Ambos factores se traducen en que no hay grandes cambios de precio de los corderos durante toda la temporada de oferta.

También hay factores técnicos que indican que con la nueva genética ovina, que está empezando a introducirse en la zona, los corderos crecen a mucho mayor velocidad que los tradicionales de la raza Romney y caras negras. Sólo a manera de ejemplo, los corderos de la raza Goldensheep de parto único ganan sobre 0,4 kilos al día por lo que considerando su peso de nacimiento de 5 kilos, a la edad de 60 días ya tienen un peso mínimo de faenamiento con 30 kilos y antes de los 90 días pesan sobre 40 kilos.  Los mellizos tienen una ganancia un poco menor, del orden de 0,33 kilos diarios.  En ambos casos, se alcanzan pesos de mercado para las fiestas de fin de año, con pariciones de mediados de Septiembre.

Las ventajas de atrasar los partos para mediados de septiembre son muchas: En primer lugar la mayor demanda alimenticia, por parte de las ovejas al término de su preñez, ocurre cuando ya empiezan a crecer las praderas. Así se ahorra una gran cantidad de forraje en la suplementación de las ovejas y éstas son mucho mejor alimentadas, con una gran economía en los costos.

Adicionalmente los encastes más tardíos, a mediados de Abril, favorecen un mayor número de nacimiento de corderos, por la mayor tasa de ovulación de las ovejas en dicha época, teniéndose un aumento en el número de corderos nacidos de al menos 10-15%, respecto a encaste realizados en el mes de marzo.

No sólo nacen más corderos, sino que por varios factores, hay una mortalidad mucho menor. No sólo el clima, a mediados de Septiembre, es más benigno que un mes antes, al momento del parto. También los corderos nacen con al menos 0,5 kilos más de peso, con lo que resisten mucho mejor las inclemencias del tiempo.

También las ovejas llegan en mejores condiciones corporales al parto, disminuyendo la mortalidad  de ovejas desnutridas. Su instinto maternal es muy superior y adicionalmente su producción de leche es mayor.

En resumen: Al no haber diferencia en el precio del cordero en la temporada de venta, no hay ninguna justificación para realizar pariciones tempranas, por todas las desventajas que esta tradicional práctica de manejo significa. Esta tecnología es de las pocas que son gratuitas y de fácil y rápida aplicación.

La zona Sur de Chile, comprendida entre Cautín y Chiloé, está empezando a mostrar los primeros síntomas del enorme potencial biológico y económico que tiene para la producción de carne de cordero.-

En efecto, el interés de los agricultores, ya sea en agrandar sus actuales explotaciones y muchos otros, en comenzar sus actividades en el rubro ovino, se comienza a reflejar en el inventario de los rebaños de esta macrozona.-

Las únicas regiones a nivel nacional que muestran un incremento en su dotación de ovinos, entre los censos de 1997 y 2007, son: Magallanes con 15,8% de incremento; Araucanía con 13% y las de Los Lagos y de los Ríos, que en conjunto aumentan 9%.-

A las bondades que le otorgó la naturaleza, para tener praderas de un potencial de gran nivel, que nada tiene que envidiarle a los mejores del mundo, como Nueva Zelandia o Inglaterra, recientemente se agregó una gran ventaja estratégica, por la construcción de dos modernas plantas de faenamiento, con capacidad de exportar a los mercados más exigentes.- Una de ellas, Carnes Ñuble, ubicada en el norte de esta macrozona y la otra Mafrisur, en las cercanías de Osorno.-

El negocio de carne ovina a nivel internacional muestra una gran fortaleza y estabilidad, a pesar de la actual crisis económica mundial. La explicación es muy simple, el principal consumidor de la carne de cordero que se transa en los mercados internacionales, se encuentra en Europa, donde este tipo de carne es parte tradicional de la dieta.- La producción local, en la zona europea, ha disminuido muy considerablemente en los últimos 8 años a raíz de la disminución de los subsidios de producción a sus agricultores. Esto ha significado un aumento importante en las importaciones de sus tradicionales proveedores. Sin embargo, los principales exportadores mundiales de carne ovina: Nueva Zelandia y Australia, tienen su capacidad productiva copada, con lo que la reacción natural y lógica, ha sido una importante alza en los precios internacionales, que se han más que duplicado.-

Otros rubros como los granos, subieron sus precios en forma explosiva, debido al alza del petróleo, para su sustitución con la producción de los biocombustibles, destinando granos a esta nueva actividad económica y reduciendo en forma muy importante la disponibilidad de ellos para el consumo tradicional de humanos y animales.

La leche subió su precio internacional por una gran sequía que tuvo Australia, la que ya fue superada.-

Estas alzas obedecieron a situaciones muy puntuales de corto plazo, de modo que una vez que la causa original dejó de existir, el alza del precio del petróleo, los precios bajaron.-

El precio internacional de la carne de cordero sigue y seguirá firme, pues la demanda de parte de los consumidores tradicionales, sigue creciendo a mayor velocidad que la oferta mundial de los productores. Afortunadamente, los consumidores son de países de alto nivel económico y para ellos la carne ovina es un artículo de primera necesidad, por lo que han seguido consumiéndola en forma normal.-

Ahora los productores sureños tienen la gran oportunidad de aprovechar esta bonanza económica del rubro, produciendo más corderos, que si no fueran consumidos localmente, se pueden exportar.-

Una tecnología para aumentar el número de corderos; de muy fácil aplicación y que es GRATIS, consiste en adecuar la fecha de parto de las ovejas con la curva de disponibilidad de forraje de las praderas.

En el Sur se ha utilizado tradicionalmente como fecha de parto el mes de Agosto, teniendo como justificación el lograr altos precios para los corderos en las festividades de fin de año.- Esa meta se justificaba en el pasado, pero hoy día no.-

Hay muchas razones para el cambio de fecha.- En primer lugar, hoy día la mayor parte de la producción de corderos se consume para satisfacer la demanda de los turistas que llegan al sur, durante los meses de enero y febrero.-

Además las Plantas faenadoras tienen un precio fijo durante toda la temporada. Ambos factores se traducen en que no hay grandes cambios de precio de los corderos durante toda la temporada de oferta.-

También hay factores técnicos que indican que con la nueva genética ovina, que está empezando a introducirse en la zona, los corderos crecen a mucho mayor velocidad que los tradicionales de la raza Romney y caras negras.- Sólo a manera de ejemplo, los corderos de la raza Goldensheep de parto único ganan sobre 0,4 kilos al día por lo que considerando su peso de nacimiento de 5 kilos, a la edad de 60 días ya tienen un peso mínimo de faenamiento con 30 kilos y antes de los 90 días pesan sobre 40 kilos.- Los mellizos tienen una ganancia un poco menor, del orden de 0,33 kilos diarios.- En ambos casos, se alcanzan pesos de mercado para las fiestas de fin de año, con pariciones de mediados de Septiembre.-

Las ventajas de atrasar los partos para mediados de septiembre son muchas: En primer lugar la mayor demanda alimenticia por parte de las ovejas al término de su preñez ocurre cuando ya empiezan a crecer las praderas. Así se ahorra una gran cantidad de forraje en la suplementación de las ovejas y éstas son mucho mejor alimentadas, con una gran economía en los costos.-

Adicionalmente los encastes más tardíos, a mediados de Abril, favorecen un mayor número de nacimiento de corderos, por la mayor tasa de ovulación de las ovejas en dicha época, teniéndose un aumento en el número de corderos nacidos de al menos 10-15%.

No sólo nacen más corderos, sino que por varios factores, hay una mortalidad mucho menor. No sólo el clima a mediados de Septiembre es más benigno que un mes antes, al momento del parto.- También los corderos nacen con al menos 0,5 kilos más de peso con lo que resisten mucho mejor las inclemencias del tiempo.-

También las ovejas llegan en mejores condiciones corporales al parto, disminuyendo la mortalidad de ovejas desnutridas. Su instinto maternal es muy superior y adicionalmente su producción de leche es mayor.-

En resumen. Al no haber diferencia en el precio del cordero en la temporada de venta, no hay ninguna justificación de pariciones tempranas, por todas las desventajas que esta tradicional práctica de manejo significa.- Esta tecnología es de las pocas que son gratuitas y de fácil y rápida aplicación.-

La seguridad del rebaño ovino

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

Una de las causas más importantes de la desaparición de las explotaciones ovinas, en muchos predios de la zona central y centro sur de Chile, ha sido el daño económico provocado por las perdidas de ovejas.

Estas pérdidas generalmente son de 2 tipos:

  1. mortandad causada predatores silvestres y perros
  2. robo de ganado

En zonas precordilleranas , el puma puede ser un problema complicado, pues aunque ataca en forma poco frecuente, cuando lo hace, el número de ovejas muertas es muy alto. Su control es difícil por tratarse de fauna protegida por ley.
También el zorro culpeo o colorado, en ciertas zonas puede ser un enemigo importante de los rebaños. También es fauna protegida, estando prohibida su caza.
En ciertas épocas específicas, como durante la parición, aparece otro tipo de depredadores, como aves de rapiña y carroñeras. Conocido es el daño causado por caranchos y gaviotas en Magallanes o jotes y tiuques en la zona central.
Sin embargo, el enemigo principal de los rebaños ovinos son los perros, que generalmente no son perros vagos, sino con dueño y que salen literalmente “a cazar ovejas”.
El daño por perros puede ser de gran magnitud  y generalmente mucho mayor que el ocasionado por el robo de ganado. El ataque de perros, es quizá el principal problema de seguridad de los rebaños, en la mayor parte de las explotaciones ovinas, particularmente en la zona Centro Sur y Sur del país.

¿PORQUÉ ATACAN LOS PERROS?

Los perros atacan, no para alimentarse, sino para satisfacer su instinto de cazador. Actúan generalmente en grupos, aunque el ataque de un perro solitario también suele ocurrir. Una vez que aprenden a cazar ovejas no hay forma de reeducarlos.
Los perros suelen juntarse y actúan en equipo. Mientras algunos rodean el ganado, haciéndolo correr en círculos, en forma similar a la labor de los perros ovejeros; otros atacan, mordiéndolo, generalmente en el tren posterior, para luego morder el cuello, degollando a la oveja.
Ocasionalmente alguna oveja logra soltarse y arrancar, quedando muy malherida. La mayor parte de estas sobrevivientes muere a los pocos días.

ataque perro 2

Oveja mordida por perro. Si no se la trata con medicamentos morirá

La mayor parte de los ataques de perros son de noche, o preferentemente de madrugada. Sin embargo, pueden actuar a cualquier hora, incluso a pleno día y con cualquier frecuencia, lo cual dificulta mucho el poder cazarlos.
Este daño por perros es enorme, pues en un par de horas, una jauría puede matar 50 ovejas y dejar muchas heridas, con mordeduras, que son difíciles de curar, por lo cual muchas deben ser sacrificadas. De esta forma, no hay explotación que resista un par de estos ataques al año.
Para la cura de las ovejas heridas, las de menor gravedad, lo mejor es hacer una limpieza del sector dañado, cortando la lana; luego se aplica agua oxigenada y un repelente para moscas. También es necesario inyectar un antibiótico de acción inmediata y otro de larga acción para prevenir las infecciones. Es conveniente dejar a las ovejas heridas en observación en un potrerillo de “enfermería”.

¿CÓMO NOS PODEMOS DEFENDER?

Por muy rentable que sea el rubro ovino, con pérdidas anuales que pueden llegar hasta el 30 y aún al 50% del inventario, entre el robo y ataque de perros, el negocio no resiste mucho tiempo. Ese ha sido el caso de muchos cientos de productores que han abandonado la actividad ganadera ovina.
ENCIERRA A CORRAL :
En muchos predios han elegido la encierra del ganado, en las tardes, en corrales, a fin de evitar, tanto el robo como el daño de perros. Esta medida, es posible que sea efectiva en pequeños rebaños, pero no se puede utilizar en explotaciones de mayor tamaño.
Sólo es factible para rebaños pequeños, menores a 100 ovejas. Su efectividad es altamente dudosa
Muchos productores creen que encerrando en las tardes a sus ovejas en un corral ya están defendidos del ataque de perros y de robos.
Lamentablemente no siempre es así, particularmente si los corrales no están al lado de la casa del cuidador y además protegidos por una malla de 1,6 a 1,8 mts de altura. Incluso así hay algunos perros capaces de trepar por dicha malla.
Al producirse un ataque de perros en los corrales, la mortalidad es altísima, pues los atacantes no necesitan correr para pillar a las ovejas. Además muchas veces éstas se amontonan tratando de escapar y mueren asfixiadas.
La experiencia indica que esta es una mala medida. Otorga una falsa seguridad, pues a los ladrones, les es mucho más fácil, pillar ovejas o corderos en el corral que en el potrero. Estos corrales, generalmente están cerca de la casa del cuidador, pero no contiguos, de modo que durante la noche le es muy difícil al cuidador percatarse de lo que ocurre en el corral, mientras el duerme.
Además, causa un gran perjuicio a los animales, reduciendo considerablemente el tiempo de pastoreo, con lo cual el rebaño se adelgaza y baja su productividad. Hay que considerar además otras dificultades ,como el barro en días de lluvia intensa o los problemas que la aglomeración de ovejas causa en pleno periodo de parición, donde la encierra puede producir el deshijamiento y muerte de muchos corderos, salvo en rebaños muy pequeños.
Es necesario tener presente que el ovino consume la mayor parte de su dieta de madrugada, hasta las 10 de la mañana y desde las seis de la tarde, particularmente en primavera y verano. Ese horario de mayor consumo, es precisamente donde el rebaño está encerrado.
Es necesario tener presente que el ovino consume la mayor parte de su dieta de madrugada, hasta las 10 de la mañana y desde las seis de la tarde, particularmente en primavera y verano. Ese horario de mayor consumo, es precisamente donde el rebaño está encerrado.
Tampoco son completamente seguros los corrales. Es el lugar ideal para que un ladrón vaya a elegir el ganado a robar, pues los corrales están a una cierta distancia de la casa del cuidador, quien una vez dormido no escucha los pasos del ladrón.
Los perros también entran a los corrales. Para tener una mejor protección, éstos deben estar cerrados con malla bizcocho, hasta unos dos metros de altura, incluso de esta forma existen perros capaces de trepar por la malla. Una vez dentro del corral,el perro mata 20 o 30 ovejas, sin ruido y sin correr.

Ataque de perros a ovejas “protegidas” en un corral. Hay algunas muertas y otras heridas Sin embargo, en este caso el mayor daño se produjo por la asfixia de las ovejas al tratar de arrancar de los perros.

Ataque de perros a ovejas “protegidas” en un corral. Hay algunas muertas y otras heridas Sin embargo, en este caso el mayor daño se produjo por la asfixia de las ovejas al tratar de arrancar de los perros.

Ovejas muertas principalmente por asfixia en ataque de perros a corral

Ovejas muertas principalmente por asfixia en ataque de perros a corral

las explotaciones extensivas, que son de gran tamaño, es mucho más difícil defenderse de los problemas mencionados.
La mejor defensa es un cerco perimetral electrificado y el uso de perros guardianes en explotaciones intensivas y solamente perros guardianes en explotaciones extensivas, donde el cerco electrificado es de muy alto costo, por las grandes superficies de terreno que es necesario proteger.

El cerco perimetral electrificado:

cerco

Cerco perimetral electrificado en explotación ovina intensiva

El cerco eléctrico de 6 a 7 hebras, con una altura total de 1,35 metros, impide en gran medida el ingreso de perros. Es importante electrificar también las puertas o en su defecto colocarle malla de gallinero, pues es el lugar preferido de entrada de los perros.

La distancia entre las hebras es muy importante. En un cerco de seis hebras, las distancias recomendadas de separación entre hebras son: primera hebra desde el suelo, 15 cm; segunda, desde la primera, 15 cm; tercera, desde la segunda, 20 cm; cuarta, desde la tercera, 25 cm; quinta, desde la cuarta, 30 cm. y sexta, desde la quinta, 30 cm.
En localidades donde existen períodos largos con pradera y suelo seco, la conductividad eléctrica es mala y se debe mejorar la instalación para que el cerco funcione todo el año, con al menos 3000 volts y ojalá 5000 volts en la línea. Para ello, es fundamental la instalación de una línea de retorno neutra hasta la caja reguladora, la cual corre paralela a la línea matriz, que lleva los impulsos eléctricos al inicio del cerco en el potrero. En el cerco mismo se realiza conexiones a tierra cada 500 m., para lo cual se conecta una hebra neutra a una estaca de fierro que está enterrada en el suelo.
Otra forma de asegurarse un buen contacto con tierra, es dejar electrificadas las hebras 2, 4 y 6, quedando neutras la 1, 3 y 5. De esta forma, los animales siempre hacen contacto con una línea electrificada y otra neutra, sintiendo el efecto de la descarga al rozarla.
El cerco se construye con postes cada 10 o 20 metros de distancia y piquetes o tutores separadores de líneas, cada 2 metros. Es importante mantener tensas las líneas, para lo cual lo mejor es el empleo de gripples, los que se instalan con una herramienta especial, que es la que hace la tensión.
Esta “muralla” externa, nos defiende bastante bien contra la entrada de perros y zorros, pero no sirve mucho contra los ladrones.
Este cerco perimetral es de alto costo. Sólo se justifica en explotaciones intensivas, con más de 8 ovejas/ha.  El valor fluctúa entre $1.500.000 y $2.000.000 por kilómetro lineal. Esta cifra generalmente espanta a los productores por su alto valor. Sin embargo, hay que hacer el cálculo como una inversión o seguro por oveja. Dicha cifra no sobrepasa generalmente los $4.000 por oveja, de modo que invertir, por una vez, esa cantidad para proteger a una oveja en forma permanente por muchos años, es muy razonable, en particular si el negocio ovino es rentable.

Perros guardianes:

Un excelente complemento para evitar totalmente el daño de perros, zorros y otros animales dañinos además de los ladrones, es el uso de perros guardianes. De hecho es mucho más efectiva que el cerco. Esta práctica es originaria del país vasco, en Los Pirineos, donde los perros resguardan a los rebaños de los lobos desde ya hace mucho tiempo.
Existen varias razas de perros especializados en el cuidado de rebaños, pero la más eficiente y utilizada es la GRAN PIRINEO. Su uso es muy frecuente en Canadá y en Estados Unidos, donde protegen a los rebaños de los coyotes, e incluso del oso pardo.
También esta raza se acostumbra a cuidar vacunos. En Chile, existen muy pocos ejemplares de perros de esta raza, la mayoría utilizados como mascotas por su gran docilidad y hermosura.

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Perro de la raza Gran Pirineo cuidando un rebaño de ovinos.

En la actualidad en Chile sólo unos pocos productores que los están utilizando, con mucho éxito, en el resguardo de sus rebaños y en explotaciones de características muy distintas.

En Cocharne XI Región, bajo condiciones de manejo extensivo, el resultado ha sido espectacular, pues las muertes de ovejas por ataque de zorro colorado, especie protegida, se ha reducido a cero en un predio que cuenta con esta raza de perros, mientras que los vecinos tienen mortandades muy altas, a causa de los zorros, que no tienen otra forma de control.
INIA TAMELAIKE, en un Proyecto Regional Piloto introdujo, desde nuestro criadero Goldensheep, una docena de cachorros Gran Pirineo entrenados en el cuidado de ovejas, poniendo fin al problema del zorro para  los productores favorecidos con este Proyecto

Los Gran Pirineo llegan a colonizar AYSEN

Los Gran Pirineo llegan a colonizar AYSEN

También muy exitoso ha sido el empleo de estos animales contra los perros y ladrones en Talca, VII Región, en un campo ovejero de riego. Igualmente, para estos mismos fines ha resultado una gran solución en un predio del secano costero de la zona central.  En ambos casos, ha sido en potreros pequeños de explotaciones intensivas. En los últimos dos años, en cada rebaño que posee un perro guardián Gran Pirineo, no se ha registrado ningún daño por perros ni tampoco robo, pérdidas que anteriormente alcanzaban  anualmente al 15% del rebaño.
El Gran Pirineo, es una raza que desde temprana edad se acostumbra a vivir con un rebaño de ovejas, y que se convierte en adelante en su rebaño y su familia. El perro convive con sus ovejas y las defiende de todo lo que él considera un peligro. Es así que el perro va donde están sus ovejas y las sigue al cambiarlas de potrero. Por ello es recomendable mantener un perro por rebaño o piño y siempre con el mismo grupo.
Durante la época de parición, el perro cuida a la oveja recién parida, instalándose cerca de ella por algunos minutos, ingiere la placenta y si aparecen jotes, tiuques u otros pájaros dañinos, los espanta para proteger al cordero recién nacido.

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Perro de raza Gran Pirineo cuidando una oveja recién parida que limpia a su cría.

En primer lugar, esta raza de perros no acepta perros extraños en su rebaño,  por lo cual no deja entrar a perros desconocidos al rebaño que cuida. Los persigue y si los alcanza, los mata. Más aún,  incluso es capaz de enfrentar a varios perros sin temor.

Tampoco acepta gente extraña en el potrero. Los mantiene a distancia, situándose siempre delante de su rebaño para impedir la entrada. No ataca, solo defiende. En caso  que el intruso insista y trate de pillar una oveja, sólo entonces ataca. Por ser un perro de gran envergadura, con 50 kg. de peso, impone mucho respeto y es muy difícil entonces que se produzca un robo.
El uso de perros guardianes para proteger a los rebaños es una necesidad cada vez mayor. Lamentablemente, la gran mayoría de los productores ovinos que tienen problemas de seguridad en sus rebaños y que han sufrido enormes pérdidas económicas, desconocen esta indispensable herramienta tecnológica, cuyo uso debiera implementarse en casi todas las explotaciones ovinas del país.
Estos perros viven permanentemente con su rebaño de ovejas y las defienden de los predatores y ladrones.  En el caso de las aves que atacan a las ovejas en parición, los perros las ahuyentan. Cuando se trata de perros o zorros, los persiguen llegando incluso a darles muerte. Cuando se trata de ladrones, en primera instancia les impiden acercarse a las ovejas amedrentándolos. Sólo en caso de que traten de tomar una oveja o cordero,  atacan, pues por naturaleza no son perros agresivos, salvo que invadan su territorio o traten  de perjudicar al ganado a su cargo.
El robo de ganado es difícil de detectar, pues generalmente corresponde a un robo a pequeña escala, donde con frecuencia roban 1 o 2 ovejas a la vez.   El problema es que si no se detecta oportunamente, mediante un control de inventario periódico, suele acumularse una pérdida de importancia al cabo de algunos meses.
La manera de operar es, que el o los ladrones entran al predio a pie y toman una oveja o cordero.  Entonces se lo llevan al hombro hasta un camino cercano, donde lo cargan en un vehículo. Este robo cuesta detectarlo,  y sólo se nota al realizar un recuento del ganado, donde ya faltan 30 o más animales, producto de muchas visitas de los ladrones.
Es un problema de muy difícil control, siendo lo más efectivo utilizar perros guardianes, los que impiden el ingreso de los ladrones.
La seguridad del rebaño es fundamental. No importa cuan rentable pueda ser el negocio ovino, si no hay seguridad, no hay negocio. Las pérdidas eventuales por robo y daño de perros pueden variar entre 10% a 30% o más del inventario y no hay rentabilidad que soporte ese tipo de pérdidas. Adicionalmente, este tipo de pérdidas pueden ocurrir en cualquier momento, las 24 horas del día y cualquier día del año. Es imposible y antieconómico tener vigilantes humanos en forma permanente, de modo que las medidas preventivas indicadas son las únicas recomendables.

La reproducción precoz de las borregas

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

En las últimas décadas, la baja generalizada de precios; muchas veces asociada al aumento de algunos costos, ha reducido los márgenes operacionales de las explotaciones ganaderas. Adicionalmente, en muchos países está operando, cada vez con mayor énfasis, la globalización de la economía, de modo que los productores no sólo deben competir entre sí, sino también con los de otros países.

Esta situación hace que la única alternativa de los productores para mantener su negocio, es mejorar su eficiencia. Para ello  deben mejorar su tecnología para así aumentar su productividad; reducir costos y mantener o incrementar sus márgenes. Otras opciones son mejorar la comercialización de sus productos, obtener economías de escala por asociación con otros productores o más difícilmente por aumento del tamaño de la explotación. En otras palabras, utilizar las herramientas propias de una empresa. En la mayoría de los casos se puede utilizar, tanto las opciones tecnológicas, como también las de manejo empresarial, en forma simultánea.

La producción ovina en Chile y en muchos otros países, sigue utilizando tecnología productiva de explotaciones extensivas, que en muchos casos es relativamente fácil cambiar por un manejo intensivo, sólo con los conocimientos  requeridos y una adecuada inversión.

Uno de los cambios de  de mayor impacto económico y de menor costo, es la aceleración de la entrada en producción de las ovejas, para su primer ciclo reproductivo.

Normalmente las ovejas de reemplazo se incorporan  al rebaño reproductivo como borregas, a los 18 meses de edad, teniendo su primera cría a los dos años de edad. De esta forma han pasado este largo periodo de desarrollo, un año y medio, produciendo exclusivamente lana, que actualmente aporta una cantidad muy pequeña de ingresos.

El proceso de comenzar la vida reproductiva, se puede adelantar en un año, sólo en razas de madurez sexual precoz.

Esta etapa de desarrollo corporal para alcanzar la madurez  se puede acelerar en razas alta precocidad sexual, tales como Merino Precoz; Dorset; Goldensheep, que responden muy bien a una crianza acelerada, donde además de la genética. para ovular temprano en su vida, es fundamental una alimentación de excelencia, para evitar un daño en su desarrollo y posterior productividad.

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foto 1: Borrega Goldensheep de 13 meses de edad con su cordero de 6 semanas.

El manejo preferencial comienza al destete a los 3  meses de edad, donde las corderas deberían pesar 30 kg. de peso vivo. Además del manejo sanitario para mantener una baja carga parasitaria, es necesario tener praderas con muy buena disponibilidad de forraje de alto valor proteico. En su defecto, tal como ocurre en el Secano Central, donde hay más de seis meses sin forraje verde, o en el período estival de la zona sur con praderas de baja calidad, se debe recurrir a la suplementación, para corregir la deficiencia de la pradera,tanto  en cantidad como en la calidad del alimento que ofrece.

Hay que tener presente que la meta final es lograr que las borregas tengan su primera cría a los 12-13 meses de edad. Para ello se deben encastar a los 8 meses de edad, momento en que deben estar física y fisiológicamente desarrolladas, para que su sistema reproductivo comience a funcionar, con ovulaciones periódicas.
Estas ovulaciones son normales cuando el desarrollo es adecuado. Una forma práctica de medirlo es que las borregas alcancen a dicha edad el 75% de su peso corporal adulto, es decir, aproximadamente 50 kilogramos de peso vivo.

En otras palabras, las borregas deben aumentar 20 kg. en un período de 150 días, o sea, un promedio de 0,133 kg./diarios, cifra relativamente fácil de alcanzar, dependiendo de la calidad de la pradera. Para asegurarse de cumplir esta primera meta el agricultor debe hacer controles periódicos mensuales y en caso necesario suplementar.

Los resultados obtenidos con ovejas Goldensheep, durante muchas temporadas, superan el 95% de preñez y 1,25 corderos nacidos por oveja parida, de modo que  se obtienen sobre 100 corderos por cada 100 borregas de un año de edad en el rebaño.

Esta cifra es de gran importancia en los resultados económicos, porque generalmente la categoría borregas de reemplazo, representa 25-27% de la totalidad del rebaño. La producción total de corderos del predio aumenta en un porcentaje similar, frente a la alternativa de esperar un año adicional sin reproducir a esta categoría de ovejas. En otras palabras, si incorporamos este adelanto tecnológico aumentaremos en un 25% el número de corderos producidos en el predio. Cabe destacar que esta técnica de manejo, es sólo posible cuando el rebaño es de una raza de adecuada precocidad sexual. No resulta con razas de maduración sexual tardía,como Romney, Texel,Border Leicester,Corriedale etc.

El manejo de las borregas debe hacerse en un rebaño separado de las ovejas adultas para darle así una atención preferencial. Es preferible utilizar en el encaste carnerillos de una edad similar a las borreguitas, 8 meses, para así compatibilizar el tamaño corporal de ambos sexos.

Durante la preñez es necesario preocuparse de la alimentación, a fin de que permanentemente las borregas estén en una buena condición corporal, grado 2,5 a 3,0 a objeto de evitar un atraso en su desarrollo, pues además de la demanda nutricional de la preñez, ellas deben seguir creciendo para alcanzar su tamaño adulto.

La recomendación es que el rebaño de borregas de parto precoz ingrese a un potrero rezagado con buena cantidad y calidad de forraje un par de semanas antes del inicio esperado de los partos. De esta forma, no es necesario forrajearlas evitando problemas de manejo.

El manejo durante el parto debe ser cuidadoso, con una observación del rebaño 2 veces al día, para ayudar en el proceso del parto a un pequeño porcentaje que eventualmente puede tener dificultades. Esta categoría de ganado es mucho más sensible a la nutrición en las últimas semanas previas al parto que las ovejas adultas. Una alimentación insuficiente puede generar una gran cantidad de corderos muy pequeños, muchos de los cuales no sobreviven. Por otra parte un exceso de alimentación genera un 10 a 20% de partos distócicos por exceso de tamaño de los corderos, debiendo asistir a la borrega en su parto.

Sin embargo, el cuidado más importante es vigilar que la nueva madre acepte a su o sus crías, pues el instinto maternal a veces no está suficientemente desarrollado.

Es importante la tranquilidad, para evitar asustarlas, porque dejan abandonada a sus crías con cierta facilidad, particularmente en la primera semana desde el parto. Es recomendable ir separando diariamente las hembras paridas para manejarlas en un corralito de ahijamiento para su mejor observación y ayudarlas a que tengan un fuerte vínculo materno con sus crías, antes de trasladarlas a su potrero de lactancia.

La literatura indica que las borregas que se reproducen en forma precoz, si son alimentadas como corresponde, no tienen ningún perjuicio en su vida productiva y que adicionalmente al parto extra que se logra, también aumentan su prolificidad, produciendo un mayor porcentaje de mellizos que aquellas que no se reproducen en forma precoz. Esta información se ha visto plenamente corroborada en explotaciones a escala comercial.

La reproducción de las ovejas

DANIEL CLARO MIMICA
Ingeniero  Agrónomo, M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

En un rebaño ovino destinado a la producción de carne, la reproducción es la etapa más importante del ciclo productivo anual, pues determina el resultado económico de la temporada.

La temporada reproductiva: Se presenta en determinado periodo del año, propio de cada raza y localidad, pues las ovejas son poliestricas estacionales, es decir, presentan varios celos en el año hasta que se produce la preñez o en su defecto, hasta que termina la temporada.

El periodo reproductivo anual presenta una gran amplitud según la raza y latitud. Mientras más cercano está un lugar de la línea ecuatorial de la tierra, la temporada reproductiva anual es más amplia o abierta.- Esto se debe a que hay poca diferencia durante el año entre las horas de luz y de oscuridad diarias.

Las ovejas cuyo origen ha sido cercano a la línea ecuatorial, han desarrollado genéticamente lo que se denomina “ciclo amplio”, que es hereditario y les permite la posibilidad de tener hasta 10 meses de temporada reproductiva en forma natural, gobernadas por el largo del día. Ejemplo clásico es la raza Merino y varias otras como Dorset. También se comportan de esta forma algunas razas compuestas modernas como Polipay; Goldensheep y Rideau Arcot, que en su composición incluyen razas de ciclo abierto.

Por otra parte, aquellas razas originarias de latitudes alejadas del Ecuador, presentan una corta temporada reproductiva cada año y son de “ciclo cerrado” La temporada dura entre 3 y 5 meses del año, siendo las razas más características Border Leicester; Texel; Romney.

El inicio de la ovulación pone fin a la temporada de anestro, período durante el cual la oveja no presenta actividad sexual. Hacia el termino del anestro y próximo al inicio de la temporada reproductiva, las ovejas que han estado separadas de los machos por algunos meses, reaccionan ante la introducción de los carneros al rebaño, con un adelanto sincronizado de su temporada reproductiva. Entre 5 y 7 días luego de la introducción de los carneros, un alto porcentaje (60-70%) de ovejas ovula, produciéndose así una sincronización natural de los celos, que aparecen aproximadamente 22 días después de la introducción de los machos.- Así gran parte del rebaño queda sincronizado y si se retiran los carneros, luego de producido el estímulo, las ovulaciones continúan ocurriendo sincronizadamente por el resto de la temporada.

El sistema endocrino, gobernado por la glándula pituitaria, reacciona a una determinada relación entre horas de luz y horas de oscuridad, generando la señal para que el complejo hormonal active varios meses después la primera ovulación de la temporada. Sin embargo, esta primera ovulación no va acompañada por el celo o estro, de modo que no es detectada por el carnero. Los celos se van repitiendo cada 17 días en promedio durante la temporada reproductiva.

El número de óvulos producidos en cada ovulación fluctúa durante el año, existiendo la tendencia de que las ovulaciones múltiples tienden a concentrarse cerca del día más corto del año, posibilitando así un aumento del número de corderos nacidos si se elige esa época para reproducir a las ovejas. En los extremos de la temporada reproductiva, tanto al inicio como al término de ella, el número de óvulos producidos es menor.-

El celo o estro tiene una duración entre 12 y 72 horas, siendo notoriamente de menor duración en las borregas.- Adicionalmente las ovejas en celo buscan al carnero, mientras que las borregas no lo hacen. Por eso, el encarneramiento o encaste de ambas categorías de hembras, se debe realizar en distintos potreros porque de otro modo las ovejas tienden a acaparar a los carneros, quedando muchas borregas “secas” o sin reproducirse.-

Ventajas de las razas con ciclo sexual “amplio” o “abierto”

La explotación ovina moderna para producir carne a costos competitivos y generar utilidades a los ganaderos, está exigiendo cada vez más aumentar la eficiencia del vientre reproductor.  Esta mayor eficiencia se expresa en primer lugar en la obtención de partos melliceros.

Es una gran ventaja contar con ovejas de ciclo abierto o amplio, pues otorga mucha flexibilidad en el manejo reproductivo para elegir la o las fechas más propicias para maximizar la producción de corderos; reducir el costo de la suplementación o mejorar la comercialización de los corderos.

Es posible tener tres o más rebaños de ovejas con distintas fechas de parto, para así producir corderos durante un largo período de tiempo para abastecer nichos de mercado con carne fresca la mayor parte del año.

Las razas con amplio ciclo sexual permiten, en explotaciones muy intensivas de localidades donde se exprese bien el ciclo amplio, obtener partos más frecuentes; acortando el período de tiempo que transcurre entre un parto y el siguiente  (“lapso interparto”), a sólo 8 o 6 meses, en forma natural. Esto se logra manejando la presentación de los celos con estímulos de luz artificial; destete anticipado; presencia de carneros en momentos estratégicos para inducir y sincronizar los celos en razas de ciclo abierto o con el empleo de esponjas intravaginales impregnadas con hormonas, siendo una de las más conocidas “easybred” de origen neocelandés.

La aceleración de la reproducción con partos más frecuentes que lo tradicional de una vez cada doce meses, entusiasma mucho a los productores que ven una manera novedosa y aparentemente fácil de aumentar en al menos en un 50% su producción.

Sin embargo, este es un manejo complejo y bastante difícil.  Para tener éxito se requiere de un elevado nivel de nutrición casi todo el año y de un gran conocimiento de las técnicas de manejo intensivo ovino.  Es importante contar con las fuentes de alimento adecuadas, a costos razonables, para los periodos del año cuando la pradera no tiene el nivel de productividad apropiado. Por ello, es preferible al menos al comienzo, que el productor concentre sus esfuerzos en dominar la tecnología para obtener un parto con un alto nivel de mellizos al año.

La PRECOCIDAD en el inicio de la vida reproductiva es otro factor muy importante para mejorar la productividad del rebaño y tiene un alto componente genético, requiriendo de un sistema de manejo intensivo.

En Chile la inmensa mayoría de las explotaciones ovinas utilizan un manejo extensivo, aún cuando los predios no sean de gran tamaño. Adicionalmente las razas utilizadas, salvo el Merino Precoz de la zona central, son de maduración sexual tardía. Por ello no se encastan las corderas.

Es normal que la vida útil de las ovejas sea de cinco partos o 7 años de edad, teniendo su primer parto a los dos años de edad. Esto significa que en su primer año de vida sólo producen lana, que en la actualidad tiene un bajo valor comercial.  Con este esquema productivo y con tasas de mortalidad anual entre 3 a 5%, la participación de las corderas de reemplazo en el rebaño es del orden del 27%.- O sea, casi un tercio del número de hembras no produce ninguna cría. De esta forma este es uno de los puntos más relevantes a cambiar para aumentar en forma muy importante la producción de corderos.

Hay razas que tienen una madurez sexual temprana cuando la alimentación es adecuada, presentando ovulaciones y celos desde los 7 meses de edad. Entre estas razas se encuentran: el Merino Precoz; Dorset, Rideau Arcot; Polipay; Goldensheep.

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Borrega Goldensheep de 13 meses de edad con mellizos.

Para reproducirlas tempranamente se requiere que a los 7 meses de edad tengan un 75% de su peso adulto, que para ovejas de 70 kilos significa corderas de 50 kilos. Con la raza Goldensheep, a nivel comercial, se ha logrado que sobre el 95% de las corderas del rebaño queden preñadas y tengan su primera cría a los 12-13 meses de edad. Se logra un mínimo de 1 cordero por cordera encastada, siendo frecuente obtener entre 1,2 y 1,4 corderos.

Esta práctica produce un enorme impacto económico, pues significa aumentar en más de un 27% la producción de corderos del rebaño. Si el manejo nutricional es adecuado los corderos obtenidos no se diferencian de los producidos por ovejas adultas y tampoco se afecta el desarrollo de las borregas.

Las razas de maduración sexual tardía tales como Merino Australiano; Corriedale; Romney; Border Leicester;Texel; Suffolk sólo producen su primera cría a los 2 años de edad, siendo su primer año de vida prácticamente improductivo.

CARNEROS:


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Carnero GOLDENSHEEP


La inversión en carneros de alta calidad es la que causa el mayor impacto económico en la explotación de un predio, luego de haber desarrollado sus praderas. El mejor ejemplo de esto es el aumento de la producción de carne de cordero en Nueva Zelandia, país con praderas de excelencia y tecnología de punta para su manejo.

A comienzos de los años 90 cambió la genética tradicional de sus rebaños.  Desarrolló razas compuestas, con los nuevos componentes genéticos, para aumentar la cantidad de mellizos y producir corderos magros. En sólo 15 años a nivel país, el número de corderos producidos por oveja subió de 1,05 a 1,30 y el peso de las canales de los corderos subió de 12,5 kilos a 17,5 kilos; gracias a que disminuyó el engrasamiento. El aumento de la producción de carne fue del 80%. Este cambio genético se logró multiplicando las nuevas razas por medio de la inseminación artificial y utilizando carneros seleccionados.

En Chile hay muy poca costumbre de comprar carneros de calidad reconocida. Lo más frecuente es que cada productor y generalmente el ovejero a cargo del rebaño, selecciones “al ojo” los corderos más grandes y bonitos para utilizarlos como carneros. Esta práctica está muy arraigada; considerándose, erróneamente, la compra de carneros como un gasto inútil.- Al no utilizar registros objetivos para la selección se ha producido un deterioro importante en las razas ovinas de las zonas central; centrosur y sur.

Estos corderos más grandes, que corresponden a ejemplares nacidos más temprano dentro del rebaño y de parto único, han contribuido a disminuir en 30-40 puntos porcentuales la prolificidad de las ovejas Merino Precoz de la zona central a causa de una selección en contra de los mellizos.

A pesar del alto precio aparente de los carneros de buena calidad, esta compra más que un gasto, es una inversión muy rentable. Una diferencia de 3-4 kilos al destete en los hijos de carneros mejoradores sobre los carneros corrientes y adicionalmente 20 a 30% de aumento en el número de corderos producidos por sus hijas, en conjunto significa una considerable cantidad de dinero, que muchas veces se pierde por “ahorrar” en la compra de carneros.

Un carnero adulto cubre más de 100 ovejas en 30 días de trabajo en un manejo intensivo y un carnerillo sobre 30 ovejas. Por ello, el costo por kilo de cordero producido, atribuible al carnero en su vida útil, es muy bajo.

Es mejor tener menos carneros, muchos predios utilizan 4 a 6% de carneros, pero de mejor calidad.

Carneros GOLDENSHEEP

Carneros GOLDENSHEEP


Manejo del encaste o encarneramiento:

Es muy importante utilizar potreros despejados, con buena disponibilidad de forraje; agua de bebida y sombra. También es necesario preocuparse con la debida anticipación de la condición de los reproductores, procediendo a un despalme de sus pezuñas; desparasitación y tonificación en caso necesario.

Otra recomendación es realizar separadamente el encaste de borregas y en ningún caso en un mismo grupo con las ovejas adultas.

La buena condición corporal, tanto de los carneros como de las ovejas, al inicio del encaste es muy importante para obtener los mejores resultados.

La proporción o porcentaje de carneros se decide según las características del potrero. En potreros pequeños, propios del manejo intensivo, un 1% es una cifra adecuada.- Si la proporción de carneros no es la correcta pueden ocurrir dos tipos de problemas:

a)      falta de carneros en relación a las dificultades del terreno. En este caso se puede extender en demasía el período de pariciones, o en casos muy extremos, quedar muchas ovejas sin reproducirse.

b)      Exceso de carneros. En este caso hay muchas peleas entre ellos, pues entre varios carneros se disputan una oveja en celo. El resultado es carneros heridos y ovejas que no se reproducen porque no fueron cubiertas por los carneros.

El periodo ideal de encarneramiento es del orden de 45 días para dar así tres oportunidades a las ovejas en celo para que queden cubiertas.

Para evitar el aumento de la consanguinidad se recomienda un cambio frecuente de carneros, en especial en rebaños pequeños. Carneros de buena calidad se pueden “reciclar” en el vecindario. En rebaños de mayor tamaño que utilizan más de 12 carneros, es más fácil controlar la consanguinidad manteniéndola en un nivel adecuado.

La EPOCA de colocar los carneros bien vale la pena un profundo análisis, pues es necesario ponderar las ventajas y desventajas de las diferentes opciones.

Muchas veces una buena alternativa es tener 2 a 3 épocas dentro del ciclo reproductivo, a objeto de obtener partos escalonados para abastecer en forma continua a un mercado local con carne fresca.

Cuando opera una Planta Faenadora que congela los corderos, esta entrega escalonada no es necesaria. En dicho caso lo más recomendable es atrasar al máximo posible la fecha de pariciones para que éstas ocurran en primavera y no en invierno. Así se mejora el número de corderos vendidos y se disminuye el costo de la suplementación.

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